Semillas de resistencia

Organizaciones de Misiones se dieron la tarea de mapear su experiencia colectiva de lucha en defensa de la vida y los territorios. Además se presentó el Atlas del Agronegocio.

Por Soledad Vogliano

Misiones es en el país uno de los territorios que guarda mayor agrobiodiversidad, ecosistemas nativos y formas de vida campesinas, aún en el contexto de la expansión brutal del complejo foresto industrial. En la frontera de ese conflicto, miles de pequeños productores desarrollan una economía muy diversificada para el autoconsumo articulada a una producción nacional para el mercado como el tabaco, yerba mate, té, mandioca, ganadería vacuna, hortalizas, frutas entre otras.

Este manejo democrático de recursos genéticos se sustenta en siglos de experiencia de comunidades indígenas y campesinas que intercambiaron semillas a través de fronteras impuestas, disputando los marcos legales de los Estados Nacionales para el control de las semillas, y constituyendo un centro de diversidad de semillas criollas. Es un caso paradigmático, no sólo para la diversidad en sí misma, sino por su ubicación en una zona de triple frontera, en la que se comparte un ecosistema y un sistema productivo con los países vecinos de Paraguay y Brasil.

En este año 2019, a través de la Secretaría de Agricultura Familiar, inició la implementación del Plan Maizar, que busca incorporar 235.000 ha de pequeñxs productorxs al cultivo de maíz para la exportación, basado en un modelo de “agronegocio” de alta productividad con la “aglutinación de la tierra productiva en conjuntos que brinden escala”, “como un pool de siembra” y con un paquete tecnológico con insumos que incluyen variedades transgénicas de semillas. El destino principal del maíz será el estado de Santa Catarina-Brasil, lindante con Misiones.

En el contexto de nuevas amenazas como esta, organizaciones de Misiones – con apoyo de Iconoclasistas y la Fundación Rosa Luxemburgo -, se dieron la tarea de mapear su experiencia colectiva de lucha, conquistas y desafíos en defensa de la vida y los territorios, buscando rescatar con un sentido político y de construcción de conocimientos y argumentos, las experiencias de resguardo e intercambio de semillas que vienen sucediendo en Misiones desde hace más de 20 años.

La propuesta del mapeo colectivo es una práctica y una acción de reflexión en la cual el mapa es sólo una de las herramientas que facilita el abordaje y la problematización de territorios sociales, subjetivos, geográficos. Los soportes cartográficos y otros dispositivos visuales, diseñados especialmente para cada taller, facilitan la elaboración de panoramas y narraciones.

De este modo, el mapeo colectivo, que contó con más de 50 participantes de distintas vertientes organizativas, permitió volver a mirarse como producto de un enorme conjunto de experiencias y articulaciones que se forjaron al calor de las distintas luchas socio ambientales por la tierra, contra las afectaciones de las represas, en defensa de las semillas y de una agricultura sin agrotóxicos, entre muchas otras. En la plenaria de cierre uno de los compañeros dictaminó “había sido que somos muchxs”.

Además, en la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones, se presentó el Atlas del Agronegocio, en razón del cual se propició un debate sobre el modelo productivo territorial en la provincia.

Guillermo Reutemann, docente de la UNaM y miembro de la RAOM, ubicó la reflexión en relación a la dimensión política del modelo productivo y cómo los debates de carácter técnico responden a formas de entender el territorio y el horizonte social al que aspiramos.

Docente de la maestría en desarrollo rural y referente histórico de la defensa de la agricultura familiar, el Ing. Víctor Rosenfeld profundizó sobre los procesos de descampesinización que están ocurriendo, invisibilizados. También reflexionó sobre las implicancias del programa de introducción de un paquete tecnológico con maíz transgénico promovido por MAIZAR.

El abogado Marcos Filardi, especialista en soberanía alimentaria, trajo información sobre las amenazas vinculadas a la modificación propuesta a la Ley de Semillas, que abriría las puertas al cobro de regalías por el uso de semillas transgénicas, con el peligro de que incluso estas se extiendan a aquellos productores cuyos cultivos de maíz criollo sean contaminados por la polinización cruzada de sus vecinos. Y ratificó la importancia de la propuesta de Ley Provincial de Semillas impulsada por los colectivos presentes.

Catri Duarte, referente del Pueblo Mbya Guaraní, respondió a esta información contando sobre la relación de su pueblo con el maíz, de los peligros ecosistémicos de la polinización cruzada y cómo la vida y el territorio de este pueblo seria afectada por la introducción de transgénicos, aun si fuera en cultivos fuera de sus tierras.

Finalmente, Claudia Pfaffenzeller, pequeña productora de Puerto Esperanza, comentó sobre la forma en que los pequeños productores cuidan sus variedades de maíz, y cómo es un parámetro equivocado hablar de productividad por hectárea, cuando ellos siembran muchos productos asociados en el mismo terreno y pensando en múltiples consumos, no solo en el mercado.

Con ronda de preguntas y comentarios que ratifican el compromiso de las organizaciones de Misiones de mantenerse movilizados frente a los intentos de introducir transgénicos en la agricultura familiar, la mesa de debate cerró una extensa jornada de trabajo que deja un saldo alentador para las luchas del litoral argentino.

Para dar cierre a las jornadas, más de 500 productores familiares, representando a casi 50 organizaciones sociales participaron de la Feria Provincial de Semillas Nativas y Criollas “Pueblos guardianes de semilla, sembrando libertad” el pasado 27 de julio en el Salón Cultural Cooperativo ex Galpón 10, de la ciudad de Eldorado.

Coordinada por el Movimiento por las Semillas Campesinas de Misiones, la Red de Agricultura Orgánica de Misiones (RAOM) y la Red Agroecológica junto a otras instituciones, la feria fue un espacio de intercambio de semillas, productos y saberes, y de reencuentro entre las organizaciones de campesinxs y pequeñxs productorxs.

Además de evidenciar la enorme diversidad de productos y variedades de semillas con las que cuenta la provincia, se pudo conocer el desarrollo de la agricultura familiar y la oferta de productos manufacturados en el sector rural, como dulces, lácteos, embutidos, panificación, etc.

Como parte de la jornada se realizó el Panel “La Agroecología: Memoria, semilla y camino para el Buen Vivir Misionero. Límites y Desafíos” donde se debatieron las políticas hacia el sector. De este modo, el espacio, también se constituyó como un importante ámbito de reflexión sobre las amenazas a la agricultura campesina y la afirmación de la defensa de una provincia libre de transgénicos.

Y una oportunidad para que las organizaciones campesinas expresen sus demandas y afirmaciones a las autoridades presentes, como el Vicegobernador y Gobernador electo Oscar Herrera Ahuad, los Diputados provinciales Oscar Alarcón y Julio Barreto, el Presidente del IFAI Ricardo Maciel y Marta Ferreira, Secretaria Ministra de Agricultura Familiar de la Provincia.

Fotos: Soledad Vogliano

 

 


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