En esta oportunidad hablamos sobre la crisis hídrica que atravesó Uruguay este año, y tuvo consecuencias visibles en Montevideo y el área metropolitana.

Tal como se ha advertido desde el movimiento ambiental y la academia, el desarrollo del agronegocio, la industria forestal y la instalación de pasteras como UPM, provocan daños socio ambientales irreversibles. El modelo extractivista del patrimonio natural que viene desarrollando Uruguay hace décadas no es sustentable y las consecuencias empiezan a evidenciarse.

*Por Anabella Antonelli para La tinta / Imagen de portada: Ana Medero.

 

“Que la democracia está en peligro. Que crecen discursos donde se la pone en duda. Que la desigualdad también crece, al ritmo del racismo y del odio antipopular, misógino, contra quienes se levantan para protestar. Que está en alza la arenga adoradora de privilegios y violencias que llama a desmovilizar, que enarbola banderas expropiadoras, colonialistas y patriarcales. Que la ultraderecha encontró cómo volver y que lo hace con fuerza”.

 

Estas palabras, seguidas de un cúmulo de preguntas, iniciaban la invitación a participar del encuentro abierto a la comunidad, que se realizó el sábado 25 de noviembre en la ciudad de Córdoba. “Pensamos mucho la fecha de este encuentro -explicó Ana María de la Fundación Rosa Luxemburgo-. La decidimos porque sabíamos que, ganara quien ganara, teníamos que encontrarnos para seguir pensando la agenda de Tierra para la vida y territorio para la democracia, porque la derecha ya había ganado”.

 

Tierra para la vida

 

Un rincón del salón se dispuso para dejar y compartir ofrendas: cultivos agroecológicos, banderas y materiales de distintos movimientos y pueblos en lucha, semillas, sahumos y objetos preciados compusieron ese altar. Cerca de las 11 de la mañana, Noelia Feldmann del EO abrió el encuentro con una carta que Rosa Luxemburgo le escribió desde la cárcel a su amiga Sophie Liebknecht. En su cama, quieta y sola, “envuelta en estos múltiples paños negros de las tinieblas, del aburrimiento, del cautiverio en invierno”, Rosa sentía una felicidad interna indefinible y desconocida: “Yo creo que el secreto de esa felicidad no es otra cosa más que la vida misma (…) pienso en usted y tengo tantas ganas de compartirle esta llave mágica, para que siempre y bajo cualquier circunstancia perciba lo bello y viva en la embriaguez de la vida”.

 

La primera ronda de charlas, moderada por Sandra González del EO, con cada intervención, dibujó un mapa de la lucha por la tierra en el país. Estuvieron presentes la Mesa Nacional de Barrios Populares, el Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI), la Unión de Trabajadores Rurales (UTR), la Federación de Organizaciones de Base (FOB), la Asamblea por la vida de Chilecito y Defensoras del agua del Famatina, más la intervención de experiencias comunitarias de Jujuy.

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Imagen: Ana Medero

Con la certeza de que vienen tiempos difíciles de persecución para aplicar el paquete neoliberal, Lila Calderón, de Dignidad Rebelde (Neuquén) e integrante de la Mesa Nacional de Barrios Populares, llamó a hermanarse, reaccionar y cuidarse. “Nosotros nacimos al calor de la lucha y estamos dispuestos a pelearla, porque lo que ganamos con lucha lo defenderemos con lucha”, dijo, dando cuenta del trabajo por la urbanización y reconocimiento de los barrios populares en el país, y el acceso a servicios básicos para más de 5 millones de personas. Javier Montalvo, del mismo espacio y del Movimiento de Trabajadores Excluidos, agregó: “Hay que cuidar a nuestros compañeros en este momento de transición. Si tenemos miedo, está bien, pero no nos tiene que paralizar, porque la paralización del miedo nunca conquistó derechos”.

 

Carla Rodríguez, del MOI, narró: “Cuando surgió mi organización, en pleno menemismo, fue muy importante juntarnos con otros, pero también conocer la experiencia de otros países para enamorarnos de las ideas ancestrales de autogestión, de comunidad organizada en el territorio, pero también interpelando al Estado”. Entendiendo que vienen a “apretar el acelerador del saqueo”, la tarea es “ir construyendo entendimiento, buscar aliados en el Congreso. Hay que compartir las recetas de cómo resistieron otros países como Brasil y de cómo impulsar políticas, marcos normativos o leyes. Tenemos que sacar balances, dar pasos juntos, cuidarnos, volver a hablar los que no hablábamos, conocer y debatir. Tenemos que correr cada vez más la representación y fortalecer la participación sustantiva, porque un día vamos a tener que ser gobierno nosotres, un nosotres grande, para que esto no pase más”.

 

Organizada en la localidad de Sebastián Elcano, Mónica Ponce, de la FOB, contó la lucha que dieron contra los agrotóxicos, la construcción de alternativas para les jóvenes y la experiencia de participar en la vida institucional de su localidad. Compartió la necesidad de reagruparse, buscar apoyo en todos los sectores y seguir el ejemplo de Ramona Bustamante, campesina que, hasta sus 96 años, defendió su tierra de empresarios sojeros.

Por su parte, desde UTR, Luciana Marini trajo la realidad inestable y precaria de les trabajadores del cinturón verde de Córdoba y la necesidad de generar más vinculaciones campo-ciudad. Expresó que la carencia de tierra, el avance del desarrollismo inmobiliario y del agronegocio, y la desvalorización del trabajo expulsa a las familias, genera abandono de la actividad agrícola y una migración a pueblos alejados de los centros de acopio. “Es un momento, sin perder lo conquistado, de empezar a tejer cada vez más redes, federalizar las discusiones y fortalecer los espacios que venimos construyendo, escalando nuestros ensayos de autoorganización”.

La última intervención previa al debate estuvo a cargo de Pía Silva, de la Asamblea por la vida de Chilecito y Defensoras del agua del Famatina, quien compartió el proceso de resistencia a cinco empresas mineras que quisieron instalarse en su territorio en los últimos 20 años. “La autodeterminación nos permitió decir ‘no queremos que nuestros territorios y nuestros cuerpos sean zonas de sacrificio’”, expresó. Remarcó la importancia de la participación vecinal para enfrentar hoy la pretensión del gobierno riojano de reformar la constitución para la explotación del litio (similar a la de Jujuy). “Estamos en shock después del domingo, porque evidencia discursos negacionistas, fascistas, racistas, de odio, que ocupan lugar en nuestras conversaciones cotidianas -señaló-. Nos preguntamos a qué interlocutores les hablan y qué espacios hemos cedido como organizaciones y como vecinos para que avancen. No podemos dar un paso atrás ni ceder espacios a esas narrativas de la democracia que no es la que nosotres reinventamos día a día y que tratamos de construir”.

 

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Imagen: Ana Medero

Territorio para la democracia

 

Después del almuerzo a cargo de les compañeres del Frente de Organizaciones en Lucha, Moro Vaez, integrante de la FOB, abrió el segundo momento recitando el poema Petra, de su autoría:

 

“Morir se ha convertido en el mejor pasatiempo de aquellos que tenemos una piedra en la cabeza y, de tanto fantasear con otro mundo, nos olvidamos de vivir en este que está lleno de olor a mugre y a podrido. Pero no es así, no viene así de fábrica, a este mundo lo malcogimos nosotros, y entonces algunos, algunas (…) nos vamos a vivir a algún lado donde podamos vivir y resistir entre tanto ruido murmurando que no se puede más, que así no vamos a ninguna parte, que suceder así no tiene gloria…”.

 

“Territorio para la democracia” fue el nombre de la segunda ronda de charlas, moderada por Lorena Arias, del EO, en la que participaron integrantes del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (Brasil), Movimiento de Pobladores UKAMAU (Chile), Comuna Esperanza (Córdoba), Ciudad Futura (Rosario) y Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP).

 

“Pido permiso para llegar, como enseñan las religiones afro de Brasil, en este que es un territorio sagrado”, comenzó Rudrigo Rafael e Souza del MTST. Como viniendo del futuro, habló sobre la resistencia del pueblo brasilero a la “pesadilla bolsonarista”. “La respuesta institucional a la extrema derecha no puede ser la única herramienta de lucha”, explicó y reflexionó sobre la necesidad de transformar los métodos según la coyuntura política, manteniendo un análisis crítico revolucionario y la estrategia de hacer grandes tomas de tierra, construyendo nuevos modos de vida colectivos y de vínculos sociales, “que el capitalismo, el racismo, el colonialismo, el patriarcado tratan de destruir en el cotidiano”. La articulación amplia con movimientos sociales y la movilización callejera tiene que ir de la mano de procesos de organización permanente en los territorios, sigue Rudrigo. “Quien no está organizado va a sentir la necesidad de organizarse y hay que tener la capacidad de hacer esa convocatoria”.

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Imagen: Ana Medero

“En 2018, el escenario era un Lula en la cárcel, Bolsonaro diciendo en su discurso de victoria que el MST y el MTST son movimientos terroristas, después una pandemia donde el presidente decía que no compraría vacunas, que la gente tenía que salir a la calle y movilizaba a la extrema derecha a hacer actos políticos en defensa de la intervención militar. Era un escenario desesperado que cambió gracias a la organización popular y a emergentes como los hinchas defendiendo la democracia, y por un proceso de movilización que desembocó en la Campaña Fuera Bolsonaro, el espacio de coordinación política más grande de las últimas décadas”, señaló.

 

“De la derrota se sale luchando”, comenzó Aland Castro, compartiendo un análisis del proceso chileno de los últimos años. Narró cómo la vida de endeudamiento que proponen las políticas neoliberales, que solo producen pobreza, generó en Chile un agotamiento en las capas medias y en las más empobrecidas, que derivó en el estallido social de 2019 y la construcción y elección de una nueva constitución. Advirtió sobre los peligros de hablar para las personas convencidas, al mismo tiempo que reflexionó sobre cómo incorporar a la vida política a sectores que no venían vinculados. “No nos dimos cuenta de que el sentido común de nuestro pueblo estaba capturado por la ultraderecha”, expresó y llamó a utilizar todas las formas de lucha.

 

El tercer orador fue Alejandro Gelfuso, de Ciudad Futura, que sintetizó su apuesta en la ciudad de Rosario con la frase: “Defender la vida y construir lo nuevo”. En su intervención, analizó las amenazas actuales a la democracia: la pobreza, la desigualdad, la violencia y las subjetividades rotas, además del centralismo de Buenos Aires en la construcción de alternativas de país. En el terreno institucional, el desafío, sigue Alejandro, es no tener una participación testimonial, sino lograr avances que mejoren las condiciones de vida de las personas. “La política que no escucha también es una amenaza a la democracia. Lo que hoy vivimos es producto de una crisis de representación que, desde el 2001, nunca se recompuso totalmente”, reflexionó.

 

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Imagen: Ana Medero

En el mismo sentido, Mercedes Ferrero, de Comuna Esperanza, explicó: “Para nosotros, el triunfo de La Libertad Avanza demuestra un agotamiento social bestial y de un modelo político que se disoció de la vida de la gente”. La apuesta electoral que comenzó este año, cuenta, surgió de la necesidad del territorio: «La privatización de un bien común como es el río y entender que se venía un gobierno de derecha, más condicionado por el arco nacional y popular, o de ultraderecha, como finalmente pasó, nos hizo comprender que teníamos que ocupar la institucionalidad. También como una herramienta de autodefensa. Hay muchas experiencias institucionales a lo largo y ancho del país, y hay que asumir esa responsabilidad”.

 

Pablo “Nori” Martínez, de la UTEP, fue el último orador. Reflexionó sobre la responsabilidad de los movimientos sociales en la victoria de Milei: “Lo único que nos cabe como responsabilidad es no haber tenido la fuerza necesaria para transformar lo que necesitábamos”, aunque destacó los logros del sector de la Economía Popular en los últimos años. “Tenemos que construir una democracia expresiva porque, con una representativa, vamos a perder”, concluyó.

 

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Imagen: Ana Medero

En el debate, ya concluyendo el encuentro, una de las organizadoras tomó la palabra. “No nos une el espanto, nos une el cariño sincero, el respeto sobre las construcciones que se han desarrollado, la certeza de que están acá compañeres en los que confiamos, que han construido o elegido otras alternativas, pero lo siguen haciendo desde abajo -dijo Noelia del EO-. Hoy no creo en las decisiones aceleradas sin dirección, como movimientos populares tenemos un acumulado impresionante, hemos militado adrede con las banderas de Memoria, Verdad y Justicia, un legado que nos dejaron las Madres, Abuelas y los movimientos piqueteros, y tenemos que reforzar las de Tierra, Techo y Trabajo, que van a ser refugio en los momentos oscuros (…) Tenemos que poder construir un proyecto que enamore, que den ganas de seguir con vida, no uno que dé terror, porque en los barrios populares y en el interior de nuestra patria ya está todo perdido. Necesitamos escucha y humildad para los momentos que vienen. La creatividad para imaginar el proyecto, estoy segura, está en el centro mismo de las periferias”.

 

Entre poesía, batucada e intercambio de ofrendas, cerró el Encuentro Tierra para la vida, territorio para la democracia, con la certeza de que será uno de los muchos espacios que toca habitar para tejer redes cada vez más amplias y fuertes.

 

Nota publicada en FOL.

 

“Nosotrxs pudimos conseguir el terreno del barrio Crisol Popular y Norita Cortiñas, y esto nos enseña que a pesar que no tenemos un peso en el bolsillo con la lucha hay muchos compas que van a tener su casa propia. Es un sueño para muchas personas incluso para las personas que ganan en blanco, entonces que nosotras hayamos conseguido nuestro terreno la verdad es muy importante” reflexiona Ana de FOL CABA después de terminar los encuentros de formación sobre tierras y viviendas en el marco de la Universidad Piquetera (UnPi).

 

La recuperación de tierras y la autogestión de barrios populares es uno de los ejes principales de construcción de poder popular del FOL. Por eso durante cuatro encuentros se encontraron 68 compas de distintas regionales en la Facultad de Sociales de la UBA para compartir las distintas experiencias del FOL y el FPDS CP. 

 

Las recuperaciones son la manera que encuentran las familias empobrecidas para hacerse de una vivienda, un derecho básico negado por el Estado desde hace muchas décadas.  “Como FOL tenemos una necesidad de reconstruir nuestra historia porque en 18 años hemos participado de muchas recuperaciones pero siempre nos cuesta sistematizar, hacer balance, conocernos entre compas, entre una y otra recuperación de tierra, entonces es una instancia de encuentro y formación” dice Alejandro Pérez, integrante del FOL. Por eso, el perfil de los compañeros y compañeras que convocaron para participar y compartir en la formación de la UnPi son compañerxs que han atravesado luchas por tierra y vivienda y construcción de barrios comunitarios. 

 

La formación en tierra y vivienda se organizó en manera conjunta con la Fundación Rosa Luxemburgo y el taller libre de Proyecto Social con los cuales el FOL viene encarando distintas actividades de acompañamiento técnico en barrios comunitarios y recuperación de tierra.

 

“Nosotros podemos replicar a otras compañeras y vecinos que lo pueden conseguir con lucha y organización. También nos abrió la mente a los negociados por parte de empresarios, que se adueñan de la tierra que es de la gente. Es sorprendente la mafia que avanza y como ya no nos pueden vender otras cosas que ya ni tenemos agarran de negocio las tierras como propiedades, y expulsan a la gente humilde de la ciudad”, dice Ana. 

 

Tanto la reducción de obra pública y la derogación de la ley de alquileres que anunció el gobierno electo de La Libertad Avanza conducirán a una mayor emergencia habitacional. Son políticas neoliberales que beneficiarán aún más la especulación inmobiliaria, las agrupaciones de propietarios ya afirmaron que es el momento ideal de tratar el desalojo exprés. En el contexto de una inflación que pulveriza los salarios, la vulnerabilidad del conjunto de inquilines se recrudece pero específicamente en villas y barrios populares donde impera la informalidad, lo cual es totalmente invisibilizado por medios de comunicación. 

 

La formación en tierra y vivienda abrió con un repaso histórico de la evolución de esos asentamientos y villas en CABA y se estudió la encuesta de hogares inquilinos en barrios populares del AMBA que muestra deuda de las familias en los pagos de alquiler, hacinamiento e inestabilidad. El FOL colaboró en la construcción de ese trabajo impulsado por el grupo de geografía de la UBA y ongs. Encontraron que en los asentamientos y barrios populares el 93,4% de los hogares están bajo la línea de pobreza, y el 46,3% bajo el umbral de indigencia. También trabajaron sobre el extractivismo urbano y el modelo de ciudad que pretenden imponer los proyectos capitalistas.

 

Luego continuaron haciendo un repaso de la historia de las tomas de tierra y las recuperaciones desde las experiencias del FOL CABA y Eléctrico Sur. También analizaron casos emblemáticos como la toma del Parque Indoamericano por parte de un grupo de familias en diciembre de 2010. Este hecho visibilizó diversas problemáticas, entre ellas la vulnerabilidad de las familias que alquilan en las villas de la ciudad, la imposibilidad del acceso a un hábitat digno y la respuesta violenta del Estado ante estos conflictos sociales. Cuatro años después, en 2014 se hizo la toma de terrenos en el barrio de Villa Lugano que eran utilizados por la Policía Federal durante años como depósito de autos y que luego sería rebautizado “Barrio Papa Francisco”. Así, como la toma de tierras en Guernica en 2020, plena pandemia, se evidencia que no se transformaron las condiciones estructurales que impiden que miles de familias puedan acceder a un hábitat digno.

 

“Nosotrxs sufrimos los desalojos constantemente pero tanto el lenguaje como los procedimientos no los entendíamos bien, entonces con la formación adquirimos más herramientas para poder pararnos y actuar. Uno llega a entender como te acorralan para sacarte de un lugar, y dejarnos a la nada, de una lugar urbano a un lugar rural, o de la ciudad a la provincia. Hay cosas que todavía voy digiriendo” dice Balbina, otra compañera de FOL CABA. “Veo todo el trabajo que hacen los compas que se dedican a hacer las formaciones, los cuadernos; no había necesidad de estar escribiendo todo el tiempo, aun así yo escribía. Es un tema que hay que desmenuzarlo, hay cosas por profundizar en la comisión de vivienda” opina.

 

En el tercer encuentro trabajaron sobre la respuesta represiva del estado: los desalojos y cómo articular una política comunicativa y organizativa en las recuperaciones de tierra. “Para abordar una recuperación territorial debemos hacer un análisis político de la situación nacional:identificar actores, posibles desenlaces y comprender los objetivos elegidos” expresaron referentes de medios alternativos ANRed, Agencia de Noticias Redacción y Antena Negra TV. Al mismo tiempo plantearon como paso fundamental “construir una unificación en las asambleas, ya que es común que la recuperación se divida en varios grupos y que el conflicto quiebre la unidad”. Algunas de las herramientas comunicacionales que se compartieron fueron asignar una comisión de prensa, pensar coberturas colaborativas, medidas de seguridad, chequeo de información y evitar lenguaje criminalizador.

 

En el cuarto y último encuentro trabajaron sobre la autogestión de la vivienda. “Se trató de pensar en la instancia donde una vez que ganamos la tierra sigue pensar cómo construimos nuestros barrios comunitarios” comenta Alejandro. Para esto invitaron a compas de tres experiencias actuales, el Barrio Crisol Popular y el Barrio Norita Cortiñas del FOL, y también el Barrio 26 de junio del Frente Popular Darío Santillán Corriente Plurinacional de Ezeiza.

 

Las compañeras y compañeros que participaron de la experiencia de formación expresaron que les ayudó mucho en su proceso militante. Ana dice que la lucha de la villa 20 de Lugano le tocó muy de cerca por tantos años de lucha de vecinas y compas que lograron tener su casa. “Si bien las compas decían que no todo está solucionado avanzaron. Incluso tuvieron compañeras fallecidas en la lucha pero una de las cosas muy importantes que me quedó de aprendizaje es que los punteros que las amenazaron porque querían su propio beneficio después se tuvieron que sentar y entender que hay que dejar el orgullo para llegar al bien común” piensa Ana. 

Was Griechenland mit Argentinien zu tun hat und warum es in 25 von 28 EU-Staaten rechtspopulistische oder ultrarechte Parteien gibt, darüber sprach Andreas Thomsen, Leiter des Büros der Rosa-Luxemburg-Stiftung in Brüssel, am 15. April in Buenos Aires.

Von Julia Wasenmüller

Im Zentrum der Stadt, nur wenige Blocks vom Obelisken entfernt und zwischen den traditionellen Theaterbühnen und Buchläden der Avenida Corrientes, befindet sich das Kulturzentrum „Centro Cultural de la Cooperación“, abgekürzt CCC. Das achtstöckige Gebäude mit Café, Informationsvitrinen und mehreren imposanten Veranstaltungsräumen ist ein Ort des interamerikanischen Austauschs.  Kunstschaffende, Historiker*innen, Wissenschaftler*innen und Politolog*innen kommen hier bereits seit 17 Jahren zusammen, um bolivarianische Gedanken voranzutreiben. Hugo Chávez und Rafael Correa präsentierten sich ihrerzeit hier einem argentinischen Publikum, und in der Eingangshalle gibt es Postkarten von Fidel Castro und Tassen mit dem Gesicht von Eva Perón als Andenken.

An diesem Montagabend im April steht jedoch die politische und gesellschaftliche Entwicklung in Europa im Fokus. In der Veranstaltung „Europa und die Ultrarechte“, die das  RLS-Büro in Buenos Aires in Zusammenarbeit mit Le Monde diplomatique organisiert hat, soll es um den neoliberalen Kurs der EU,  Austeritätsregime und den Rechtsruck in Europa gehen; Themen, die vor allem auch bei den EU-Parlamentswahlen im Mai von Bedeutung sein werden. Thomsen stellt sich der schwierigen Aufgabe, die politischen Entwicklungen der 28 EU-Länder innerhalb eines 20-minütigen Vortrags für ein lateinamerikanisches Publikum aufzubereiten.

Er beginnt mit der sogenannten „Eurokrise“ im Jahr 2008. Natürlich ist eine Wirtschaftskrise im Globalen Norden anders zu bewerten als die dauerhafte Krisensituation, in der sich Länder des Globalen Südens befinden. Das ist allen im Publikum mehr als bewusst. Denn in Argentinien wird der Alltag momentan von der „Macrisis“ bestimmt, einer Fusion aus dem Namen des Präsidenten Macri mit dem Krisenbegriff. Die Preise steigen willkürlich von einem Tag auf den anderen und die zuletzt veröffentlichen Zahlen in Bezug auf die Inflationsrate sprechen für sich: 4,7 Prozent im März. 54,7 Prozent in den letzten 12 Monaten, wirtschaftliche Szenarien, wie sie in den meisten Ländern Europas schwer vorstellbar sind.

In manchen aber eben doch, denn auch in Europa gibt es einen Norden und einen Süden, im geographischen wie im strukturellen Sinne. Und die neoliberale Toolbox, wie Thomsen sie nennt, funktioniert überall nach den gleichen Mechanismen. „Griechenland und Argentinien haben dann plötzlich ziemlich viel gemeinsam, sind dem gleichen Austeritätsregime des Internationalen Währungsfonds (IWF) ausgesetzt und werden zu Sparprogrammen gezwungen, die Kürzungen im Sozialwesen bedeuten.“

Thomsen führt weiter aus: „Innerhalb der EU wurde diese Politik maßgeblich von Deutschland und Frankreich vorangetrieben. In diesen Ländern heißt es heute, die Krise sei vorbei, der neoliberale Masterplan sei aufgegangen. Wir befinden uns in Europa also gerade in einer Phase des wirtschaftlichen Booms. Doch wenn wir uns die Arbeitslosenraten in Italien, Spanien und Portugal ansehen oder das komplett zerstörte Sozialsystem in Griechenland, dann zeigt sich, dass der Boom und die Krise stets verschiedene Länder trafen.“

In diesen sozioökonomischen Kontext bettet Thomsen das Entstehen oder Wiederaufleben rechtspopulistischer Parteien ein. „Mit den Austeritätsprogrammen des IWF wurden die sozialdemokratischen Parteien Europas erheblich geschwächt. Die französische sozialdemokratische Partei hat ihren Hauptsitz in Paris kürzlich verkaufen müssen. Und das ist nur ein Beispiel.“

Gleichzeitig gewannen rechtspopulistische Parteien an Gewicht, die sich jetzt, vor den Wahlen zum EU-Parlament, auch zu internationalen Allianzen zusammenschließen. „Das ist natürlich schwierig für nationalistische Parteien“, kommentiert Thomsen. „Aber es gibt Punkte, die sie gemeinsam haben: Sie sind nationalistisch, rassistisch und antifeministisch. Sie stehen für ethnisch homogene Nationalstaaten ein und sind gegen alle Lebensentwürfe, die von der traditionellen patriarchalen Norm abweichen.“

Ihre Reichweite lasse sich dadurch erklären, dass sie einfache Antworten auf komplexe Fragen geben und sich dabei auch nicht darum scheren, falsche Kausalschlüsse zu erfinden, die ihrer Sache dienen. Zur Veranschaulichung nennt er ein Beispiel aus Deutschland: „In vielen Großstädten mangelt es an bezahlbarem Wohnraum. Anstatt das Problem in fehlendem staatlichem Sozialbau zu suchen, sind es für Rechtspopulist*innen ganz klar die Migrant*innen, die den Wohnraum wegnehmen.“

Über die Gefahren für die Demokratie angesichts des Aufstieges der extremen Rechten und die daraus resultierenden Aufgaben für die Linke referierte Andreas Thomsen auf Einladung des RLS-Büros São Paulo auch in der brasilianischen Megastadt auf der Veranstaltung „Brasilien und Europa: Demokratie in Gefahr“ . Mit Erkenntnissen aus ihren Befragungen von Unterstützer*innen des rechtsextremen Präsidenten Jair Bolsonaro ergänzte ihn Esther Solano, Professorin an der Universität von São Paulo (UNIFESP).

Über ihre ersten 30 Tage als Parlamentarierin im Parlament des Bundesstaates berichtete zudem Erica Malunguinho, die als erste schwarze und transsexuelle Angeordnete für die links-sozialistische PSOL gewählt wurde. Ihr Beispiel ist ein erster Schritt im schwierigen Aufbau einer emanzipatorischen Linken, welche die Forderungen der sozialen Bewegungen artikuliert und so dem Rechtsdrift mit neuer Substanz entgegentritt. (toloe)

Wie Linke diese Diskurse entlarven und selbst emanzipatorische Ideen formulieren können, bleibt die große offene Frage des Abends, die mehrfach vom Publikum aufgegriffen wird.
Nach Thomsens Ausführungen bringt Ana Grondona vom CCC zum Ausdruck, dass eine Analyse des Rechtsrucks in Europa auch in Lateinamerika von Bedeutung ist, da die europäische Politik immer konkrete Auswirkungen auf die Situation im Globalen Süden hat. Nicht nur in den Mechanismen neoliberaler Austeritätspolitik lassen sich Parallelen erkennen, sondern auch darin, wie Rechte mit den Ängsten von Menschen spielen und sich dabei auf die Fahnen schreiben, den „Willen des Volkes“ zu repräsentieren.

Im Publikum sitzt eine brasilianische Anthropologin, die den aktuellen brasilianischen Präsidenten Jair Bolsonaro als Ultrarechten par excellence identifiziert. Sie selbst wird bald nach Berlin ziehen, um sich wissenschaftlich mit der Situation schwarzer Menschen in Europa auseinanderzusetzen. „Für Geld, Drogen und Waffen sind die Grenzen stets offen. Nur für Menschen nicht,“ bringt sie ein Grundproblem auf den Punkt.

Daran anknüpfend wirft Thomsen auf, dass in der Solidarität das Potenzial der Linken liegt, den Ist-Zustand auf eine emanzipatorische Art und Weise zu kritisieren und damit den Diskursen von rechts etwas entgegenzusetzen. Im Publikum herrscht Einigkeit darüber, dass es ein Recht auf Migration geben sollte, und viele sind erschüttert, als Thomsen genauer auf die derzeitige Situation im Mittelmeer eingeht und von der Kriminalisierung von Seenotrettung berichtet.

Ein älterer Herr im Publikum rät der europäischen Linken, sich wieder mehr auf das Werk von Rosa Luxemburg zu berufen: „Rosa Luxemburg war bereits vor 100 Jahren eine antinationale Denkerin. Ihre Texte sind auch für das Europa von heute von Bedeutung.“

Gleichzeitig sei das Thema Nationalismus in Staaten des Globalen Südens anders zu bewerten als in Europa, findet Ana Grondona. „Unsere Grenzen sind durch die Kolonialisierung entstanden. Unsere Bevölkerung war schon immer heterogen. Wir mussten für unsere Unabhängigkeit kämpfen. Wenn ich an eine nationale argentinische Identität denke, dann denke ich an wirtschaftliche und wissenschaftliche Souveränität und ein Ende der kolonialen Abhängigkeit.“ Damit habe der Gedanke einer interamerikanischen Identität und Solidarität zwischen Ländern des Globalen Südens auch eine andere politische Bedeutung als das Zugehörigkeitsgefühl von Europäer*innen zur EU.

Genauso sieht das auch eine junge italienische Zuhörerin, die mittlerweile in Buenos Aires lebt. Sich mit der EU zu identifizieren sei vor allem etwas für die Länder im Norden Europas wie Deutschland und Frankreich, die von der EU als Wirtschaftsunion profitieren. Emanzipatorische Projekte erwartet sie weder vom EU-Parlament in Brüssel noch von den linken Parteien der unterschiedlichen Länder. „Wenn sich etwas verändern soll, dann müssen wir die Zivilgesellschaft und soziale Bewegungen stärken.“

Es bleibt kaum Zeit, auf alle Fragen und Diskussionsbeiträge einzugehen. Doch kurz bevor das CCC schließt, kommt eine Zuhörerin nochmal zurück auf die Frage, wie dem Erstarken rechtspopulistischer Parteien entgegengewirkt werden könne. Ihr Kommentar ist kurz und prägnant: „Für mich ist es wenig verwunderlich, dass es in der Slowakei eine junge Frau und Umweltaktivistin ist, die mit dem angestammten politischen Panorama bricht.“ Zuzana Caputova von der linksliberalen Partei „Progressive Slowakei“ wurde Ende März zur ersten Präsidentin des Landes gewählt. Und das macht Hoffnung.

«Vor hundert Jahren wurde Rosa Luxemburg ermordet und ihr Körper in den Berliner Landwehrkanal geworfen. In Argentinien erinnern wir uns jedes Jahr am 24. März an die 30.000 Verschwundenen der letzten Militärdiktatur, deren Körper im Río de la Plata versenkt wurden. Hier wird deutlich: Diese Geschichten haben etwas miteinander zu tun.» Claudia Korol, Journalistin und in der politischen Bildungsarbeit aktiv, führt in eine lateinamerikanische Lektüre der Briefe Rosa Luxemburgs ein.

Von Julia Wasenmüller

Nicht nur die Körper, vor allem die Geschichten des Widerstands sollten verschwinden. Doch an diesem frühherbstlichen Samstag sitzt Korol im 11. Stock des renommierten Cervantes-Nationaltheaters von Buenos Aires. Dort wurde als Auftakt der Spielsaison 2019 zur Asamblea de mujeres, also zur «Frauenversammlung», eingeladen. 2018 begann das Theaterjahr hier mit Karl Marx, dieses Mal soll den «vielfältigen, andauernden Kämpfen von Frauen und Feminismen» Raum und Bühne gegeben werden.

Der Titel der Veranstaltung ist auf ein Stück des griechischen Dichters Aristophanes zurückzuführen. Er zeichnete in seiner «Weibervolksversammlung» ein Bild davon, wie die Geschichte hätte verlaufen können, wenn Frauen in die Politik der Polis eingegriffen hätten.

Was der alte Grieche vor 2500 Jahren als Komödie aufschrieb, wurde Ende März in Buenos Aires ziemlich real: Mehr als 4000 Menschen füllten über elf Stunden lang die Säle und Galerien des Nationaltheaters, um an Panels, Workshops, Filmvorführungen, künstlerischen Interventionen oder der feministischen Buchmesse Pre-FilFem 2019 teilzunehmen, alles gratis. Der öffentliche, partizipative und kollektive Charakter der Asamblea solle beibehalten werden, hieß es in der Einladung zur Veranstaltung, die zusammen mit dem Goethe-Institut, der Alliance Française und der Rosa-Luxemburg-Stiftung organisiert wurde.

Auf den Podien: Theorieproduzierende Köpfe des argentinischen Feminismus wie Rita Segato oder Marlene Wayar sowie Stars der progressiven Kunst- und Kulturszene wie Susy Shock. Auch Feministinnen aus Deutschland und Frankreich wurden zum Austausch eingeladen. Sonja Eismann, Mitbegründerin des Missy Magazins, referierte über den männlichen Blick in Kunst und Werbung. Cis-Männer mussten sich diesmal mit Plätzen im Publikum begnügen. Doch auch dort befanden sich hauptsächlich Frauen, Lesben, Trans und Travestis, Queers und Nonbinaries unterschiedlichster Altersgruppen.

Das RLS-Büro Buenos Aires trug zwei Panels zum Programm-Marathon bei, etwa die bereits erwähnte kommentierte Lektüre ausgewählter Briefe von Rosa Luxemburg. Claudia Korol und Liliana Daunes präsentieren dabei eine poetische, fühlende, liebende Rosa Luxemburg, die nicht nur materielle Verhältnisse und Produktionsbedingungen, sondern genauso persönliche Beziehungen verändern wollte. Während ihrer langen Gefängnisaufenthalte schöpfte sie vor allem Kraft aus ihren Freundschaften mit Frauen.

Damit lebte Luxemburg bereits vor über hundert Jahren, was sich in den 68ern in der Parole «Das Private ist politisch» manifestierte. Für Korol und Daunes ist ganz klar: Rosa Luxemburg war nicht nur Sozialistin, sie war auch Feministin. «Ich war, ich bin, ich werde sein», so schloss sie ihren letzten Artikel, kurz bevor sie ermordet wurde. In der Kontinuität feministischen Denkens und Handelns auf der ganzen Welt lebe Rosa Luxemburg weiter, so Korol.

Mit dem zweiten Panel unter dem Titel «Plurinationale, populare, kommunitäre Feminismen ohne Grenzen: Revolutionäre Körper und Territorien» brach die RLS mit dem gängigen Veranstaltungsformat. Auf der Bühne sitzen nicht wie sonst üblich zwei bis vier Expert*innen, sondern insgesamt 14 Vertreter*innen unterschiedlicher Kollektive aus dem ganzen Territorium Abya Yalas, des indigenen Amerika. Sie tragen Fotos und Banner mit sich, in Erinnerung an ermordete compañeras, wie die indigene Menschenrechts- und Umweltaktivistin Berta Cáceres in Honduras und die schwarze Stadträtin Marielle Franco in Brasilien.

«Freiheit für alle politischen Gefangenen in Nicaragua», heißt es auf dem Plakat einer nicaraguanischen Aktivistin, die ihren Namen aus Sicherheitsgründen nicht nennt. Dafür berichtet sie über die aktuelle Situation in dem zentralamerikanischen Land: «Seit einem Jahr finden Großdemonstrationen statt, organisiert von Studierenden, Bäuer*innen und Frauen, die Freiheit und Gerechtigkeit einfordern. Die Regierung reagiert mit Repressionen. Bis jetzt zählen wir mehr als 500 Tote, Tausende Verletzte, 800 unrechtmäßige politische Gefangene.»

Ziel dieses diversen Podiums ist es, die Verschränkung und Gemeinsamkeit der vorhandenen Konflikte und Kämpfe aufzuzeigen. Die Mapuche-Aktivistin Isabel Huala berichtet: «Meine beiden Großeltern wurden ermordet. Und trotzdem sind wir es, meine Familie und meine Community, die behandelt werden, als seien wir Terrorist*innen.» Für Dani Santana vom Colectivo Passarinho aus Buenos Aires steht fest: «All diese Morde, sowie die an Marielle Franco, Berta Cáceres und Santiago Maldonado in Argentinien haben einen Zusammenhang. Diese Menschen haben Regierungen angegriffen, denen die Verletzlichsten der Gesellschaft, schlichtweg egal sind. In Brasilien sterben vor allem junge schwarze Menschen. Das muss aufhören.»

Vicki Stéfano ist Travesti-Aktivistin und Genderreferentin der Zeitschrift Garganta Poderosa. Seit fast zehn Jahren bildet das Medium die Lebensrealtäten der villas ab, der Armenviertel, eingefangen und verschriftlicht von den Bewohner*innen selbst. Mittlerweile gibt es Ableger in allen Provinzen Argentiniens sowie in Uruguay, Brasilien und Cuba. Stéfano berichtet von den Netzwerken der Solidarität und feministischen Mobilisierungen, die in den villas entstehen. «Wir finden die Lösungen für unsere Situation und Probleme selbst. Wir halten die Suppenküchen des Viertels am Laufen und schaffen Orte des politischen Aktivismus. Und auch wenn sie versuchen uns auszurotten: Wir sind wie Samen. Wenn sie uns vergraben, erwachsen wir von Neuem.»

In einem kollektiv verfassten Dokument heißt es: «In unseren Feminismen gibt es keine Vorsprecher*innen. Es geht darum, Privilegien zu hinterfragen, aufrichtig und ausnahmslos. Nur so sind gemeinsame antikoloniale und antirassistische Kämpfe möglich.»

Wie intersektionale feministische Ansätze in Erziehung und Pädagogik einfließen können, darum geht es der Travesti-Aktivistin und Sozialpsychologin Marlene Wayar. Derzeit wird in Argentinien heftig um die Umsetzung des bereits 2006 verabschiedeten Gesetzes der Educación sexual integral gekämpft. Idee des Gesetzes war und ist, Kindern und Jugendlichen die Infos und Möglichkeit zu geben, sich in Sexualität und Genderidentität frei zu entfalten, selbst über ihre Körper zu bestimmen und dabei Unterstützung und Rat bei ausgebildeten Lehrer*innen zu finden. Eine ziemlich gute Sache, an der Umsetzung in den Provinzen hapert es jedoch. Im Zusammenhang mit dem Recht auf Selbstbestimmung der geschlechtlichen Identität kritisiert Wayar den Namen der Veranstaltung, der sich nur auf Cis-Frauen bezieht und damit viele Menschen nicht miteinschließt.

Obwohl es noch einiges zu tun gibt: In der Asamblea wird auch bereits Erreichtes gefeiert. Mit Jubel und einem Geburtstagsständchen begrüßt die Menge Nora Cortiñas, eine der Madres de la Plaza de Mayo der ersten Stunde. Am Vortag hatte sie ihren 89. Geburtstag gefeiert. Cortiñas, auch liebevoll Norita genannt, ist eine lebende Ikone. Noch immer läuft sie bei Demonstrationen in der ersten Reihe mit und reist zu Brennpunkten in aller Welt. Nicht selten findet sie sich in Form von Stickern auf den Thermoskannen des matetrinkenden Demonstrierenden wieder.

Seit 1977 fordert sie die Aufklärung der Verbrechen der Diktatur ein. «Damals, vor 42 Jahren, traten wir Frauen erstmals aus der Unsichtbarkeit heraus und machten unsere politischen Forderungen stark. Niemand konnte uns leiden, weder der Staat, noch die Kirche, noch die Gesellschaft. Heute freut es mich unglaublich, dass die feministischen Bewegungen in Argentinien skandieren, dass ihre Kämpfe auf unseren Kämpfen aufbauen. Ich bin stolz auf die Errungenschaften von Ni una menos in den letzten Jahren.»

Im letzten Panel blickt die Anthropologin Rita Segato hoffnungsvoll in die Zukunft: «Wir sind vernetzt, zusammen und merken, es bewegt sich was. Wenn wir dieses heranwachsende Etwas zu schützen wissen, dann erleben wir eine neue historische Ära.» Ein Satz wird im Laufe des Tages immer wieder aufgegriffen, macht die Runde in den Reihen der Auditorien, zwischen den Stehtischen der Buchmesse und begleitet die Teilnehmer*innen auf ihrem Weg nach Hause: «Das Patriarchat, es wird fallen!»

Fotogalerie auf Facebook; Fotos: TNC

Der Stresstest für die Demokratie geht in die zweite Runde. Ein Kommentar zu den Wahlen in Brasilien am 7. Oktober

A woman holds a sign that reads "Women against Bolsonaro" during demonstrations against presidential candidate Jair Bolsonaro in Brasilia, Brazil September 29, 2018. REUTERS/Adriano Machado -

REUTERS/Adriano Machado

Aufatmen bei der Arbeiterpartei (PT) und Wutausbruch beim Kandidaten der extremen Rechten: Auf den ersten Blick passen diese Reaktionen nicht zu dem Ergebnis der Wahlen am Sonntag in Brasilien. Der Ex-Militär und Rechtsaußen Jair Bolsonaro konnte diese nämlich mit 46 Prozent deutlich für sich entscheiden, weit abgeschlagen folgt mit gut 29 Prozent der Kandidat der Arbeiterpartei (PT) Fernando Haddad. Das bedeutet eine Stichwahl zwischen den beiden Kontrahenten am 28. Oktober. Für den ehemaligen Bildungsminister unter Präsident Lula und Ex-Bürgermeister von São Paulo Haddad und seine Kandidatin als Vizepräsidentin Manuela D`Avila (PCdoB, Kommunisten) bedeutet dies eine wichtige Atempause und drei Wochen Zeit, um das Profil des relativ unbekannten Spitzenkandidaten zu schärfen, der erst Mitte September anstelle des inhaftierten Luiz Inácio da Silva («Lula») nominiert wurde.
Bolsonaro will das Ergebnis indes anfechten, er vermutet Betrug bei den elektronischen Wahlurnen. Besonders hasserfüllte Parteigänger des Rechtsradikalen entzündeten am Sonntagabend Wahlurnen auf der Avenida Paulista im Zentrum des Wirtschaftszentrums São Paulo. Auch aus anderen Orten wurden vereinzelte Gewaltakte gemeldet. Solche könnten in den kommenden drei Wochen der zweiten Wahlkampfphase zunehmen, der Ton auf den Wahlkampfveranstaltungen für Bolsonaro ist aggressiv und Redner peitschen ihre Zuhörer mit Todesdrohungen gegen die PT auf. In die Wahl gegangen war er als absoluter Außenseiter, anders als Trump in den USA ist der Profipolitiker Bolsonaro nicht direkt Vertreter des Großkapitals; er ist gut situiert, aber kein Multimillionär. In den vergangenen Wochen haben sich das brasilianische Finanzkapital und Wirtschaftsverbände aber hinter seine Kandidatur gestellt und seine Pläne für einen einheitlichen Steuersatz in Brasilien gut geheißen, der die Reichen massiv entlasten würde. Ein weiterer wichtiger Unterstützer sind die evangelikalen Freikirchen mit ihrer Massenmitgliedschaft in Brasilien. Und obwohl der rechte Außenseiter über fast keine TV-Wahlwerbezeit verfügte und nach einer Messerattacke nicht an den Kandidatenduellen im Fernsehen teilnahm, gelang ihm der Aufstieg.
Vom «Effekt Bolsonaro» profitierten auch evangelikale und rechte Zwergparteien, die bei den Gouverneurswahlen in zahlreichen Staaten aus dem Nichts die Führungsposition übernahmen. Im Bundesstaat Rio de Janeiro droht ein evangelikaler Fundamentalist das Regierungsamt zu gewinnen.
Den dritten Platz bei der Präsidentschaftswahl errang der Veteran Ciro Gomes von der moderaten demokratischen Arbeiterpartei (PDT) mit 12,5 Prozent. «Für mich und meine Wähler besteht jetzt aber keine Frage, wo wir stehen. Der nicht!», sagte Gomes mit Blick auf Bolsonaro und zitierte den Slogan, unter dem in Brasilien und weltweit am Wochenende vor den Wahlen Hundertausende dem Demoaufruf von Frauengruppen gefolgt waren, um auf die Gefahr durch die extreme Rechte hinzuweisen. In der Tat stellen Bolsonaro und seine Freunde im Militär die vor 33 Jahren restaurierte Demokratie radikal in Frage. Mit «harter Hand» wolle er das Land säubern, soziale Bewegungen werde er verbieten und die Mehrheit seines Kabinetts solle aus Militärs bestehen, droht dieser. Erschreckend ist, wie erfolgreich Bolsonaro fast die gesamte Wählerschaft des bürgerlichen Lagers auf sich vereinigen konnte. Deren traditionelle Parteien PSDB (rechte «Sozialdemokraten» Brasiliens) und MDB («Demokratische Bewegung») stürzten bei den Wahlen auf 4,7 bzw. 1,2 Prozent ab.
Aber auch der aktive Widerstand trägt Früchte: Zwar konnten linke und progressive Kräfte im Parlament nur ein Drittel der Sitze erringen, im Vergleich zu 2014 konnten sie aber zulegen. Die linke «Partei Sozialismus und Freiheit» (PSOL) legte von 5 auf 11 Abgeordnete zu, darunter mehrere schwarze Frauen, die den Kampf der ermordeten Lokalpolitikerin Marielle Franco aus Rio de Janeiro weiterführen werden. Im Bundesstaat Rio de Janeiro kam der PSOL-Kandidat auf rund 11 Prozent. Und mit Joenie Wappixana (von der grünen Partei REDE) wurde zum ersten Mal eine indigene Abgeordnete in das brasilianische Parlament gewählt.

Ein Wahlsieg des PT-Kandidaten ist nicht ausgeschlossen

Auch wenn die Arithmetik nach dem ersten Wahlgang kaum auf einen Wahlsieg von Haddad hindeutet, ist dieser keineswegs ausgeschlossen. Denn in der Tat kann dieser nun sein Profil schärfen und setzt als redegewandter Politiker auch darauf, Bolsonaro in den kommenden TV-Duellen herausfordern zu können. Dessen Beiträge in den zwei Debatten vor der Messerattacke auf ihn waren stümperhaft und zumindest wird es ihm schwerfallen nach zahlreichen geführten Interviews wieder mit einem ärztlichen Attest um den TV-Disput herumzukommen. Das politische Potential für den Ex-Militär ist ausgeschöpft. Haddad wird sich mit seiner Ansprache nun noch weiter der Mitte zuwenden. Eingeschworene Linke mag das stören, aber deren Stimme ist ihm bei dieser Stichwahl natürlich trotzdem sicher.

Brasilien-Veranstaltungsreihe im September, Oktober und November diesen Jahres in Berlin

Ex-Präsident Luiz Inácio Lula da Silva im Gefängnis, die Ermordung von Marielle Franco, einer Abgeordneten aus Rio de Janeiro, die Militärintervention in Rio, eine um sich greifende Gewalt, Korruptionsskandale, ein rechter und homophober Politiker mit der nach Lula höchsten Zustimmung in den Wahlumfragen und große Rückschritte im Umwelt- und Indigenenschutz: Wie ist die aktuelle Situation in Brasilien zu bewerten?
Wie ist es zu erklären, dass das einstige Hoffnungsland in zwei Jahren derartige politische, wirtschaftliche und ethische Rückschläge erlitten hat? Was können die fortschrittlichen Kräfte tun, um das Schlimmste zu verhindern? Was wird aus den Reformen und Sozialprogrammen der Ära Lula/Rousseff? Was sind die Positionen und Bewertungen der sozialen Bewegungen, wie sehen kritische JournalistInnen und WissenschaftlerInnen die Situation in Brasilien? Und vor allem: Was sind die Perspektiven im Wahljahr 2018, wo Lulas Ersatzmann Fernando Haddad mittlerweile gute Chancen hat, Präsident zur werden?
Diese und weitere Fragen wollen wir im Rahmen einer gemeinsamen Veranstaltungsreihe im September, Oktober und November dieses Jahres mit Gästen aus Brasilien erörtern.

Bisher geplantes Programm:
27. Sept. 2018, 18 Uhr: Abendveranstaltung im REFUGIO, Lenaustraße 3-4, 12047 Berlin, organisiert von der Friedrich-Ebert-Stiftung, mit folgenden Gästen:
Wagner Romão, Politikwissenschaftler UNICAMP; Schwerpunkt im Rahmen des Besuchs: Politisch-institutionelle Krise und gesellschaftliche Polarisierung
Camila Asano von der NGO Conectas, Schwerpunkt im Rahmen des Besuchs: Soziale Auswirkungen der Austeritätspolitik
Esther Solano, Professorin für internationale Beziehungen (Universidade Federal de São Paulo), Schwerpunkt im Rahmen des Besuchs: Polarisierung

In Brasilien waren am Sonntag, den 7.10, rund 145 Millionen Wahlberechtigte aufgerufen, ihre Stimme bei den Präsidentschafts-, Kongress- und Gouverneurswahlen abzugeben. Der erste Wahlgang hat ein politisches Erdbeben ausgelöst. Große Teile des Landes sind weit nach rechts gerückt und der rechts-radikale Präsidentschaftskandidat Jair Bolsonaro, der rassistische, sexistische und homophobe Ansichten vertritt und offen die frühere Militärdiktatur sowie Folter befürwortet, geht als Favorit in die zweite Runde der Präsidentschaftswahl. Mit großem Vorsprung und 46 Prozent der Stimmen errang der Ex-Militär einen klaren Erfolg. An zweiter Stelle lag Fernando Haddad von der linken Arbeiterpartei PT mit 29 Prozent der Stimmen.
Auch im Parlament setzte sich der Trend nach rechts fort: Die PT bleibt mit 56 Abgeordneten zwar die größte Partei aber Bolsonaros Zwergpartei, die PSL, ist von 8 auf 52 Sitze angewachsen und stellt nun die zweitstärkste Fraktion im Kongress hinter der PT. Viele Militärs und Evangelikale, die traditionell dem rechts-konservativen Lager zuzurechnen sind, haben bei diesen Wahlen ganz gezielt auf verschiedenen politischen Ebenen kandidiert und verstärkt Einzug in die Landesparlamente und in den Kongress gehalten.
Die mächtige Lobby der Agrarindustrie hat sich hinter Bolsonaro gestellt. Den Agrarunternehmer/innen hatte er versprochen, die gentechnikintensive Landwirtschaft mit massivem Pestizideinsatz weiter auszubauen und weiteren Amazonas-Regenwald für Agrarflächen abzuholzen. Bolsonaro hat in diesem Zusammenhang angekündigt, keinen einzigen Hektar Land mehr für Schutzgebiete der Indigenen in Amazonien bereitstellen zu wollen.
Auch die Waffenlobby in Brasilien bekommt mächtigen Rückenwind von Bolsonaros politischem Programm, das eine weitgehende Freigabe von Schusswaffen fordert.
Haddad und Bolsonaro treffen am 28. Oktober in der Stichwahl aufeinander.
Ob es gelingen kann, den in den letzten Wochen und Tagen stattfindenden rasanten Aufstieg des rechtsradikalen Kandidaten noch zu bremsen, ist völlig offen: Rutscht das Land endgültig in die Autokratie ab oder kann der bereits seit dem Parlamentsputsch 2016 andauernde, extrem rechtskonservative Rollback gestoppt werden?

Vor diesem Hintergrund möchten wir mit unseren Gästen aus Brasilien, Eliane Brum und Itamar Silva, folgenden Fragen nachgehen: Was sagen die ersten Wahlergebnisse über die politisch-institutionelle Krise und den Zustand der brasilianischen Demokratie aus? Welche Szenarien ergeben sich für die zweite Wahlrunde? Können sich progressive und linke Kräfte zusammenschließen oder wird Bolsonaros extrem rechtskonservativer Block weiter erstarken?  Was bedeuten die verschiedenen Wahlergebnisszenarien für die Sicherheits- und Umweltpolitik Brasiliens sowie für die Rechte von Indigenen und Kleinbäuerinnen u.a. im Amazonien?
18. Okt. 2018, 18 Uhr: Abendveranstaltung im REFUGIO, Lenaustraße 3-4, 12047 Berlin, organisiert von der Heinrich-Böll-Stiftung, mit folgenden Gästen:
Mit:

  • Eliane Brum, Schriftstellerin, Journalistin und Amazonienexpertin
  • Itamar Silva, Koordinator des Brasilianischen Institut für soziale und wirtschaftliche Analysen IBASE (Instituto Brasileiro de Análises Sociais e Econômicas)Moderation: Thomas Fatheuer, ehemaliger Büroleiter der Heinrich-Böll-Stiftung in Rio de Janeiro

Eliane Blum ist eine renommierte Journalistin, Schriftstellerin und Amazonienexpertin. Sie ist Kolumnistin für die Zeitung El Pais Brasil und forscht in Amazonien zur dortigen Umweltsituation sowie zu den Auswirkungen des Mega-Staudamm-Projektes Belo Monte auf lokale Bevölkerungsgruppen.
Itamar Silva arbeitet als Koordinator beim sozialwissenschaftlichen Institut IBASE in Rio de Janeiro. Er ist Aktivist der Favela Bewegung und Mitglied der Observatório da Intervenção, einer Initiative der Zivilgesellschaft, die im Februar 2018 gegründet wurde, um die Aktivitäten der Militärintervention im Bundesstaat Rio de Janeiro zu beobachten.

5. Nov. 2018, 18 Uhr: „Brasilien: Demokratie in Gefahr! Linke Perspektiven nach den Wahlen“, Abendveranstaltung im REFUGIO, Lenaustraße 3-4, 12047 Berlin, organisiert von der Rosa-Luxemburg-Stiftung, mit folgenden Gästen:
Juliana Gonçalves, Journalistin und Mitglied der antirassistischen feministischen Bewegung „Marcha das Mulheres Negras de São Paulo“
Guilherme Boulos, Präsidentschaftskandidat der Partei für Sozialismus und Freiheit (PSOL) und Nationalkoordinator der Wohnungslosenbewegung MTST

Guilherme Boulos
Brasilien: Demokratie in Gefahr! – Eine gemeinsame Veranstaltungsreihe im Herbst 2018 von:
Friedrich-Ebert-Stiftung, Heinrich-Böll-Stiftung, Rosa-Luxemburg-Stiftung, Stiftung Umverteilen, Brasilien Initiative Berlin, FDCL, KoBra, Brasilien Initiative Freiburg, Arbeitskreis Solidarität mit brasilianischen Gewerkschaften Mannheim-Ludwigshafen, Lateinamerika-Forum/Foro de las Américas Berlin

Foto: Gerhard Dilger

Sollten die Unterstützer der Militärdiktatur wieder an die Macht gelangen, droht der Linken eine düstere Zeit.

Lula auf einer Solidaritätsveranstaltung im November

Lula in der Nationalen Schule der Landlosenbewegung MST.

Am 7. Oktober 2018 wählen die Brasilianer*innen das Parlament und ihren neuen Präsidenten und die meisten Kandidat*innen haben dieser Tage den Wahlkampf eröffnet. Nur der Favorit in allen Umfragen – Luiz Inácio Lula da Silva von der Arbeiterpartei «Partido dos Trabalhadores» (PT) – dürfte nach der gestrigen Entscheidung des Obersten Wahlgerichts nicht auf den Stimmzettel gelangen. Es steht viel auf dem Spiel bei dieser Wahl, denn mit Jair Bolsonaro droht ein faschistoider Kandidat in die auf den 28. Oktober datierte Stichwahl zu kommen.
Die Wahlen finden vor dem Hintergrund einer starken gesellschaftlichen Polarisierung innerhalb einer profunden politischen Krise statt. Auch der Wirtschaft geht es nicht gut; bürgerliche Ökonom*innen wiederholen allerdings gerne, dass die Situation angesichts der politischen Instabilität weitaus größer sein könnte. Doch auch wenn die brasilianische Wirtschaft nach zwei Jahren Rezession wieder ein kleines Bruttoinlandsprodukt-Wachstum aufweist, sind die Auswirkungen der Krise und der Zerstörung der Hilfsprogramme durch die von Temer geleitete Putschregierung auf die 20 Millionen Brasilianer*innen, die während der PT-Regierung aus der Armut geholt wurden, fatal. Diese wieder aufflammende Prekarität ist nicht zuletzt in den großen Städten sichtbar: In den Stadtzentren gibt es immer mehr Camps von Obdachlosen, Häuser werden besetzt, Straßenverkäufer*innen mit ärmlicher Auslage prägen zunehmend das Stadtbild. Die Arbeitslosigkeit liegt bei 13 Prozent.
Nun ist die wirtschaftliche Misere nicht nur Folge des Putsches aus dem Jahr 2016, auch vorher war die strukturalistische Wirtschaftspolitik der PT-Regierung mit dem Abflauen des Booms in China an ihre Grenzen geraten.

Aufstieg und Krise der PT

Und dabei wurden zunächst so große Hoffnungen auf die PT-geführte Regierung gesetzt. In Lateinamerika leitete Lulas Wahlsieg 2002 den sogenannten Linksschwenk in Lateinamerika ein.
Die PT wurde 1980 als Projekt einer neuen Linken gegründet. Diese sollte offener sein als die alte kommunistische Partei, in ihren Statuten sind bis heute weitgehende Partizipationsrechte der Mitgliedschaft verankert. Im Kern bleibt sie in Programm und Praxis aber eine sozialdemokratische Partei.
Lulas erste Präsidentschaftskandidatur scheiterte 1989, damals noch mit einem klaren linken Profil und stark proletarischem Gestus. Gegen den Aufschrei der Rechten und Massenmedien, dass ein Sozialist das Land führen könnte, konnte er sich nicht durchsetzen.
In den darauffolgenden Jahren änderte Lula sein Image. Er trat in Anzug mit Krawatte auf und kandidierte 2002 gemeinsam mit einem rechten Unternehmer als Vizepräsidenten. Der PT-Politiker versuchte sich als Versöhner und träumte von einer Allianz mit der Rechten, die am Anfang auch zu funktionieren schien. Er regierte 2003 – 2011 als Präsident. Da die Verfassung eine weitere Kandidatur verbietet, erkor er 2010 seine Kabinettschefin Dilma Rousseff zu seiner Nachfolgerin.
Diese gewann die Wahlen 2010 und 2014 bei abnehmender Popularität und musste mit einer schrumpfenden PT-Fraktion und einem rechts dominierten Parlament regieren. Doch damit nicht genug: Ihr rechter Vizepräsident Temer wechselte die Seiten und stürzte die Präsidentin 2016 über ein Amtsenthebungsverfahren des Parlaments. De facto handelte es sich um einen kalten Putsch.

Fora temer

Lula mit dem Bier «Fora Temer» («Temer raus») auf der Agrarreform-Messe der Landlosenbewegung MST, São Paulo, April 2017.

Machtbeweis der US-Hegemonie?

Auch wenn die US-Regierung sich gern in interne Angelegenheiten der Staaten Lateinamerikas einmischt und gewiss in vielen Fragen konträre Interessen zur PT-Regierung hatte, reicht das als Erklärung nicht aus. Denn zum einen hat die brasilianische Oberschicht den relativen Aufschwung eines Teils der Unter- und Mittelschicht nicht überwunden. Die Tatsache, dass an den Universtäten mit einem Mal viel mehr Afrobrasilianer*innen studierten und im Ferienflieger Menschen aus dem «einfachen Volk» Platz nahmen, provozierte die tief rassistische und im Klassendünkel verhaftete Oberschicht.
Die PT hat aber auch vieles falsch gemacht. Nicht nur in Form ihres realpolitischen Ansatzes, der in vielen Fällen einer neoliberalen Logik folgte und auf die brutale Ausbeutung natürlicher Ressourcen setzte und auf eine konsequente Landreform verzichtete. Sondern auch aufgrund ihres zunehmend elitären Umgangs mit der Bevölkerung: Bis heute dominiert die Partei das linke Spektrum, aber aus dem anspruchsvollen Projekt, das von der Basis her aufgebaut worden war, in der die Community und auch die Befreiungstheologie mit ihrem basisbezogenen Bildungsansatz der «educação popular» eine wichtige Rolle spielten, wurde im Laufe der Zeit eine Top-Down-Wahlmaschine mit immer weniger Raum für Selbstorganisation, politischer Bildung und Praxis an der Basis.

Rache der Rechten

Die Parteiführung wurde arrogant und war unfähig, etwa mit neuen urbanen sozialen Bewegungen in den Dialog zu treten. So gelang es der Rechten hier mit ihrem Diskurs zu punkten. Auch wenn die PT nicht jede Unterstützung verlor – die mächtige Landlosenbewegung «Movimento dos trabalhadores rurais sem terra» (MST) und viele andere halten weiterhin zu ihr – trug dieser Kontaktverlust zur Basis maßgeblich zur Schwächung des Projekts und der Partei als Ganzes bei.
Im August 2016 übernahm Michel Temer dann die Amtsgeschäfte und dreht seither die Uhren in Brasilien zurück, indem er eine soziale Errungenschaft nach der anderen abschafft. Dafür hat er in der Bevölkerung keine Basis und die Zustimmungswerte für den «Putsch-Präsidenten» gehen selten über ein Prozent hinaus.
Seit April sitzt Lula nun im Gefängnis in Curitiba und ist zudem einer Antikorruptionsgesetzgebung zum Opfer gefallen, die er selbst eingebracht hatte. Aber auch wenn es keinen Zweifel daran gibt, dass das Verfahren gegen Lula politisch motiviert ist und die Justiz zweierlei Maß anlegt, wenn es um linke und rechte Angeklagte geht, hat es die Linke bisher verpasst, eine glaubwürdige Politik zum Thema Korruption zu vertreten.

Guilherme Boulos, Nationaler Koordinator der Bewegung der wohnungslosen Arbeiter (MTST) und Präsidentschaftskandidat der PSOL (Partei für Sozialismus und Freiheit) und Manuela d’Ávila, Präsidentschaftskandidatin der PCdoB .

Hoffnungsträger fürs kommende Jahrzehnt: Guilherme Boulos, Nationaler Koordinator der Bewegung der wohnungslosen Arbeiter (MTST) und Präsidentschaftskandidat der PSOL (Partei für Sozialismus und Freiheit) und Manuela d’Ávila, wahrscheinliche Vizepräsidentschaftskandidatin der PT/PCdoB-Koalition.

Augen zu bei Korruption

Die in Brasilien allgegenwärtige Korruption beherrscht den Politikbetrieb in besonderem Maße. Auch wenn es glaubwürdig erscheinen mag, dass die Gründerväter der PT das anders machten und auch Lula sich persönlich vermutlich nicht bereichert hat, ändert dies nichts daran, dass sie in ihrer Regierungszeit in der Allianz mit einem Teil der Rechten als Zugeständnis diese Praxis hat durchgehen lassen. Gleichzeitig wurden aus dem Staatssäckel und dem halbstaatlichen Ölunternehmen Petrobras massiv Mittel abgezogen, um den Wahlkampf der PT zu finanzieren und parteinahe Strukturen aufzubauen. Und auch wenn jede Menge gute Dinge finanziert wurden, wie alternative Kultur- und Medienangebote, wurde diese problematische Praxis nicht in Frage gestellt. Und deshalb kann sich heute der rechte evangelikale Präsidentschaftskandidat und langjährige Parlamentsabgeordnete Jair Bolsonaro als Saubermann präsentieren, der er freilich nicht ist.
Im Jahr 2004 spaltete sich die Partei für Freiheit und Sozialismus (PSOL) von der PT ab, nachdem Lula die kritische Senatorin Heloisa Helena und drei weitere Abgeordnete aus der Partei ausgeschlossen hatte, weil sie sich gegen eine Verfassungsänderung ausgesprochen hatten. Die PSOL hat sich seither als sozialistische Alternative zur PT einen Namen gemacht, verfügt in einigen Städten über eine solide Verankerung in sozialen Bewegungen, und stellt mittlerweile zahlreiche Stadtverordnete und auch eine kleine Parlamentsfraktion. Mit Guilherme Boulos konnte sie den Gründer und bekanntesten Vertreter der wichtigen Wohnungslosenbewegung MTST als Präsidentschaftskandidaten gewinnen. Unter Linken gilt dieser als der «neue Lula», auch er ist sehr charismatisch, ein talentierter Redner und beliebt. Aber seine Basis ist sehr viel kleiner: Heute kommt die PSOL in Umfragen auf maximal drei Prozent.
Könnte Lula eine Wahl aus dem Gefängnis gewinnen, wenn man ihn ließe? Er führt in allen Wahlumfragen deutlich mit knapp 40 Prozent und wäre auch in der Stichwahl unschlagbar.
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Lulas erster Wahlspot

Doch nun hat das Oberste Wahlgericht mit 6:1 entschieden, dass Lula nicht antreten darf – auf der Grundlage des 2010 von ihm selbst sanktionierten «Weisse-Weste»-Gesetzes. Fernando Haddad, bis 2016 Bürgermeister von São Paulo, wird nachrücken, Vize-Kandidatin wird Manuela d’Ávila von der Kommunistischen Partei.

Gefahr von Rechtsaußen

Gleichzeitig baut sich am faschistischen Rand des Parteienspektrums eine gefährliche Bedrohung auf. Der Zweitplatzierte in allen Umfragen ist nämlich der Reservist und Reaktionär Jair Bolsonaro. Der schreibt sich den Kampf gegen Korruption und die Politik der harten Hand auf die Fahne. In der Öffentlichkeit provoziert er mit homophoben, frauenfeindlichen, sexistischen und rassistischen Aussagen, zudem pflegt er beste Verbindungen zu den Kreisen der ehemaligen Militärdiktatur. Das seit 1985 herrschende Tabu, Militärs zu Ministern zu berufen, welches bereits unter Putschpräsident Temer gebrochen wurde, würde sich unter Bolsonaro zweifelsohne ausweiten.
Im Augenblick scheint es zwar, dass sich in der Stichwahl eher keine Mehrheit für Bolsonaro finden würde. Aber am Ende hängt alles davon ab, wer mit in die zweite Runde zieht. Sollte es der profillose Establishment-Politiker Geraldo Alckmin der rechten «Partido da Social Democracia Brasileira» (PSDB) sein, dann könnte Bolsonaro diesen durchaus schlagen. Falls die Unterstützer der Militärdiktatur wieder das Ruder übernehmen sollten, dann drohen linken Aktivist*innen und Menschenrechtsverteidiger*innen düstere Zeiten in Brasilien.
Fotos: Verena Glass (2), Gerhard Dilger

Wann werden die Opfer der Sekte «Colonia Dignidad» entschädigt? Angesichts des Besuchs einer deutschen Parlamentariergruppe in Chile fordert Völkerrechtler Andreas Schüller «die längst überfällige Unterstützung» ein.

 Interview von Kersten Knipp, Deutsche Welle
Colonia Dignidad Parral, Chile Juli 2005 Foto: Gerhard Dilger
Seit Jahren drängen die deutschen und chilenischen Opfer der Colonia Dignidad auf Entschädigung und Wiedergutmachung durch die deutsche Regierung. Zurzeit besucht eine deutsche Parlamentariergruppe erneut die ehemalige Siedlung der deutschen Sekte im Süden Chiles. Die sogenannte Kolonie der Würde wurde von dem Jugendbetreuer und Laienprediger Paul Schäfer in den 1960er Jahren gegründet.
Schäfer pflegte enge Beziehungen zum Militärregime von Augusto Pinochet. Die Colonia Dignidad diente dem Militärregime auch als Folterstätte. Schäfer errichtete ein Regime von Zwangsarbeit und Unterdrückung, Kinder wurden sexuell missbraucht, Sektenmitglieder gefangen gehalten. Die deutsche Botschaft in Chile kümmerte sich nicht um die Opfer. Im Juni 2017 stimmte der Deutsche Bundestag einstimmig für die Aufarbeitung der in der Colonia Dignidad begangenen Verbrechen.
Deutsche Welle: Herr Schüller, derzeit halten sich mehrere deutsche Parlamentarier auf dem Gelände der Colonia Dignidad auf. Es ist nicht die erste Reise dieser Art. Wie bewerten Sie die jüngste Entwicklung in dieser Frage?
Andreas Schüller: Vor einem Jahr stimmten alle Fraktionen für den Antrag zur Aufarbeitung der Verbrechen. Ich bewerte es als positiv, dass die Parlamentarier zu einem Zeitpunkt dorthin reisen, wo auch Gespräche des Auswärtigen Amtes und der Ministerien in Chile stattfinden. Das verleiht dem Beschluss des Bundestages noch mehr Nachdruck.

Andreas Schüller ist Völkerrechtler und Mitarbeiter des «European Center for Constitutional and Human Rights» (ECCHR). Er ist Mitautor der Anklageschrift gegen den Arzt Hartmut Hopp, der gemeinsam mit Sektenchef Paul Schäfer die Colonia Dignidad aufbaute.

Der Beschluss des Bundestages kam erst knapp 30 Jahre nach dem Ende der Diktatur in Chile zustande. Ist das nicht etwas spät?
Der Bundestag hätte sich schon viel früher und viel deutlicher äußern können und müssen – nämlich bereits zu Zeiten der Diktatur (1973-1989) in Chile. Die damaligen Bundesregierungen hätten im Grunde sogar noch früher, nämlich bereits in den siebziger Jahren, aktiv werden müssen. Damals wurde erstmals bekannt, was in der Colonia Dignidad passiert – nämlich Zwangsarbeit, sexueller Missbrauch von Kindern. Ab 1973 gab es dann die sehr enge Kooperation mit dem Geheimdienst DINA des Pinochet-Militärregimes. Insofern kommt es jetzt sehr spät – einzelne Täter sind bereits verstorben. Und viele sind jetzt im Rentenalter.

Chile Colonia Dignidad ( Asocacion por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad) Gedenken an die Opfer der Colonia Dignidad im September 2015

Sie haben die Anklage formuliert, die das «European Center for Constitutional and Human Rights» (ECCHR) im Jahr 2011 gegen den damaligen Arzt der Colonia Dignidad, Arzt Hartmut Hopp, eingereicht hat. Hopp wurde wegen Beihilfe zum Kindesmissbrauch in Chile zu fünf Jahre Haft verurteilt, wird aber als deutscher Staatsbürger nicht nach Chile ausgeliefert und lebt derzeit in Nordrhein-Westfalen. Was ist Gegenstand der Anklage?
Hartmut Hopp setzte sich nach Deutschland ab, als er in Chile mit einem Haftbefehl gesucht wurde und kurz bevor das Urteil gegen ihn rechtskräftig wurde. Danach hätte er in Chile seine Haft antreten müssen. Daraufhin haben wir 2011 eine Strafanzeige gegen Hopp eingereicht. Kurz danach eröffnete dann die Staatsanwaltschaft Krefeld ein Ermittlungsverfahren gegen ihn. Darin geht es um Beihilfe zum sexuellen Missbrauch von Kindern. Es geht um Körperverletzung durch den missbräuchlichen Einsatz von Psychopharmaka. So wurden Personen auf dem Gelände oder im Krankenhaus der Colonia Dignidad ruhig gestellt. Und es geht um Beihilfe zum Mord – nämlich zum so genannten «Verschwindenlassen» von chilenischen Oppositionellen in den siebziger und achtziger Jahren.
Und wie ist der Stand des Prozesses?
Bislang hat es die Staatsanwaltschaft versäumt, alle in Deutschland lebenden Verantwortlichen von damals zu vernehmen. Die Staatsanwaltschaft hat Akten angefordert, die dann auch kamen. Aber es war immer ein sehr schleppender Prozess. Er wurde nie priorisiert vom Land Nordrhein-Westfalen. Seit sieben Jahren ist er vollkommen ergebnislos. Hartmut Hopp, der in Chile schon längst eine Freiheitsstrafe hätte verbüßen müssen, läuft in Deutschland immer noch frei herum – ohne sich einem gerichtlichen Verfahren stellen zu müssen.
Warum bleibt die Unterstützung in NRW aus?
Es sind natürlich schwierige Ermittlungen. Es geht um Taten, die lange zurückliegen und die teilweise in einem anderen Land passiert sind. Das ist immer schwierig zu ermitteln. Aber gerade dann muss man die Ermittlungen priorisieren. Man muss der Staatsanwaltschaft – oder einem einzelnen Staatsanwalt – entsprechenden Raum gewähren, und es müssen endlich die Ressourcen zur Verfügung gestellt werden, damit das Verfahren ordentlich geführt werden kann und der Gesamtkomplex Colonia Dignidad endlich aufgeklärt wird – und zwar unter Berücksichtigung aller Zeugen und Beweismittel, die in Chile und in Deutschland verfügbar sind. Wir gehen davon aus, dass noch weitere Tatverdächtige in NRW und in Deutschland leben, gegen die ebenfalls ermittelt werden muss.
Nun soll ein Hilfsfonds eingerichtet werden, wenn auch noch offen ist, wie das geschehen soll und wie er ausgestattet sein wird. Wie bewerten Sie diesen Entschluss?
Zum einen ist es wichtig festzuhalten, dass es auch ein Versagen der Bundesrepublik gibt. Das hat der damalige Außenminister Steinmeier auch so benannt und festgehalten. Deshalb muss es schnell und unbürokratisch die längst überfällige Unterstützung geben. Viele Personen, die aus der Colonia Dignidad nach Deutschland kamen, sind auf Unterstützungsleistungen angewiesen. Sie haben teilweise Zwangsarbeit verrichtet, ohne in irgendein Sozialsystem eingezahlt zu haben. Das Gleiche gilt allerdings auch für chilenische Betroffene – auch sie müssen berücksichtigt werden. Darum ist ein unbürokratisch zugänglicher Hilfsfonds in jedem Fall erforderlich. Da steht Deutschland in der Verantwortung. Es geht im Übrigen um einen relativ überschaubaren Personenkreis.

Auf Einladung der Rosa-Luxemburg-Stiftung und des Goethe-Instituts kehrte Lutz Taufer in seine alte Wahlheimat zurück. In drei Städten stellte er seine frisch auf Portugiesisch erschienene Autobiographie vor. Mit Reue blickt er auf Stockholm, mit Schauer auf seine Zeit in Isolierungshaft.
Lutz Taufer zurück in Brasilien.
Von Leon Willner

Lutz Taufer ist ein Mann starker Kontraste. Für ihn ergibt die Grenzüberschreitung, das Zusammenbringen der Gegensätze die schönste Harmonie. Wie ein Leitfaden ziehen sich Extreme aus Licht und Schatten durch sein Leben. Aufgewachsen in der badischen Provinz, wurde Taufer Mitglied der RAF und saß nach der Geiselnahme von Stockholm 1975 etwa 20 Jahre im Gefängnis, einen großen Teil davon in Isolationshaft. Anschließend wurde er Entwicklungshelfer in Favelas in Brasilien.

paratyk

Auf der Buchmesse in Paraty

Dorthin kehrte er nun auf Einladung der Rosa-­Luxemburg-Stiftung und des Goethe-Instituts Rio zurück. In Paraty, Rio de Janeiro und São Paulo präsentierte er seine Autobiographie Über Grenzen: Vom Untergrund in die Favela, deren hervorragende Übersetzung ins Portugiesische von Kristina Michahelles im Verlag Autonomia Literária erschien. „1998 hab’ ich mir Geld geliehen, um nach Rio zu fliegen. Als ich dann zum ersten Mal am Strand von Ipanema stand, dachte ich mir, das ist der maximal mögliche Gegensatz zum Hochsicherheitstrakt, da würde ich gerne bleiben“, sagte Taufer bei der Buchvorstellung im Büro der Rosa-Luxemburg-Stiftung in São Paulo.
Die Rückkehr nach Brasilien war für ihn wie eine Rückkehr in die Heimat. Er sprach von „beglückenden Erinnerungen” an „dieses unheimlich attraktive Land, in dem alles, was schön und wunderbar ist, zehnmal so schön und wunderbar ist wie in Deutschland und alles, was hässlich und gefährlich ist, zehnmal so hässlich und gefährlich ist wie in Deutschland”.
In den Favelas von Rio

Was macht ein ehemaliges RAF-Mitglied in Rio de Janeiro? In die Favelas gehen und irgendwie seinen Lebensunterhalt verdienen. Zuerst wollte Taufer eine kleine Bäckerei aufmachen. „Rio ist bezaubernd, hat aber besseres Brot verdient“, sagte er augenzwinkernd. Doch aus dem Vorhaben, deutsches Brot für Brasilianer anzubieten, wurde nichts. Als Deutschlehrer musste er zunächst kleinere Brötchen backen. „Dann hat mir ein Freund gesagt, ich kenne jemanden, einen Cristiano, der sucht einen Übersetzer.“
Cristiano Camerman war der Leiter einer brasilianischen Nichtregierungsorganisation namens Centro de Assessoria Movimento Popular, Zentrum zur Beratung der Volksbewegung. Es war Lutz Taufers Einstieg in die Nord-Süd-Zusammenarbeit. In den Favelas bildete er Multiplikatoren aus, hob Theaterprojekte aus der Taufe, richtete Werkstätten ein und baute Formen solidarischer Ökonomie auf. Durch seine Arbeit in den Favelas wurde ihm eines deutlich: Es kann nicht mehr bloß darum gehen, das kapitalistische System zu zerschlagen, es müssen beispielhafte ökonomische, soziale und kulturelle,  in jedem Fall alltagstaugliche  Modelle entwickelt werden.
Die Geschichte eines Lebens zu schreiben, ist immer eine bedenkliche Sache. Bereits im Voraus erklärt Taufer, dass er in seiner Autobiographie manches ins Licht und manches in den Schatten setzen werde. Stockholm liegt im Schatten. „Ich habe in meinem Buch, bei Lesungen und in Interviews viele Fragen beantwortet, bin über etliche Grenzen gegangen“, sagt er, „doch einige Fragen werden offen bleiben.“ Es gibt durchaus Momente bei seiner Rückkehr nach Brasilien, in denen Stockholm aus dem Schatten herausrückt. Auch in São Paulo stellt Taufer klar: Im Kampf für eine bessere Gesellschaft sei das Umbringen von Geiseln, um andere Gefangenen zu befreien, keine Option.
Die Zeit, um das zu verstehen, hatte er im Gefängnis. Taufer spricht ohne zu zögern, er zeigt Reue. In seiner Biographie schreibt er: „Es dauerte lange, bis ich in meinem Fühlen und Denken zulassen konnte, dass die Tötung zweier Geiseln auf grausame Weise, für die ich mitverantwortlich bin, ein Verbrechen ist, das durch nichts zu rechtfertigen ist.“
„Jeder Tag wie das schlimme Erwachen nach einem Vollrausch»
Ein Verbrechen, für das Taufer zu zweimal lebenslanger Freiheitsstrafe verurteilt wurde. Er erzählt von dieser Zeit wie Stefan Zweigs Protagonist aus der Schachnovelle. „Jeder Tag fühlt sich an wie das schlimme Erwachen nach einem Vollrausch. Ich musste Techniken entwickeln, um diese absolute Isolation zu überstehen: von einfachen Kopfrechnungen bis hin zu Liebesgedichten von Bertolt Brecht.“ Taufers Rettung war nicht das Schach. Es war das Schreiben: „Dann habe ich begonnen, Briefe zu schreiben –  lange Briefe. Das war meine Erlösung aus der Einsamkeit.”

Lutz Taufer und Flácio Tavares auf der Buchvorstellung von Atravessando Fronteiras in der Rosa-Luxemburg-Stiftung in Sao Paulo.

Lutz Taufer und Flávio Tavares auf der Buchvorstellung von «Atravessando Fronteiras» in der Rosa-Luxemburg-Stiftung in São Paulo.

Neben ihm sitzt Flávio Tavares, Journalist und Schriftsteller. Als militanter Gegner der brasilianischen Militärdiktatur (1964-85) hatte er den Horror politischer Gefangenschaft in Brasilien und Uruguay kennengelernt, war gefoltert worden. In Isolationshaft sei man „vom Rest der Welt komplett abgeschottet. Man lebt allein, weit weg – wie auf dem Mars oder auf dem Mond – und weiß nie, ob man je zurückkehrt”, erklärt Tavares, der für die brasilianische Ausgabe von Taufers Buch das Vorwort schrieb.
Auch 50 Jahre nach 1968 bekennt sich Taufer auf seiner Lesetour zur Parole „Kapitalismus führt zum Faschismus, der Kapitalismus muss weg”. Er will mithelfen, entsprechende Modelle zu entwickeln. „In der Favela kann man nicht mit Marx oder Lenin argumentieren. Nicht nur in Brasilien, bereits in meiner Haftzeit habe ich viel darüber nachgedacht, wie Revolution heute funktionieren könnte. Ich glaube, das Grundproblem der Linken – nicht erst seit ’68, sondern seit 150 Jahren – ist, dass sie kein wirtschaftliches Modell anbieten konnte, das attraktiver ist als das kapitalistische System.“
Um so eines zu entwickeln, müsse man neue Wege gehen, sagte er und warnte: „Jede lutzvorankündigungGrenzüberschreitung muss eine bessere zukünftige Gesellschaft abbilden, reflektieren oder ihr zumindest nicht widersprechen. Darauf kommt es an, und daran hab’ ich gearbeitet in Brasilien.” Der 74-Jährige hat noch viel vor. Im Vorstand des Vereins „Weltfriedensdienst”setzt er sich dafür ein, dass alle Menschen in den Genuss des Rechts kommen, „friedlich in gerechten Verhältnissen zu leben”.
Fotos: Gerhard Dilger, #hackeandoaflip, Verena Glass