Die Linke se impuso con el 25,7% de los votos en las elecciones al Parlamento de Berlín (20/9), superando a la derecha tradicional (CDU) y a la ultraderecha (AfD). Su candidata, Elif Eralp (abogada, hija de sindicalistas turcxs exiliadxs tras el golpe de 1980) podría convertirse en la primera alcaldesa de izquierda de la capital alemana.
¿La clave del triunfo? Una campaña centrada en la crisis habitacional (socializar los grandes consorcios inmobiliarios, transporte público más barato, comedores comunitarios y barrios más habitables para todxs), sostenida con una fuerte militancia puerta a puerta y una estrategia de redes sociales inspirada en la campaña de Zohran Mamdani en Nueva York.









Pero, el mismo domingo, en Mecklemburgo-Antepomerania (al noreste del país), la AfD ganó las elecciones regionales con el 38,2%: un recordatorio de que el avance de la izquierda en Berlín convive con el crecimiento de la ultraderecha en otras partes de Alemania.
Ahora se abren las negociaciones para formar gobierno. Ganar no alcanza para gobernar: en Berlín, la coalición más mencionada es Linke-Verdes-SPD. En Mecklemburgo-Pomerania se está por confirmar un gobierno de centroizquierda verde con Die Linke bajo el liderazgo de la SPD.
En un continente donde crece la ultraderecha, Berlín demuestra que otra agenda también puede ganar elecciones.
Canal Abierto analizó los resultados con Torge Löding, periodista y sociólogo alemán, jefe de la oficina regional de la Fundación Rosa Luxemburgo en Buenos Aires. Disponible en nuestro canal de YouTube y podcasts #RadioRosa.
