Balancear los derroteros

En el último encuentro del ciclo de conversaciones «El deseo nace del derrumbe«, organizado junto a Emergente, se profundizó en cómo la derrota puede ser transformada en una oportunidad para la reflexión y la acción. El panel estuvo integrado por Mario Santucho de Crisis Revista, Camila Barón, Mariano Pacheco y Ekaitz Cancela de Verso Libros.

El diálogo giró en torno a la idea de que más allá de los momentos adversos, es crucial recuperar las utopías, ya que el deseo surge precisamente en medio del derrumbe. Moderó el encuentro Sol Verónica Gui de Emergente.

Fotos: Lucía Fernández Ares

Mario Santucho señaló: “En medio de la desesperación nace también una lucidez. Es un momento para estar atentos a lo que pueda emerger de la derrota.” Y añadió que “la principal preocupación que tenemos hoy es que las subjetividades que proliferan se articulan para cuestionar la democracia” y que “lo urgente es recuperar capacidades organizativas para los momentos que se vienen.”

Camila Barón reflexionó sobre el deterioro económico desde la dictadura hasta hoy como “tierra fértil para el ‘experimento’ que estamos viviendo.” Cuestionó: “¿A qué le venimos llamando democracia? ¿Qué es lo democrático? Desde la pandemia pareciera que no hay más sentido común.” También observó que “hay una derrota previa a la derrota electoral. Lo veíamos en los discursos de la crueldad en sectores de la juventud respecto a la justicia social.”

Ekaitz Cancela subrayó: “Las tecnologías digitales han creado nuevas subjetividades. Los líderes contemporáneos de extrema derecha han entendido esto mejor que cualquiera” También preguntó: “¿Cuáles son los espacios a politizar? Tenemos que ser capaces de pensar estas infraestructuras del “ser”. La posmodernidad ha sido politizada por la extrema derecha.”

Mariano Pacheco, por su parte, planteó: “¿Cómo nos esforzamos por tratar de pensar la periodización política desde ‘abajo’?” Y sumó al debate: “Hay que reconceptualizar al sujeto popular y sus agendas. Las economías populares, los feminismos, la clase obrera, tienen que dar cuenta de una experiencia popular y desde ‘abajo’.”