Los movimientos sociales interpelan a la política institucional: el 15 y el 16 de mayo se escogerán a lxs nuevxs constituyentes en Chile. Hablamos con Camila Zárate, candidata constituyente para la Lista del Pueblo Distrito 7 de Valparaíso y miembra de la Plataforma Feministas Constituyentes. Es especialista en Derecho Ambiental y Derecho Animal, y ha coordinado el Glosario Eco-Constituyente de OLCA.

Entrevista por Gerhard Dilger y Vanessa Dourado

Camila Zárate Zárate.

¿De dónde vienes y por qué ahora eres candidata a la Constituyente por Valparaíso?

Camila Zárate: Yo comencé a enfocarme en la temática socioambiental en el colegio. Vengo movilizándome desde la Revolución Pingüina en el año 2006. Fui alumna del emblemático Liceo 7, de Valparaíso, luego de pasar la prueba de ingreso. Fui parte del centro de alumnas y pasé a dedicarme a la temática ambiental en términos de activismo, al tema del reciclaje.

Luego, ya en la en la Universidad de Chile, fui parte del centro de estudiantes y de la movilización en 2011 y empecé a involucrarme en procesos en Valparaíso, aunque estudiaba todavía en Santiago. Terminé la carrera de Derecho en la Universidad de Chile, y desde allí seguí super enfocada en la temática ambiental. Fui delegada de la Federación de Estudiantes donde levantamos una comisión de medio ambiente y un comité de sustentabilidad.

En 2012, año en que yo hice un diplomado sobre sustentabilidad en la USACH (Universidad de Santiago de Chile), empieza a formarse el MAT (Movimiento por el Agua y los Territorios), que articula a distintas organizaciones territoriales, de estudiantes, de apoyo y feministas que les interesaba la temática ambiental. Vinculamos demandas comunes y conflictos macro relacionados con la derogación del Código de Agua, una Asamblea Constituyente o la protección de los glaciares, los humedales, los bosques nativos.

Fuimos forjando un gran movimiento donde marchamos el 22 de marzo – el Día del Agua,  y el 22 de abril – el Día de la Tierra. Después fui parte de una organización que se llama Red por la Defensa de la Precordillera, en Santiago, y en el 2017 formé parte también de la EcoAgrupación Estero Cabritería, porque ya también me estaba quedando más a vivir en Valparaíso. Desde allí también formo parte como Red y soy co-vocera del MAT. Hemos levantado el MAT en Valparaíso.

Vino la necesidad que fuéramos los movimientos sociales quienes redactáramos la nueva constitución y por eso me lancé como candidata a constituyente. En algo influyen los conocimientos jurídicos que una tiene, pero sobre todo esto tiene que ver netamente con el movimiento social y con la importancia que los territorios se sientan representados con sus grandes demandas y reivindicaciones la constitución. Vengo a ser más portavoz de las demandas y reivindicaciones que a llevar mis propias propuestas. Siempre hemos estado al servicio de los territorios y las comunidades, las asambleas, los cabildos, los encuentros. Desde hace más de diez años hemos estado deliberando, ahora ya estamos en una etapa que queremos que estas grandes cosas que hemos construido puedan reflejarse en la constitución.

Eres una candidata joven, ¿hay un límite de edad para ser constituyente?  

Hay una edad mínima que es los 18 años, lo cual fue criticado porque acá la revolución social de octubre (de 2019) viene principalmente porque los estudiantes se saltaron los torniquetes en el metro. La consigna “no son 30 pesos, son 30 años” – fue una alza en el precio de los transportes que hizo que los estudiantes empezaran a evadir. Entonces dijimos: si somos los estudiantes quienes nos saltamos los torniquetes, ¿por qué no vamos a ser también quienes vamos a tener la oportunidad de redactar la nueva constitución? Sin embargo, esto no se logró, quienes tienen menos de 18 años no pueden participar del proceso.

¿Cómo y cuándo las luchas feministas pasan a tener más espacio en el escenario político chileno?

No había feminismo en Chile hace cinco años en términos de masas. Siempre hubo organizaciones feministas, articuladas y trabajando, pero de alguna manera se gana fuerza alrededor del año 2018 en el ámbito estudiantil cuando las estudiantes se atreven a denunciar profesores en el espacio universitario. Desde ahí se empieza, sobre todo, a recalcar la labor de los cuidados.

En este momento se forma la Coordinadora Feminista 8 de marzo (que hoy lleva cuatro candidatas a la constituyente), que es una coordinación de organizaciones articuladas en función de la marcha del 8-M en nuestro país. Este ha sido un espacio de encuentro, pero que también logra converger distintas plataformas y organizaciones feministas que antes de eso no estaban trabajando articuladas, como la articulación en función de la despenalización del aborto y la de no más violencia contra las mujeres. Al mismo tiempo hay un espacio mucho más grande que se llama Plataforma Feministas Constituyentes, donde también somos compañeras.

¿Cuáles son las propuestas para pensar una nueva constitución en clave feminista?

En esta Plataforma Feministas Constituyentes buscamos conformar un programa común para acabar con la penalización de la vida de las mujeres, las niñas y las disidencias. Al mismo tiempo somos puras mujeres independientes de partidos políticos. Queremos construir una agenda feminista a través de una constitución que sea transversal en el ámbito de la disputa de temáticas que son importantes para nuestro movimiento y nuestra organización. Y entender también que no solamente nos interesa que estén las grandes demandas por parte del movimiento socioambiental feminista, sino también la participación que tengamos las mujeres, las niñas y las disidencias al momento de redactar la constitución.

Hasta ahora, las constituciones han sido redactadas antidemocráticamente y además, siempre por varones. Este proceso paritario que estamos habitando también va a dar una perspectiva muy distinta. Una perspectiva que esperamos que sea no solo de género sino feminista en la construcción de una nueva sociedad.

Una de las propuestas que hemos vinculado es eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres, las niñas y las disidencias, lo que tiene que ver con sus derechos sexuales – no solamente decidir sobre nuestras propias cuerpas, si queremos o no embarazarnos, sino también cómo queremos vernos, es decir, qué forma física queremos tener. Porque la sociedad también decide respecto a eso.

Ustedes también se han convertido en referentas del ecofeminismo, inclusive a nivel de Latinoamérica. ¿Cuál es el vínculo entre feminismo y posextractivismo?

Las que nos reconocemos como ecofeministas también nos interesan las demandas en torno al fin del extractivismo, queremos eliminar toda la explotación de cuerpos y territorios. En el momento en que existe una depredación territorial, quienes somos más afectadas somos las mujeres. En las zonas de sacrificio, cuando a una comunidad se le despoja de sus economías locales, donde se obliga a los varones a ser parte de las mismas empresas que les están contaminando, finalmente ¿quiénes tienen que hacerse cargo de la movilización, de la defensa del territorio, de los niños y niñas que han sido intoxicados, los enfermos, incluso los mismos maridos, que terminan enfermos de cáncer? Somos nosotras. Entonces, estas empresas terminan afectando a las mujeres el triple de lo que afecta a los varones.

En el campo, las temporeras que están viviendo bajo una forma de contratación sumamente precarizada y eso tiene que ver directamente con una agroindustria que discrimina no solamente por género, sino también de manera netamente colonial y racista en nuestro país.

Y cómo no mencionar a la minería, donde no solamente se está destruyendo el territorio, pero también se despoja, se contamina las cuencas de agua, se destruyen las economías locales. Al mismo tiempo las mujeres cumplen un rol relacionado con la minería desde la cosificación de nuestros cuerpos y territorios. Al momento de insertarse la minería, también se genera una economía masculinizada, en que las mujeres terminamos sosteniendo un rol desde el punto de vista de la prostitución en estos espacios muy masculinizados.

Esos son elementos concretos de cómo el extractivismo, además de depredar los territorios, depreda los cuerpos sobre todo de las niñas, mujeres y disidencias. Entonces, para nosotras las demandas antiextractivista y por desprivatizar el agua y las semillas, para tener una alimentación que pueda nutrir nuestros cuerpos de manera sana, tiene que ver con una demanda profundamente feminista.

Entendemos que el feminismo no es solamente una cuestión relacionada con la temática de las mujeres, sino más bien la perspectiva feminista transciende a todas las temáticas de la precarización de la vida en el ámbito laboral, de la salud y en otros espacios donde las mujeres somos protagonistas y estamos organizadas políticamente para cambiar las reglas de juego.

¿Cómo funciona la colaboración en este proceso constituyente? Por ejemplo, ¿cómo trabajan ustedes con los distintos grupos indí? 

Es una pregunta tremenda porque primero hay que considerar las diferencias políticas. Hay una estrategia que es generar un Estado Plurinacional que contemple distintos pueblos-naciones; sin embargo, también hay otra tendencia igual de válida, que es pensar no solamente desde un mirada del Estado, sino justamente cómo generamos autonomía territorial desde el control y la autodeterminación, independientemente de lo que pase o no con el Estado. Ambas estrategias tienen que estar presentes.

El proceso constituyente no solo se construye por esta coyuntura que estamos viviendo, que se da con la revuelta social sino es un espacio más amplio de deliberación de territorios y comunidades, desde el año 2016 donde ya estábamos creando un proceso de cabildos, de encuentros, o incluso antes.

La verdad es que todos los movimientos ancestrales tienen algo que decir. Tienen su propia estrategia y están dando un proceso constituyente de por sí porque están sustituyendo lo que había y constituyendo algo nuevo. Desde este punto de vista, hemos sido bien respetuosos de los movimientos en los territorios que plantean la perspectiva plurinacional no solamente hacia el Estado, pensando una articulación de políticas, haceres y saberes desde los distintos pueblos-naciones. Entendemos y respetamos las distintas estrategias.

O sea, ¿el proceso también impulsaría el debate plurinacional?

Sí. En concreto, nos gustaría que la constitución estableciera un reconocimiento no solamente a las autonomías y la autodeterminación sino también a las distintas formas de hacer economía, hacer política y hacer incluso sus propias estructuras jurídicas por parte de las comunidades ancestrales.

En Chile hay una deuda histórica que no solo tiene que ver con una represión brutal de un país donde constantemente los gobiernos han declarado guerra a los pueblos-naciones ancestrales, sino también una deuda vinculada con el despojo territorial del agua y de la tierra. Tiene que haber una forma de reparación que incluya la indemnización que se le debe por parte al Estado a los pueblos ancestrales. No basta un reconocimiento de papel en la constitución: se debe poner en la práctica una autodeterminación real y una plurinacionalidad.

Se estableció, a partir de la movilización social, que habría escaños reservados para pueblos originarios. Sin embargo, se estableció que no fue suficiente en números y hay distintas teorías en cuanto a esto: hay muchas personas que militan en partidos políticos a la vez que le están apostando directamente a hacer una lista independiente y tener una representación como cualquier chilena o chileno. Será interesante saber quiénes saldrán electas y electos y en esa perspectiva y qué tipo de estrategia será llevada adelante en el debate constitucional, si es más autonomía titorial o si es desde el Estado.

¿Hay feministas en los pueblos originarios, en los movimientos originarios ancestrales?

Se están construyendo procesos que no son fáciles. Para cierta tendencia dentro de los pueblos ancestrales, está la idea que el feminismo es una práctica colonial que se viene a imponer a las comunidades. Por eso también la reivindicación de otras formas de feminismos también es interesante: no es lo mismo un feminismo posmoderno que un feminismo de los pueblos y de los territorios. Entonces también hay elaboraciones donde la misma comunidad es quien genera ese proceso de construcción feminista, pero desde sus propias prácticas y saberes y no como las otras chilenas lo estamos habitando.

Pero con esto hay que ser justas y justos, sabemos también que hay todavía prácticas patriarcales en los pueblos ancestrales. Hay noticias que nos impactaron desde Rapa Nui, donde se legitimaba la posibilidad de violar a mujeres, es justo decir que la lucha feminista allí es un proceso de construcción. Eso lo digo incluso siendo animalista, entiendo que hay procesos que se dan de forma lenta en cada lugar, que se están habitando desde diferentes espacios en las comunidades. Por supuesto entran en juego tensiones, no son fáciles, no esperamos que lo sean tampoco.

¿Estos procesos de diálogos entre feministas y pueblos originarios se dan en pie de igualdad? ¿Dificulta la carga académica un lenguaje común?

Por esto la importancia de respetar los procesos. Si desde la academia se intenta buscar un “cómo debiera ser un feminismo para los pueblos ancestrales y las comunidades” termina siendo una imposición igual. No hay una igualdad entre lo que podemos saber de feminismo desde la academia, o a través de los conocimientos a nivel mundial, frente al feminismo que se puede dar en las comunidades o territorios organizados; por eso siempre hay que tener ojo con esto, porque no hay una situación de igualdad frente a estos procesos de conocimiento. Son procesos más largos.

¿Cuál es la diferencia entre los movimientos socioambientales y feministas frente a las fuerzas feministas y ecologistas en los partidos tradicionales?

Hay muchas. La primera diferencia sustancial es que lo que sucede hoy es una crisis política e institucional y en esta crisis todos los partidos están involucrados, casi sin excepción. Solo podríamos excluir a los partidos que se quedaron afuera del llamado acuerdo de paz de noviembre 2019 – un acuerdo que fue firmado en cuatro paredes para ponerle fin a la revuelta social y calmar lo que estaba sucediendo en Chile, este despertar.

La mayoría de partidos pactaron dentro de la lógica: hasta aquí llegamos, o va a venir el alzamiento militar. Hicieron ese pacto desde el pensar: tenemos que hacer algo, hacer que las instituciones funcionen y legitimar lo que existe para seguir en el poder. De alguna manera eso también sirvió como una camisa de fuerza para Sebastián Piñera, que todos pedíamos su destitución, quien logra un respaldo del Congreso, que también estaba cuestionado por la ciudadanía, y podía salir arrastrado en esta crisis de legitimidad de poder. Entonces, por lo mismo, finalmente terminan todos siendo parte de esta complicidad y es por eso que finalmente existe una deslegitimación total.

En ese sentir, decía que algunos partidos quedan afuera, pero de todas maneras la gente ya no se siente representada por los partidos políticos, ya los ve como un espacio de poder donde el ciudadano común, que no milita en nada, no se siente parte. Hoy la ciudadanía no siente que puede tomar decisiones, ya que la democracia está totalmente restringida. Aquí no existen plebiscitos vinculantes, la única vía de plebiscito es muy restringida: aparece en la constitución y tiene que ver con que el Presidente de la República quiera insistir con algún proyecto de ley que no haya logrado aprobar en el parlamento. Acá tampoco existe la posibilidad de mandatos revocables. Ni siquiera con Sebastián Piñera, quien tiene una aceptación muy baja. Como no hay herramientas, continúa en el poder.

Tampoco hay iniciativas populares de ley: nosotras podríamos iniciar un proyecto precioso desde los cabildos que lideraran la campaña contra las Administradoras de Fondos de Pensiones de Chile (AFP), y eso quedó como letra muerta porque no tiene cabida. Así como tampoco hay un instrumento institucional que haga que esto llegue a buen puerto.

Finalmente, ¿cómo es su relación con la izquierda tradicional?

Hay un descontento total de la ciudadanía: porque no existe la cabida y tampoco viene la solución en la discusión, porque la clase política no solo se protege a sí misma sino que, además, protege al empresariado – un actor que genera pobreza, pero que siempre va a tener el respaldo de los partidos políticos de nuestro país. Dijimos que no vamos a ser parte de eso, y nos vamos a proyectar como siempre lo hemos hecho: desde los movimientos sociales con autonomía y en paralelo con lo que pase con los partidos políticos.

Quisimos hacerlo desde una lista independiente con todo lo que significó, es decir: juntándonos en Navidad, Año Nuevo, pero a última hora nos bajaron. Lo bueno es que las redes sociales nos acompañaron y pudimos hacerlo. Yo llegué a la candidatura con más de cuatro mil respaldos del distrito 7 que incluye Valparaíso-Costa. Eso se logró porque la gente se concientizó y votará  independiente en la papeleta. Y claro, en términos programáticos y de contenido también nos diferenciamos bastante, por ejemplo: en la agenda ecologista hay una diferencia fundamental y es que no apostamos a un capitalismo verde o a una versión más amigable del capitalismo, sino proponemos empezar a transitar a economías posextractivistas.

Nos complace compartir con todos y todas esta hermosísima producción de VacaBonsai Colectivo Audiovisual en colaboración con la Fundación Rosa Luxemburgo Oficina Cono Sur y la #RAOM (Red de Agricultura Orgánica de Misiones).

Mientras la agroindustria en Misiones, Argentina provoca la pérdida de biodiversidad y erosión de los suelos, el campesinado y las comunidades indígenas resisten en el cuidado de la agrobiodiversidad puesta al servicio de la soberanía alimentaria y el arraigo en el campo.

Las semillas traspasan fronteras, se entremezclan en las culturas de la tierra y florecen en la diversidad de sus cultivos.

Están en manos de los #GuardianesDeSemillas, que nos invitan a conocer su mundo a través de la lente de VacaBonsai Colectivo Audiovisual. Para ver, compartir, debatir.. ¡y seguir construyendo!

 

Guía para la reflexión colectiva

Este cortometraje nos invita a debatir en torno al concepto de guardianes y guardianas de semillas. Aquí proponemos algunos ejes y preguntas para generar espacios colectivos de diálogo.

Identificar guardianes en tu comunidad (individuales y colectivos).

  • ¿Qué rol cumplen los guardianes de semillas en los sistemas productivos?
  • ¿Que sentido (espiritual, productivo, económico, político, cultural, etc.) le dan a la semillas?
  • ¿Que sentido construyen en relación a las semillas con sus prácticas, lxs agricultorxs familiares y las comunidades guaraníes?
  • ¿Que rol cumple la comunidad en el resguardo de las semillas?
  • ¿Existe en tu comunidad experiencias que apuntan a esto? ¿Qué amenazas identifican en relación a las semillas y a la biodiversidad?
  • ¿Como deben ser pensadas las políticas públicas para el resguardo de la biodiversidad?
  • ¿Podés identificar el rol del estado en tu región en relación a la preservación de la biodiversidad?
  • ¿Que relación se puede encontrar entre la salud y las prácticas agroecológicas?
  • ¿Que relación pueden encontrar entre la idea de soberanía alimentaría y resguardo de semillas?

 

En Misiones, la actividad hegemónica del sector foresto industrial provoca la pérdida de biodiversidad, contaminación y erosión de los suelos. Pero al mismo tiempo, el sector campesino y las comunidades indígenas desarrollan una economía muy diversificada para el autoconsumo y el mercado como el tabaco, granos, yerba mate, té, mandioca, ganadería vacuna, granja, hortalizas, frutas entre otras.

En Misiones se juntan, de forma paradigmática, el centro de un complejo escenario regional y una extraordinaria diversidad de semillas criollas, en una zona de triple frontera que comparte un ecosistema productivo con Paraguay y Brasil.

Las semillas han traspasado las fronteras políticas, como práctica habitual de las comunidades indígenas y campesinas, que favorece la diversidad de sus cultivos. Estas prácticas cuestionan profundamente los marcos legales de los Estados para el control de las semillas. La biodiversidad es patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad. Está en manos de los #GuardianesDeSemillas

1. ÑANGAREKOA KUERY MA’ÊTÝRÃRE (GUARDIANES DE SEMILLAS): PUEBLOS DEL MAIZ

Para la defensa de la biodiversidad en #Misiones, la preservación y rescate de las semillas guaraníes tiene una importancia central. Las comunidades no sólo sufren persecución, sino también desalojos, la deforestación de su selva, y muchas han perdido sus semillas nativas. Para estos pueblos las semillas son mucho más que un recurso productivo: son Pueblos del Maiz. Conforman una unidad con su identidad, sus cuerpos y sus modos de vida. Las semillas son parte constitutiva del Teko porã jaguata javy yvy marãe’ỹápy (Buen Vivir hacia la Tierra sin Males). Si se pierden las semillas, desaparecen la cultura y las comunidades.

Defenderlas, es defender la vida de todos.

2. Sembrando Autonomía // UnidosRuta20 

Sin semillas no hay producción de alimentos. Desde tiempos ancestrales y en todo el planeta, millones de familias y comunidades agrícolas #GuardianesDeSemillas han trabajado para criar y cuidar miles de variedades de cultivos. Las semillas nativas son un “patrimonio” heredado dentro de las familias campesinas, y circulan en las comunidades generación tras generación. Estos procesos productivos, sociales y culturales asociados a las semillas propias han dotado al mundo campesino de la posibilidad de mantener espacios de autonomía y resistirse a ser controlado por las multinacionales. En 2019 Misiones fue declarada “Capital Nacional de la Biodiversidad”, y paradójicamente, este mismo año comenzó a implementarse el Plan Maizar, que busca incorporar 235.000 ha al cultivo de maíz transgénico. Un salto gigantesco que se basa en una contradicción: la propuesta de una agricultura familiar basada en el “agronegocio”. Los transgénicos atacan directamente a la agrobiodiversidad local, forman parte de paquetes tecnológicos basados en plaguicidas que envenenan el suelo, el agua y el aire, poniendo en riesgo la salud y la vida de los animales. de las plantas y de las personas. Pero fundamentalmente, son el instrumento estratégico del gran capital para apropiarse y controlar la producción de alimentos.

Cuidemos la semilla criolla y nativa: sembremos autonomía.

3. Cosechando Libertad – cooperativa PIP-UTT (misiones)

Las semillas son patrimonio de la comunidad al servicio de la humanidad. Organizaciones campesinas en todo el mundo se oponen a la propiedad intelectual y a toda forma de despojo y apropiación de la vida – como el patentamiento y la manipulación genética (transgénicos) – con tecnologías controladas por las grandes multinacionales del agronegocio. Mujeres y hombres del campo viven y se educan en una ética basada en conservar, cuidar, sembrar, compartir y celebrar las semillas, que son un don colectivo y como tal, no son propiedad privada ni monopolio de nadie. Las semillas hacen posible el sustento y la soberanía de la comunidad. Por ello, la agrobiodiversidad y el conocimiento asociado es parte fundamental e insustituible de la soberanía alimentaria. Y luchamos por defenderlas, como luchamos por la tierra, por el agua, por la vida. Es una sola la lucha por el territorio.

Cuidemos la semilla criolla y nativa. Sembremos autonomía, cosechemos libertad

***El registro de estas imágenes se realizó en el marco de un proyecto colectivo entre la Fundación Rosa Luxemburgo y la Red de Agricultura Orgánica de Misiones (RAOM) con la intención de rescatar el sentido político de las acciones colectivas de resguardo e intercambio de semillas que vienen sucediendo en Misiones desde hace más de 20 años. Reforzamos la importancia de visibilizar y difundir todas experiencias que día a día, construyen soberanía sobre nuestras semillas.

En Panguipulli, en la región de los Ríos, se realizó los días 26 y 27 de mayo el encuentro cumbre denominado “Wallmapu-Patagonia”, que contó con la participación de 140 personas, en su mayoría representantes de organizaciones sociales vinculadas a la defensa territorial, economías territoriales, salud de los pueblos, y medios libres e independientes, comprometidas con la realidad de la región en la macro zona transfronteriza conocida como Wallmapu – Patagonia.

El encuentro fue facilitado por la Coordinación de Redes Territoriales, El Parlamento Mapuche de Koz Koz y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), y contó con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo. La actividad se suma a una serie de acciones vinculadas a la defensa activa de los territorios como espacios de vida y soberanías de los pueblos, y cuyo ejercicio ha permitido a los pueblos de América Latina contrarrestar la depredación que las grandes transnacionales realizan, en connivencia con el poder político, sobre los bienes comunes de los pueblos.

Es además parte de un proceso que se ha venido gestando con diversas redes y articulaciones que permitieron la realización del encuentro “Territorio y maldesarrollo: Energía, extractivismo y alternativas desde los Pueblos en Argentina y Chile”, realizado en Fiske Menuko y Neuquén (Puelmapu, Argentina) a fines de agosto y principios de septiembre del 2017. Asimismo es parte de las resoluciones definidos en el II ncuentro de Redes territoriales, realizado en Quellón (Ngulumapu, Chiloé, Chile), los días 3 y 4 de marzo del 2018.

2018-06-21 17_08_27-Declaración encuentro cumbre “Wallmapu Patagonia”

El  contexto social político y ambiental que se vive en el Wallmapu – Patagonia de conflictos socioambientales y territoriales extractivistas en constante expansión, así como también la denominada “integración” energética impuesta en la región, hacen de este espacio un momento propicio para enfrentar desde las alternativas, la cosmovisión y el arraigo territorial, los perjuicios que los Estados y las empresas generan a través de la realización de proyectos que impactan el ambiente y a las comunidades.

Las organizaciones territoriales denunciaron  el modelo extractivista que solo beneficia a los grandes empresarios y a la acumulación del capital, poniendo en evidencia que este sistema no solo saquea la naturaleza, también divide a las comunidades, destruye las culturas locales y atenta contra la espiritualidad y la cosmovisión de los pueblos indígenas.

Declaración
1.- Asumimos como movimiento en esta macro zona territorial “Wallmapu – Patagonia” la defensa activa de los territorios como espacios de vida y soberanías de los pueblos, alertando que se viene impulsando una fuerte ofensiva extractivista principalmente de empresas transnacionales en colusión con sectores políticos que administran el aparato público de los estados chileno y argentino, quienes ejecutan una planificación geopolítica que atenta contra los territorios, los derechos humanos y el bien común, que pretende el crecimiento de actividades industriales vinculadas a las petroleras – fracking, minería, forestal y acuícola (pesquera y salmonera), las que van de la mano con la intensificación de proyectos de energía (hidroeléctricas, eólicas, termoeléctricas…), mayoritariamente en el centro sur de Chile.

2.- Denunciamos que este encadenamiento neoliberal extractivista y transfronterizo se vincula directamente a corredores bioceánicos como parte del eje “sur” donde los estados aumentan la función subsidiaria a favor de grupos económicos por medio de construcciones viales, infraestructura, telecomunicación, puertos, desde las arcas fiscales, para facilitar el saqueo de los territorios y la extracción y traslado de materias primas, cuyos propósitos van acompañados de políticas represivas biestatales contra toda disidencia y oposición, tendientes a abrirle camino a los intereses de los sectores más violentos, depredadores y corruptos, cuyos planes toman distintas aristas. En Argentina uno de ellos se llama “Comando Unificado” y en el caso de Chile uno de ellos denomina “Unidad Anti Terrorista”. Frente a esta realidad, llamamos con más fuerza en todo el Wallmapu – Patagonia a la unidad de las organizaciones defensoras de los territorios para hacerle frente a esta inmoral embestida y que progresivamente irá cayendo.

3.- Indicamos asimismo que existe una fuerte ofensiva política legislativa impulsada por los mismos sectores acostumbrados a violar derechos humanos y que pretenden alterar y afectar el mínimo estándar normativo sobre derechos colectivos de los pueblos, como ocurre con la ofensiva gubernamental y empresarial en Chile que pretende “asaltar” la ley de espacios de borde marino de Pueblos Originarios (ECMPO) y atentar contra la protección de bordes costeros con usos tradicionales.

Asimismo, las constantes arremetidas contra alcances del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas, el debilitamiento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental SIEA, y la creación de la Oficina de “Gestión de Proyectos Sustentables (GPS)” para re-impulsar más de 200 proyectos de inversión extractivos, entre otras materias. Hacemos un llamado para hacer frente común y exigir que se amplíen reconocimientos y garantías de derechos colectivos y se respeten asimismo las autonomías territoriales, consagradas en tratados internacionales, varios de los cuales, tanto el estado chileno y argentino, siguen sin cumplir, siendo un caso extremo en este marco el escandaloso estado de privatización y mercantilización de las aguas que se vive en Chile, como también, la nula capacidad de generar reconversiones de actividades económicas tendiente a la protección efectiva de las fuentes hídricas en medio de fuertes crisis y priorizar los intereses y necesidades locales de los diversos territorios, en ambos lados de la cordillera.

4.- Señalamos que este encuentro “Wallmapu – Patagonia” se realizó en Panguipulli como una manera clara y directa en apoyo a las comunidades que defienden y recuperan el territorio localmente y que enfrentan actos represivos y criminales por sectores estatales y empresariales, tal como ocurre en Trafun y su proceso de recuperación de tierras y defensa de lugares sagrados frente a empresa latifundista agro forestal “Las Vertientes” y también, la resistencia de la comunidad Newen Tranguil, donde fue asesinada Macarena Valdés en el marco del conflicto hidroeléctrico generada por la transnacional austriaca RP Global.

En la misma línea, nos solidarizamos con las numerosas personas (y sus familias) objeto de políticas de criminalización, persecución, hostigamiento y hasta asesinatos por parte de agentes de los estados chilenos y argentino en el marco de protestas sociales y recuperación de derechos, como también, frente al encarcelamiento que son objeto numerosas personas mapuche en el marco de conflictos territoriales, donde ha primado la desidia de gobernantes en no asumir y resolver sus obligaciones de reparaciones de tierras al Pueblo Mapuche, incluyendo actos sistemáticos de represión y violencia contra la infancia Mapuche en numerosas comunidades allanadas y militarizadas.

A su vez, sigue quedando en evidencia los usos y abusos de instrumentos procesales fácticos e irregulares, con clara connotación política y racista, con juicios viciados para condenar a personas mapuche, sin pruebas y uso de montajes, como ocurrió, a modo de ejemplo, en el fallo condenatorio “Luchsinger Mackay” y en particular en contra de José y Luis Tralcal. Por su parte, consideramos de gravedad la situación de prisión que enfrenta el Machi Celestino Córdova, nuevamente en huelga de hambre, cuyo estado condenatorio y carcelario no deja sin efecto sus demás derechos, incluyendo el de libertad de culto y creencia religiosa, en consideración a la petición, como autoridad tradicional, de poder acudir a su rewe (espacio ceremonial) por 48 horas, a quien funcionarios estatales chilenos le siguen negando este derecho, haciéndose caso omiso de los llamados de diferentes organismos de derechos humanos, razón por la cual adherimos activamente a esta petición para que se cumpla cuanto antes.

5.- Atendiendo las diversas movilizaciones contra el patriarcado desplegado por un amplio movimiento de mujeres y que confrontan situaciones estructurales y de diversas escalas, resaltamos y valoramos a su vez la lucha que desde tiempos inmemoriales vienen sosteniendo numerosas mujeres en estos territorios ancestrales contra la invasión colonial, contra la empresa de depredación y muerte, contra la dominación y sometimiento de los pueblos y que actualmente se vislumbra en la lucha por la pervivencia y justicia que encabezan múltiples mujeres mapuche, chilenas y argentinas, frente al capitalismo extractivista y sus variados tentáculos.

6.- Reafirmamos una vez más que nuestra lucha es por la vida, es por la justicia, es por el buen vivir, valorando los saberes ancestrales y las propuestas que buscan nuevas formas de (de)construir sociedad, basadas en el procesual aprendizaje sobre respeto, igualdad, interculturalidad, autonomías, soberanías, integridad, libertad, lejos del desarrollo capitalista y lejos de toda forma de opresión social, dominación y depredación de las fuerzas de la naturaleza.

Lo que ocurre en Wallmapu – Patagonia debe ser motivo de atención y reacción por parte de todos los sectores democráticos y respetuosos de los derechos humanos. Alentamos a levantar con más fuerza nuestras propuestas y resistencias.

Participaron del encuentro Wallmapu Patagonia:

Consejo de Comunidades Williches Chiloé, Wiñoi Newen Ancud, Agrupación cultural Luche Ancud, Coordinadora Willi Lafken Weychan , Aire Puro – Radio Placeres Valparaíso, Negra Colora (Valdivia), radio Rayén Mapu (Quellón), El Itihue – Ñuble, Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA, Coordinadora Penco Lirquén, Newen Kimun – Los Ángeles, Consejo de Defensa Territorial – Los Lagos, Grupo Krisis, Kolectivo El Kitral, Parlamento Mapuche de Koz Koz, Ecoaldea Copihuelpe, Corporación Urracas Chile, 107.9 FM Parinacota Radiopopular, Observatorio de Derechos Ciudadanos y Probidad, Antu Kai Mawen, Defensa territorio San Juan de la Costa, Movimiento Por la Defensa de Futrono, Colectivo Mapuexpress, Asociación nacional de Mujeres Rurales e Indígenas – ANAMURI, Red por la defensa de los Territorios – Araucanía, Radio Inkieta, El Puelche Comunicaciones, Coordinación de territorios por la defensa de los glaciares, Gaceta Ambiental, Alianza Puelwillimapu, Bosque Antiguo – Valdivia, Consejo de Defensa de Los Lagos, Escuela Superior Campesina – Curaco de Vélez, Comunidad Pillán Mapu, Proyecto Wakaya, Observatorio Etnocientífico Kona Rupu Futa MAPU, Corporación América Morena, Red de Acción por los Derechos Ambientales – RADA, Observatorio Ciudadano, Comunidad Juan Painefuí, Cooperativa Ahorro y Crédito endógena mapuche Kume Mogen, Colectivo Audiovisual «El Choclo», Agencia Medio a Medio, Último Vagón producciones, FM Alas – El Bolsón Puelmapu, Colectivo Viento Sur, Radio Kurruf, Red por la defensa de la Infancia Wallmapu, Lof Antonio Epuñan – Freire, Centro de Estudios Sociales de Chiloé – CESCH, Red Organizaciones Sociales y Ambientales Panguipulli, Defensa territorio Hualapulli, Lof Paicil Antriao (Villa Angostura), Marcha Mundial de Mujeres, Wallkintun TV (Bariloche), Asamblea popular por el agua Mendoza, Colectivo Intercultural Mamül Müley (Bariloche), CODECIAM, Red de Economías Territoriales – Villarrica, Movimiento Salud para todos y todas, Consejo Comunidades Lafkenche Costa de Valdivia, Consejo Ecológico de Molina, Toma Puerto Fuy, Lof Trafun, Resguardo Konarupu, Radio del Mar, Ecoceanos, Observatorio Petrolero Sur – OPSUR.

Foto: OLCA