“Tenemos que hacer el doble de esfuerzo para mostrar un femicidio que sucede acá”

Pañuelazo en la Villa 31

“Tenemos que hacer el doble de esfuerzo para mostrar un femicidio que sucede acá”

En el marco de la jornada de lucha y movilización autoconvocada para el 8 de marzo, en la Villa 31 las colectivas territoriales, feministas, villeras, de las diversidades, nucleadas en la Asamblea Feminista de la Villa 31 y 31 bis, convocaron una poderosa jornada para visibilizar sus reclamos. Reproducimos aquí el diálogo que mantuvieron con Pagina 12.

Por Melisa Molina, en Página 12

 

Foto: Enrique García Medina, en Página 12.

 

La Villa 31 amaneció verde. Decenas de mujeres que viven en el barrio salieron con sus pañuelos de la Campaña por la Legalización del Aborto y con carteles que tenían consignas como: “Eso que llaman amor es trabajo no pago”; “Basta de femicidios” y “La deuda es con nosotras”, a visibilizar sus reclamos durante la jornada del 8M. “Hoy no es un día de fiesta, es un día de lucha”, dijo una de las mujeres por megáfono, y junto con otras vecinas de la Villa 31 y 31 bis contaron, en diálogo con PáginaI12, los problemas puntuales que sufren las mujeres y el colectivo trans y travesti del barrio. Al finalizar el pañuelazo leyeron un documento que afirmaba: “Ya no queremos ser más violentadas por el sistema, por eso creamos redes entre nosotras para acompañarnos y cuidarnos porque a mis amigas no las cuida la policía, nos cuidamos entre nosotras”.

Las mujeres iban llegando al punto de encuentro ubicado frente a la feria que se monta detrás de la terminal de ómnibus de Retiro, con sus nenes y las banderas de las distintas agrupaciones, de las que forman parte: Ni Una Menos, La Diversidad trans Villera, Mala Junta, CTA Autónoma- Géneros; Fol, La Cámpora Villa 31, entre otras, todas nucleadas en la Asamblea Feminista de la Villa 31 y 31 bis.

Lourdes Martínez, de la CTA y miembro del bachillerato popular Alberto Chejolán subrayó, en diálogo con este diario, que “es importante participar de este pañuelazo para visibilizar lo que pasa en el barrio porque de otra forma nadie lo muestra”. Luego, indicó que: “Nosotras tenemos que hacer el doble de esfuerzo para mostrar un femicidio que sucede acá. Hace poco mataron a una mujer y no salió en ningún lado porque se tapa todo”. En ese sentido, Martínez denunció que dicho femicidio “sucedió en un lugar muy peligroso y lo hicieron pasar como si hubiese sido producto de una sobredosis. En ningún momento dijeron que a la chica la ahorcó y asesinó un hombre”, agregó. La militante de la CTA también destacó que otro de los problemas cotidianos, con los que muchas mujeres se encuentran, es que, una vez que denuncian un ataque y la policía les brinda un botón anti pánico, no pueden usarlo porque no tienen señal dentro de la villa. “Yo tengo una vecina que hizo una denuncia y le dieron el botón. Cuando vino la ex pareja y la empezó a golpear lo tocó y no funcionaba”, detalló. En ese sentido, enunció que “una no solo sufre violencia de parte del marido, sino también del Estado. Luego de hacer la denuncia y que la dejen esperando horas o días, la mujer se termina cansando y vuelve a su casa con la pareja que la maltrata porque no tiene a donde ir”. “Están cansadas de la violencia en su casa y si el Estado no responde y la ayuda termina asesinada”, opinó.

Otra de las problemáticas en el barrio es el de la urbanización y la necesidad de tener una vivienda digna. Camila Ramos, vive debajo de la autopista y quieren derrumbar su casa. “Soy una de las que se tiene que mudar a las viviendas nuevas y no estoy de acuerdo”. “No me parece justo el tema de las escrituras porque terminás hipotecado”, detalló y agregó que tienen que pagar 11 mil pesos por construcción y 8 mil por metro cuadrado de tierra. “Van a tirar mi casa y me obligan a mudarme a esa donde voy a tener que pagar y, según la escritura, si tres meses no pago me sacan”, afirmó.

Chintia Cuevas, de la agrupación Mala Junta, puntualizó que en la 31 todas las mujeres atraviesan diferentes problemas: “Uno de ellos es el de las vacantes para que nuestros hijos puedan ir a la escuela”. En ese sentido, explicó que por más que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta trasladó el Ministerio de Educación porteño a la Villa 31 y “supuestamente inauguraron una de las nuevas 50 escuelas”, “muchas tenemos a nuestros hijos sin vacante”. La referente indicó que “eso nos atraviesa fuertemente porque al estar el chico sin vacante nosotras no podemos salir a buscar trabajo remunerado fuera del hogar”. Otro de los problemas es que muchas madres consiguen vacantes para sus hijos pero en diferentes escuelas que quedan alejadas de sus hogares, según Cuevas “eso también es un problema por el tema económico y de los traslados”. En ese sentido, para la referente del barrio: “Siempre tenemos el problema del factor económico y por eso decimos que la deuda es con nosotras”.

También estuvieron presentes y sirviendo comida un grupo de mujeres de Villa Fiorito que montaron en su barrio un “Comedor Gourmet” en el que ofrecen, a quienes asisten, alimentos sanos y elaborados. Según ellas “nos pareció justo que los nenes puedan comer algo diferente y no siempre guiso”. En esta ocasión llevaron para las mujeres que participaron del pañuelazo tacos con diferentes verduras y salsas. Julia, una de sus fundadoras explicó que: “Somos 13 mujeres que empezamos a juntarnos en reuniones y a pensar que nuestros chicos también tienen derecho a comer cosas ricas”. Luego agregó que “el comedor gourmet tiene el objetivo de hacerles comer verdura y cosas con menos azúcar”. “En Fiorito algunas tenemos siete u ocho chicos y es difícil comprar cosas sanas, entonces el comedor sirve para que los chicos coman cosas que nunca comieron”, dijo. Con respecto a los costos, Julia detalló que por sábado gastan al rededor de 2500 pesos y hacen alimento para 220 personas. “Vamos caminando y buscando precios para poder llevarlo adelante”, subrayó.

Por su parte, Martina Pelinco, de la agrupación “La Diversidad trans Villera y militantes de la Cámpora Villa 31”, remarcó que “la idea de este pañuelazo es visibilizar el problema de las mujeres de la Villa”. “Nosotras salimos porque no tenemos vivienda digna, porque somos violentadas por la policía y porque no tenemos trabajo porque por tener dirección en la Villa no te aceptan”, señaló. También expresó que por el mismo motivo, tampoco pueden acceder a subsidios habitacionales. En ese sentido, Pelinco indicó que “vivimos a diario toda esa violencia y este día de la mujer salimos para que el Gobierno de la Ciudad vea lo que nos pasa”. Para finalizar afirmó que: “Queremos destacar la formación política que tenemos porque sino no podríamos habernos organizado y resistir en estos cuatro años de gobierno que han pasado con la gestión del Macrismo a nivel nacional”.