El sábado 7 de abril se realizó en el Teatro Nacional Cervantes el evento “Marx nace“. La Fundación Rosa Luxemburgo fue parte de la iniciativa, mostró ocho cortos, distribuyó un libro el Elmar Altvater y participó en el panel “Diálogos marxianos: Marx en Argentina“

Francisco Farina, Marcha Noticias

No habían abierto las puertas del Cervantes y una extensa fila aguardaba para participar de algunas de las presentaciones, actividades y propuestas que se desarrollaron durante todo el sábado en el evento Marx Nace. Finalmente, más de 5 mil personas transitaron durante toda la jornada en el Teatro Nacional. Sorprendió la heterogeneidad política y diversidad etaria del público, reflejo de la heterogeneidad y diversidad en la construcción de las propuestas.

La Fundación Rosa Luxemburgo acompañó y auspició el evento en conjunto con el Instituto Goethe y la gestión del Teatro. Durante todo el día, las y los visitantes pudieron acercarse al stand de la Fundación para conocer sus actividades, y acceder a los libros que se editaron en los últimos años a cambio de una colaboración para los fondos de huelga de los despedidos en el INTI y el Hospital Posadas. Entre las publicaciones se encontraban las Cartas de Amor de Rosa Luxemburgo, Maldesarrollo de Maristella Svampa y Enrique Viale y el libro -realizado especialmente en el marco de esta jornada- Redescubrir a Marx. Una introducción a la Crítica de la Economía política de Elmar Altvater, editado por primera vez en nuestro país.

Además, en el marco del proyecto Marx200.org, la Fundación coordinó la proyección constante de ocho cortos, inaugurando su difusión web. Como iniciativa principal, se organizó la charla-debate Marx en Argentina, donde expusieron Emilio de Ípola, Laura Fernández Cordero y Horacio Tarcus.
En los días previos, el evento no pasó desapercibido y generó una serie de críticas (de derecha a izquierda) y artículos (de Infobae a Izquierda Diario, pasando por Página 12) que fueron desde la desilusión por usar un Teatro Nacional para homenajear a Marx, por la simplificación de identificar el signo de la gestión gobernante con la de los participantes, o arrogarse el famoso marxiometro y decir que “Marx no hubiera sido invitado”. El panel, además de explayarse sobre la recepción de Marx en Argentina, atendió y se posicionó en este debate.

Marx en Argentina

Gerhard Dilger, director de la oficina regional Brasil-Cono Sur de la Fundación Rosa Luxemburgo, estuvo a cargo de la coordinación de las dos horas de charla y debate entre los expositores y los asistentes; y eligió una provocadora cita (la primera mención sobre Marx en Argentina) para darle pie a Tarcus en su intervención: “Karl Marx, que gobierna tres millones de obreros, es un verdadero y completo Lúcifer”.
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“Marx todavía desata pasiones, no es un autor muerto”

El director del Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas (CeDInCI) comenzó por saludar la iniciativa y celebró que un teatro nacional realice actividades de estas características. Referido a la recepción argentina de Marx explicó que “sería difícil encontrar autores, filósofos, sociólogos, historiadores -marxistas, anti-marxista inclusive, o no marxistas- que no hayan tenido, a lo largo del siglo XX y fines de siglo XIX, un diálogo productivo con Marx”, “la sociología naciente, la sociología de 1890 y 1900 dialogaba con Marx”, aseguró. Entre los más importantes grupos que recepcionaron la obra de Marx en el país enumeró a los “socialistas exiliados de la comuna de París, luego los emigrados alemanes de las leyes represivas de Bismarck y, finalmente, la primera generación de socialistas nativos: Juan B. Justo, Enrique Dickmann y Alfredo Palacio”.

Esta recepción excedió lo estrictamente académico e intelectual y “no solamente el marxismo sino la teoría de Marx interpeló a los artistas plásticos, sobre todo a nuestros artistas de vanguardia”. Minuciosamente, Tarcus recorrió todos los ámbitos, disciplinas y sus referentes que se vincularon con la obra de Marx en el país, desde el psicoanálisis al cristianismo; resumió que “justamente, la dificultad de sintetizarlos habla de una presencia continua, una presencia activa, presencia productiva”.

“Marx todavía desata pasiones, no es un autor muerto, no es el autor que estaba subido a las estatuas en el mundo del comunismo que se derrumbó en 1989, hoy sigue siendo un autor vivo, un autor leído y discutido”, aseguró y lo graficó a partir de la aparición de nuevas biografías. El historiador se cuestionó por esta “voluntad de repensar a Marx” y explicó que “cada ciclo histórico necesita traducir a su presente los momentos o el pensamiento del pasado, es necesario tender nuevos puentes, reescribir necesariamente la historia y el Marx que se escribió en el siglo XIX es un Marx distinto al que se está escribiendo hoy; y esta escritura es una escritura abierta, una escritura viva, y una escritura más laica”.

Pensando “qué Marx interesa”, Tarcus explicó la relación que se extiende con el marxismo en un momento de “explosión de una nueva crisis capitalista, la emergencia de nuevas formas de lucha han generado un nuevo pensamiento crítico donde el marxismo no tiene la hegemonía que tuvo en las décadas de 1950, 60 y 70; pero a donde hay un diálogo con Marx y un diálogo con ciertos marxismos”.

Respecto a las críticas realizadas, ironizó sobre la interpretación de Infobae referida a lo “insólito” del evento en un Teatro Nacional y demostró el “marxismo implícito” en esa “crítica por derecha”; caracterizó la nota en Página 12 como “una perspectiva populista” y negó la obsecuencia de las intervenciones en la jornada. Referido a la crítica sobre la “ausencia del Marx de partido” aseguró que “Marx no fue un hombre de partido, sino que se sumó a un partido existente, hizo una reformulación programática extraordinaria de ese partido, la Liga de los Comunistas” y que luego apostó a clausurar; señaló “esa autonomía extraordinaria que a Marx y Engels le permitió desarrollar su teoría, a veces en diálogo y a veces en tensión con los grupos existentes en la época”.

“Tomaron de las barbas a Marx”

Laura Fernández Cordero, coordinadora del Programa de memorias políticas feministas y sexo-genéricas, en el CeDInCI fue interpelada desde la pregunta de ¿cómo lo leyeron las mujeres en las décadas de 1930 y 1940 a Marx en Argentina? Su intervención circuló sobre la crítica a la posible especificidad de las femeninas en temas específicamente femeninos, denunció que lectoras de Marx “reconocidas no son muchas en nuestro país, como no son tantas las intelectuales célebres, ni las que llegan a los panteones de las izquierdas”. “En ese sentido queda mucho por hacer en cuanto a reconstrucciones biográficas y revoluciones de cánones”, sentenció.

Explicó, críticamente, que “en general somos mujeres específicas, en mesas específicas, hablando de cosas que parecen muy específicas”. “Suena a cupo temático”, sintetizó y en estas lecturas aparecen muchos modelos de Marx en relación con las mujeres, ya sea en su vida personal o sus estudios referidos a la mujer. Frente a la sentencia de “Marx fue ciego al género”, Fernández Cordero criticó esa interpretación del género como algo “disponible, a la vista, como una simple mesa, decir eso, es lo menos marxista del mundo”, “cuando Marx vio una mesa fue y escribió esas páginas maravillosas del fetichismo de la mercancía”, agregó.

Retomando la pregunta inicial, referida a la lectura de Marx en Argentina por las mujeres en las décadas de 1930 y 1940, respondió que “supieron dar esa batalla con múltiples actividades y organizaciones que atravesaron estas décadas”. “Hubo mujeres que vieron lo que Marx hace, lo vieron ver la mesa y por eso en distintos contextos históricos pero con mayor fuerza en los años 70, tomaron de las barbas a Marx y entonces sí -a la par de otros feminismos no marxistas-, tradujeron la dominación patriarcal en teoría, en conceptos, revoluciones personales y prácticas políticas” e incitó a realizar nuevas jornadas con este horizonte.

Fernández Cordero, de una alocución distendida y poética, cerró su intervención con la siguiente reflexión sobre el momento actual, “una vez más el panorama mundial y un contexto local de recrudecimiento de las políticas neoliberales, con su estela de envilecimiento de la política, pobreza y represión, clama por nuevas lecturas de Marx. Hay que medir los riesgos: puede resultar un Marx de góndola, expuesto como una opción ideológica más, en ese caso volvamos a su gesto adusto, no está hecho para la revolución de la alegría, no era un conciliador ni un tipo amable, no estaba contento. Las feministas que leemos a Marx, tampoco”.

Emilio de Ípola fue convocado a responder sobre qué lecturas de Marx se hicieron en el ámbito intelectual universitario de los años 1960 en Argentina, pero también en otros lugares. El profesor emérito de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires eligió utilizar su “propia experiencia, de su experiencia de vida, para desarrollar su tema”. Aseguró que “en los medios intelectuales y universitarios de izquierda, y políticos también, de aquellos años había por un lado una corriente de gran simpatía hacia la obra de Marx y a su vez un conocimiento acotado y selectivo de su obra en esos años” y se consideraban “fieles seguidores del Marx filósofo, el Marx de los Manuscritos filosóficos de 1844, también el de la Ideología Alemana, el Marx humanista”, resumió. A su vez, realizó un repaso de esta tradición, relacionada a las obras de juventud de Marx, en Europa. Y distinguió esta corriente con la del Partido Comunista Argentino “que descreía del Marx humanista”.

En su relato sobrevoló el debate entre Sartre y Levi-Strauss, para llegar al abordaje y descubrimiento, a mediados de 1963, del filósofo francés Louis Althusser, en la revista del Partido Comunista francés. Y explicó que este recorrido implicó un cambio “del compromiso sartreano, al análisis científico de las coyunturas de la historia nacionales e internacionales, y luego a la ciencia aplicada a la práctica política”. Resaltó que uno de los muertitos de Althusser es el acercamiento a la obra de El Capital, que su generación comenzó a profundizar sobre el fin de la década del 60.

“Nuestro mayo fue el mayo del 69”

Luego fue consultado por el convulsionado 1968, frente a lo cual expresó que en Argentina “fue en el 69, en parte a partir del Cordobazo. El 68 si se recepcionó, se recibió y llamó la atención, pero fue un poco más tarde y en función de acontecimientos de movilización que contribuyó a terminar con el régimen de Onganía”. De ese momento rescató la experiencia de distintos intelectuales y del proyecto de la Revista Pasado y Presente. Por su parte, Tarcus aportó que hacia los 70 se conformó una nueva izquierda intelectual (y política) a partir de una renovación y de “nuevas formas de leer el marxismo”. Esto se gesta por la confluencia de una juventud que se encuentra con una clase obrera radicalizada, aunque resaltó que fue “un encuentro breve”, y agregó que “la recepción del mayo francés está mediada por nuestras tradiciones, por el peronismo, por el comunismo”.

Para Fernández Cordero, esos años fueron de “un desencuentro productivo entre muchas mujeres y la izquierda”, “muchas mujeres que cuentan en sus biografías `viajamos y encontramos el feminismo´, muchas mujeres que ya no encontraban espacio en los partidos de izquierda hacen ese camino, que ya venía siendo pero encontraba un conjunto de teorías, muchas mujeres tradujeron muchísimo, entonces me parece que es un momento particularmente rico para el desencuentro entre las mujeres y la izquierda y para el crecimiento del feminismo marxista y no marxista”.

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“Tendríamos que hacer más días como estos”

El momento de preguntas del público permitió la posibilidad de retomar una respuesta colectiva para las críticas y repercusiones previas. Tarcus reivindicó la posibilidad de utilizar un Teatro Nacional, en una gestión neoliberal, y valoró que se “pueda responder libremente y que todos hayamos discutidos con libertad”. Fernández Cordero coincidió con la postura de “habitar los espacios que haya” y explicó “a mí nadie me dijo que debía decir” y provocativamente aprovechó el espacio para reclamar “que se apruebe la despenalización y legalización del aborto” que atrajo el aplauso más largo del panel.

Acciones para eludir el mito (Página 12)
5 mil personas asistieron al homenaje en el teatro Cervantes a 200 años su nacimiento (Infobae)
¿”Marx nace” o se hace? (Prensa Obrera)
“Marx nace” en el Teatro Cervantes (Nuevo Mas)

También aprovechó el espacio Carla Imbrogno, una de las curadoras, para aclarar que el evento responde a una convocatoria pública del Teatro y fundamentó que eligieron la “figura de Marx porque no es tan conocido como podría dar a pensar su fama”. Gerhard Dilger resaltó que “este espacio es un espacio público, no un espacio del gobierno y hay que aprovechar estos espacios maravillosos para dar debates plurales, de izquierda. Se ha demostrado durante todo el día que ha habido debates y libertad”. “El día muestra que tendríamos que hacer más días como estos en el Teatro Nacional Cervantes”, concluyó.

Fotos: Goethe-Institut Buenos Aires

La XI° Reunión Ministerial de la OMC realizada en Buenos Aires dejó un sabor amargo en la boca del multilateralismo comercial. Aun así, generó resistencias: la Cumbre de los Pueblos, organizada como evento paralelo, tuvo un balance más que positivo

Por Luciana Ghiotto*
Los anfitriones argentinos sostuvieron que se trató de una reunión exitosa pero en realidad sólo pudieron festejar la incorporación de Sudán del Sur como nuevo miembro. En el marco de una fuerte crisis del organismo, el gobierno argentino se empeñó en decir “hay vida más allá de Buenos Aires”, lanzando hacia adelante la resolución de esta crisis, que deberá encararse en el camino hacia la nueva ministerial de 2019. En definitiva, esta reunión pasó, al decir argentino, sin pena ni gloria.
Sin embargo, a pesar de que adentro de la ministerial no se haya avanzado en resoluciones, su realización en Buenos Aires sí tuvo un impacto significativo sobre el orden político sudamericano. En primer lugar, se trató de la primera vez que la OMC desembarca en América del Sur, en un contexto regional altamente favorable al libre comercio. Las visibles dificultades prácticas de las propuestas de integración alternativas como el ALBA, sumado a la crisis económica y política atravesada por gobiernos como el venezolano, dejaron el terreno allanado para el retorno del libre comercio presentado como la única opción para garantizar el aumento de las inversiones extranjeras.
De este modo, la “lluvia de inversiones” que se promete estaría garantizada con el “retorno” de los países a la órbita de la seguridad jurídica, lo cual se produce a través de la suscripción de Tratados de Libre Comercio (TLC) y de Tratados de Inversión que den certidumbre a los inversores. El intento de los países del Mercosur por adherir a la Alianza del Pacífico va en ese camino, mientras se negocian diversos TLC intra-regionales.
En segundo lugar, la llegada de la OMC significó una excusa para el aumento de la militarización en la región. El gobierno argentino  avanzó en la compra masiva de equipamiento militar y policial para garantizar la seguridad de la Reunión. A esto se suma que en 2018 Argentina recibirá la Cumbre del G-20, para lo cual se estima que se desembolsará la suma de 150 millones de dólares entre gastos de seguridad y gastos organizativos. Se ha informado públicamente la adquisición de gases lacrimógenos, cascos, chalecos, municiones, proyectiles, vallas, cartuchos, helicópteros, aviones, sistemas de radares, buques de guerra, fragatas misilísticas, entre otros. El saldo de estas reuniones es una actualización tecnológica y de equipamiento de las fuerzas armadas locales que, una vez terminado el bienio de reuniones y cumbres, estarán disponibles para su uso interno en un marco de creciente criminalización de la protesta social.
En tercer lugar, esta reunión se realizó en un contexto de desconfianza del gobierno con respecto a la sociedad civil que históricamente sigue las Ministeriales. Un hecho insólito, constituido en papelón internacional, fue la elaboración de una lista con más de 60 nombres de activistas que no sólo fueron desacreditados de la Ministerial, sino que tuvieron problemas para ingresar al país. Los casos más escandalosos fueron los de Petter Titland de ATTAC Noruega y Sally Burch de ALAI Ecuador, a quienes se les negó el permiso de entrar a la Argentina y fueron devueltos a sus países de origen sin mucha explicación.
OMC
Esta política de rechazo a cualquier participación civil en la ministerial demostró por un lado, el profundo desconocimiento del gobierno argentino sobre el funcionamiento histórico de este tipo de organismos internacionales y, por otro, cristalizó la tensa relación que existe entre el gobierno y las organizaciones sociales a nivel interno. No debería extrañarnos que para la cumbre del G-20 desplieguen la misma estrategia con el objetivo de mostrar que tienen todo “bajo control”.
Entonces, más allá de lo que sucede al interior de estas reuniones, el impacto local y regional es notorio, y no sólo sobre el país anfitrión, sino sobre el modo en que se piense la política regional en los próximos años.
La Cumbre de los Pueblos: de lo nacional a lo global
Mismo si esta ministerial presentó magros resultados, quedó en evidencia que esta organización sigue generando resistencias. A donde quiera que vaya la OMC, al igual que el G-20, el G-7, la Organización de Estados Americanos (OEA), el FMI, o cualquier otro foro internacional que sólo vela por los intereses corporativos y de los Estados más grandes, las organizaciones sociales alzan su voz en su contra y se organizan para visibilizar la posición crítica a este multilateralismo engañoso.
Frente a la llegada de la OMC a Buenos Aires se armó en Argentina la “Confluencia Fuera OMC”. Esta confluencia nació a mediados de 2017 y se conformó con más de 100 organizaciones nacionales, a las que se sumaron otras 100 regionales y globales. El espacio “Fuera OMC” fue impulsado por la Asamblea “Argentina mejor sin TLC”, creada en 2016 a partir del resurgimiento de la agenda de libre comercio traída por el gobierno de Macri. Esta asamblea funciona de manera coordinada con sus aliados regionales contra el libre comercio, especialmente las plataformas creadas en los últimos años frente al Tratado Transpacífico (TPP) en Chile, México y Perú, además de aliados históricos de la lucha contra el ALCA como la Red Brasilera por la Integración de los Pueblos (REBRIP). A la confluencia “Fuera OMC” se sumaron además organizaciones con una larga trayectoria en la resistencia global y continental, como la Red ATTAC, Amigos de la Tierra, La Vía Campesina y la CLOC, Latindadd, Global Forest Coalition, Transnational Institute, Global Justice Now, el Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), DAWN, Jubileo Sur, entre otras, así como las campañas más recientes como Desmantelemos el Poder Corporativo.
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La confluencia “Fuera OMC” decidió que enfrentaría la llegada de la ministerial con manifestaciones callejeras pero también con la discusión sobre las alternativas, levantando el guante del proceso de la Cumbre de los Pueblos en Bali en 2013. Esto no implicó dejar de lado lo que iba sucediendo al interior de la ministerial; sin embargo, la decisión estuvo puesta sobre el trabajo de las alternativas y la crítica al sistema de comercio en su conjunto, apuntando a la OMC como una organización que nació del corazón del neoliberalismo y los privilegios de las corporaciones.
Sobre este entendimiento se montó la Cumbre de los Pueblos “Fuera OMC, construyendo soberanía”, donde funcionaron foros temáticos enfocados sobre las alternativas al capitalismo, formas sustentables de relación con la naturaleza y los bienes comunes, el modelo productivo y de consumo, la economía popular y la economía feminista. Durante tres días, más de 2.500 personas discutieron sobre la propiedad intelectual y el uso social de los medicamentos, el rol de la juventud, la resistencia de las mujeres al libre comercio, los impactos de los tratados de libre comercio, las transnacionales y la deuda externa, entre otros temas, que quedaron plasmados en la Declaración Final de la Asamblea de los Pueblos.


El balance final de la Cumbre de los Pueblos ha sido más que positivo. El proceso de organización, articulación y debate implicó un crecimiento político neto para las organizaciones que se comprometieron a nivel nacional y regional. Sin embargo, el armado no fue fácil, ya que los movimientos argentinos no venían siguiendo las negociaciones de la OMC ni los debates globales. Efectivamente, la llegada de la ministerial implicó para muchas organizaciones su primer contacto con el proceso de resistencia global.
Podríamos pensar en un momento similar en la campaña contra el ALCA y la Cumbre de los Pueblos de Mar del Plata en 2005, pero ese proceso fue exclusivamente del continente americano. En cambio, la ministerial de la OMC implicó el arribo de la resistencia global a Buenos Aires, lo cual impactó en los temas discutidos y las miradas traídas  por los activistas de otros continentes, que dejaron una riqueza de análisis y una pluralidad de miradas que sirvió para enriquecer el pensamiento y acción de las organizaciones locales. Este contacto  sin duda representa un saldo positivo para el movimiento popular argentino, así como un salto de formación política y humana de los participantes de la cumbre.
Pero claro, no ha sido todo color de rosa, y son muchos los desafíos que quedan, especialmente en el camino al G-20 en Buenos Aires en 2018. El éxito ha sido importante, pero aún falta mucho trabajo político, especialmente en lo que hace a la coordinación entre movimientos, ya que los últimos años hemos visto una fuerte desarticulación de las grandes organizaciones continentales.
Esta situación no es puramente americana: nuestros espacios de articulación global han ido mutando, como el Foro Social Mundial, y se arman y desarman las campañas en América del Norte, Europa y Asia. Vivimos en un momento en lo urgente del cambio lo hemos reemplazado por los lindos espejitos de colores que nos trae el capitalismo, con sus falsas discusiones y debates altamente técnicos, llenos de datos, en otros idiomas incomprensibles, donde cada vez menos gente puede opinar, y parece que si no se tiene un título universitario no se puede entender el camino de la liberalización, de la deuda, de la OMC o del G-20.
Entonces, no perderse en los detalles, en las notas al pie, se vuelve crucial. Tenemos que mantener la pantalla grande en mente, toda la fotografía de cómo funciona y se reconfigura cotidianamente el capitalismo. Con libre comercio o con proteccionismo, la esencia es siempre la misma: la explotación del trabajo y la expoliación del planeta. El camino de las Cumbres de los Pueblos, centradas en discutir alternativas, lo que queremos, lo que hoy construimos y es urgente, se vuelve entonces cada vez más necesario.
*Luciana Ghiotto es especialista en Economía Política Internacional, investigadora del CONICET/UNSAM. Miembro de ATTAC Argentina y de la Asamblea “Argentina mejor sin TLC”. Fue una de las coordinadoras de la Cumbre de los Pueblos “Fuera OMC, construyendo soberanía”.
Foto: Gerhard Dilger

El próximo sábado 7 de Abril en el teatro Cervantes, proyectaremos una serie de cortometrajes documentales producidos por la Fundación Rosa Luxemburgo a 200 años del nacimiento de Karl Marx. 
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Bill Fletcher Jr. sobre el marxismo negro / David Harvey: Marx y Wall Street / Tiene algo que ver con comunismo, ¿no?: entrevistas en la calle/ ¿Qué es lo político en El capital? Con Bini Adamczak, Michael Brie y Wolfgang Fritz Haug / ¿Qué es la crítica? Con Rahel Jaeggi, Alex Demirović y Michael Heinrich / ¿Digitalización? ¿Economía colaborativa? ¡El mismo capitalismo de siempre! Con Ursula Huws, Jenny Simon y Nadine Müller / Tariq Ali: “Sus ideas vivirán mientras viva el capitalismo. / Raoul Peck, cineasta: “Marx sigue siendo quien mejor conoce a esta sociedad”.

Serán proyectados entre las 10:30 a 22 hs

En el Aforo

Teatro Cervantes

DESCARGUE AQUÍ EL PROGRAMA COMPLETO «MARX NACE» EN PDF

Ingreso sujeto a la capacidad de cada espacio.

Las entradas para cada actividad se entregarán con 15 minutos de anticipación. Para los espectáculos “Cerca de la revolución” y “Tangos proletarios” las entradas se entregarán desde una hora y media antes de su inicio.


CHARLA DEBATE: MARX EN ARGENTINA

En el horizonte de Marx figuró la Argentina: se sabe que un emigrado de la sección francesa de la Internacional en Buenos Aires se carteó varias veces con el alemán en 1873. A su vez, en Argentina sus ideas fueron difundidas: en 1898 se publicó El capital, traducido del alemán al castellano por Juan B. Justo. Desde entonces, ¿cómo fueron recibidas sus ideas? Tarcus, de Ípola y Fernández Cordero contextualizan su recepción en Argentina: ¿quiénes leyeron a Marx a fines del siglo XIX?, ¿cómo lo leyeron las mujeres en las décadas de 1930 y 1940?, ¿qué lecturas se hicieron en el ámbito intelectual universitario de los años 1960?
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Sala Orestes Caviglia (capacidad 140 personas)

Hora: 19:30.

Teatro Cervantes


Emilio de Ípola. Profesor emérito de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de París.
 
Laura Fernández Cordero. Doctora en Ciencias Sociales por la UBA e investigadora del CONICET. Responsable del Área Académica y coordinadora del Programa de memorias políticas feministas y sexo-genéricas Sexo y Revolución en el CeDInCI.
 
Horacio Tarcus. Doctor en Historia de la Universidad Nacional de La Plata, docente en la UBA. Investigador del CONICET y director del CeDInCI (Centro de documentación e investigación de la cultura de izquierdas).
 
Gerhard Dilger. Formado en Letras y Sociología, periodista y, desde 2013, director de la oficina regional para Brasil y el Cono Sur de la Fundación Rosa Luxemburgo.
 
 

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Ingreso sujeto a la capacidad de cada espacio

Las entradas para cada actividad se entregarán con 15 minutos de anticipación. Para los espectáculos “Cerca de la revolución” y “Tangos proletarios” las entradas se entregarán desde una hora y media antes de su inicio.


 
Abrazos

Puede discutirse si lo que viene sucediendo en el país luego de los resultados electorales de medio camino de octubre 2017 constituyen una nueva etapa dentro del curso abierto en 2015 o si es una inflexión que profundiza las tendencias de los dos primeros años. ¿Se trata solo de una política del ajuste estructural o hay en ciernes una reestructuración capitalista e inserción subordinada al mercado mundial que conlleva nuevas relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo?
En el Taller EDI 2016  “A dónde va la economía del gobierno Macri. ¿Regreso a los ’90?” discutimos una caracterización del gobierno y de su política económica. Nos preguntamos si había un modelo o solo se trataba de un conjunto de improvisaciones marcadas por “la prueba y el error”, ¿era simplemente un plan de saqueo o cambiaba el gobierno pero no el proyecto hegemónico por lo tanto  se trataba de una nueva fase superadora del neodesarrollismo  anterior? O por el contrario ¿se trataba de implantar un nuevo modelo de acumulación que encontraba serias dificultades para resolver la crítica coyuntura?
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Dos años después buscamos retomar aquellos análisis a la luz del tiempo y los acontecimientos ocurridos, hoy podríamos preguntarnos si alcanzan las caracterizaciones de ¿Gobierno de Ceo´s?, ¿Partido del ajuste? O  ¿Arranca o no la economía? ¿Porqué el estancamiento? ¿Es solo coyuntural o hay razones estructurales? ¿Qué implica el debate entre gradualismo y ajuste (shock)? ¿Porque no llegan las inversiones? ¿Por qué las frustraciones de la política exterior? ¿Qué perspectivas más allá de la coyuntura?
Lo que sí es indiscutible es que el gobierno ha tomado nuevo impulso luego de las elecciones de octubre pasado y ha lanzado una fuerte ofensiva sobre los trabajadores y sectores populares, en contrapartida no es menos cierto que ha encontrado fuertes resistencias sociales, que de conjunto significan un salto político, también una salto en la represión estatal.
Nos interesa entonces indagar respecto de la profundidad y consistencia tanto de la ofensiva del capital como de las resistencias y sus respectivas perspectivas. En el entendimiento que de conjunto significan nuevos desafíos para las izquierdas en nuestro país.
Para la izquierda anticapitalista, en la que se inscribe EDI, no se trata solo de rechazar el ajuste y forjar las alianzas político-sociales necesarias para derrotarlo ni de quedarse en la lucha contra el neoliberalismo, indispensable pero que no da salida, sino también de abrir perspectivas para la superación del capitalismo.  En este sentido proponemos también debatir sobre propuestas concretas para enfrentar la coyuntura pero que no se queden solo en ella.
Como en cada uno de los Talleres anuales que organiza EDI participamos quiénes lo integramos  e invitamos a  economistas críticos. En esta oportunidad hemos decidido ampliar la convocatoria  a sociólogos y politólogos que desenvuelves tareas académicas, de investigación y militancia política. Como en oportunidades anteriores el taller está co-organizado con la Fundación Rosa Luxemburgo (Oficina Buenos Aires).
Características del taller:
Nos interesa un intercambio y debate entre nosotros para acercar un diagnóstico lo más preciso y certero posible que tenga utilidad política para los sujetos sociales en acción y resistencia.
Por este motivo, el taller tiene cupos limitados (hasta 25 participantes interesados en la economía política), y por esto es preciso realizar una inscripción previa enviando un correo a [email protected] indicando nombre completo, y aguardar la respuesta de confirmación.
Participantes:
Por EDI: Claudio Katz / Guillermo Gigliani / Jorge Marchini / José Castillo /Eduardo Lucita.
Invitados/as: Esteban Mercatante /  M. Féliz / Marcelo Ramal / Valeria Ianni / Federico Walberg / Martín Schoor / Marisa Duarte / Adrián Piva / Agostina Costantino
Coordinador: Eduardo Lucita

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Realización del taller:
Día: sábado 21 de abril
Horario: de 9.30 a 17 hs. (iniciará a las 10hs. en punto)
Lugar: Fundación Rosa Luxemburgo
Santos Dumont 3721 – Barrio de Chacarita (ver mapa debajo)
Funcionamiento del taller:
9.30 a 12.30hs: Los participantes tendrán 10’ c/u para presentar sus ponencias (iniciaremos 10hs. en punto)
12.30 a 14hs: Almuerzo
14 a 15hs: Intervenciones y preguntas del público (el tiempo disponible se distribuirá según el número de presentes).
15hs: Ronda final de los panelistas.


 CUPOS LIMITADOS. Confirmar asistencia.


¿Cómo llegar?
La Fundación Rosa Luxemburgo está ubicada en la calle Santos Dumont 3721, entre Fraga y Roseti, en el barrio de Chacarita, Buenos Aires.
En el siguiente Link encontrarán el mapa y un espacio para consultar los transportes públicos que los/as acercan: https://goo.gl/maps/nYJMxzpGoRL2
La estación Dorrego del subte b (línea roja) queda a unas pocas cuadras:
MAPA Santos_Dumont

Marchas, el asesinato de Marielle Franco, pueblos indígenas, la lucha urbana, feminismos. Voces y postales del Foro Social Mundial 2018
Por Darío Aranda, Salvador da Bahía

Banderas, remeras y carteles con diversas consignas: desde el «fuera Temer» hasta el clásico «otros mundos posibles». La crítica a las multinacionales muy presente, pero también a la avanzada de gobiernos de derecha y, en Brasil, el asesinato de jóvenes negros en los barrios empobrecidos. La Universidad Federal de Bahía fue la sede principal del Foro Social Mundial. Repleta de personas de todas las edades y procedencias, aunque fue notable la gran mayoría de locales. En las actividades más pequeñas, mesas-debate o talleres, fue donde fue era más visible la participación de variados países de América Latina, Europa y, en menor medida, de Asia y África. Resistencia urbana, extractivismo, «nueva izquierda» y luchas indígenas.
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La agenda del encuentro se vio sacudida por el asesinato de la concejala de Río de Janeiro, Marielle Franco, defensora de los derechos humanos, feminista, parte del pueblo negro criminializado y opositora a la intervención militar en la ciudad.
El Foro abrió martes 13 con una marcha desde el centro de la ciudad, desde la plaza Campo Grande hasta la plaza del Pueblo (frente a la playa). «Acá no hay un acto de aperturas de referentes. Acá abrimos todos juntos en la calle», había explicado Maurí Cruz, un referente del FSM. Según con quién se hablara había al menos dos miradas posibles: pequeña en comparación a los primeros foros de Porto Alegre (eran multitudinarios, hasta 150 mil personas) o, más optimista, fue una marcha respetable, con unas diez cuadras de extensión, importante si se tiene en cuenta que ya no cuenta con el apoyo del PT (Partido de los Trabajadores), ni de organizaciones históricas como el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST).
«Luchar siempre, Temer jamás», avisaba una remera blanca con letras rojas y juego de palabras contra el presidente de Brasil. Graficaba también el perfil de la marcha, donde la crítica a Michel Temer fue total. Al mismo tiempo, era mayoritario el apoyo a Lula aa Silva (el candidato con más intención de voto, que enfrenta una posible decisión judicial para dejarlo fuera de las elecciones).
Desde el miércoles hasta el sábado la mayor parte de las actividades sucedieron en la Universidad Federal de Bahía, un espacio muy grande, con pabellones de aulas diseminados en una decena de hectáreas, y pobladas de remeras amarillas del Foro.  «Estoy aquí porque tengo conciencia de la necesidad de luchar por lo que es justo, luchar contra las desigualdades», explicó Ciro Barbosa, 72años, de San Pablo, y parte del sindicato de ingenieros de Brasil. Recordó que en el país existe un gobierno «golpista» que busca evitar un nuevo presidente del PT.
Miriam González Vera, de la Coordinación Feminista de Paraguay, señaló que concurrieron al Foro porque están convencidas de que «otro mundo es posible». La agenda específica que trabajaron fue el derecho a la salud de la mujeres, igualdad y no discriminación. Destacó que luego de 35 años de dictadura (Alfredo Stroessner), en la década el 90 y 2000 hubo avances, pero que en la actualidad corren peligro: «Hemos caminado como tortugas, ganando derechos, despacio. Ahora nos quieren convertir en cangrejos, que vayamos para atrás, pero no les va a ser fácil, seguiremos luchando».
Durante los cinco días de Foro, con centenares de actividades, fue notable la menor presencia de movimientos sociales que habían sido apoyo organizativo histórico del FSM, en particular el Movimiento Sin Tierra (MST). Sólo una pequeña delegación, de una decena de personas, con sus banderas y remeras rojas. Todos los extranjeros se acercan a saludarlos y preguntar por el agro, la lucha campesina y la política de Brasil. Sí hubo una carpa con muchos integrantes de la CUT (Central Única de Trabajares), que fue visitada por Lula y Dilma.
Hubo mayor presencia de ONG y activistas individuales. Puede ser leído como una crítica a los organizadores, o también como un cuestionammiento a los movimientos, muchos de ellos aliados de los gobiernos progresistas de los últimos años, que restaron importancia al Foro o decidieron poner sus energías en otros espacios.
Miuke Pinamba fue parte del campamento de pueblos indígenas que participa del Foro. «Venimos acá para que se conozcan nuestras demandas. Salud, educación y sobre todo demarcación de nuestros territorios, que el gobierno no quiere cumplir», denunció. Es una lucha histórica de los pueblos indígenas que el Gobierno cumpla con el relevamiento de tierras y entregue a las comunidades ancestrales. El gobierno del PT no cumplió y tampoco el actual de Michel Temer. «Nuestra situación es pésima. No cumplen ninguna de nuestra leyes», resumió el joven indígena. Precisó dos actividades que atentan contra los pueblos indígenas: la minería y los madereros. «A ellos sí le dan la tierra», cuestionó.
A inicios de marzo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos  condenó al estado brasileño por violar los derechos indígenas. Considerada una decisión histórica, el tribunal ordenó que se demarque el territorio del Pueblo Xukuru (en Pernambuco) en un plazo máximo de dieciocho meses.
En el marco del Foro, hubo un campamento de pueblos indígenas y charlas específicas. «Demarcación de tierras indígenas. ¿Regalo? No, derechos!» fue un espacio donde se precisó que el incumplimiento del Gobierno es una situación general (como en el resto de América Latina). Y, ante la resistencia de las comunidades, también se denunció (y problematizó) la creciente criminalización y violación de derechos humanos de los referentes indígenas.
El Frente Popular Darío Santillán (FPDS) de Argentina es parte del Frente de Resistencia Urbana, novedoso espacio nacido en diciembre pasado junto a organizaciones de Brasil y Chile.
«Un dato a destacar es que son los movimientos urbanos quienes apostaron, a pesar de las criticas, a ser partes del FSM, con perfil y agenda propia. Creo que el FSM es una instancia que puede recuperar cierto dinamismo a la luz del nuevo contexto de restauración conservadora que atraviesa el continente», señaló Federico Orchani, del FPDS, que también valorizó las articulaciones que se dan en los encuentros, con las posibilidades y límites que conlleva.
Orchani sostuvo que diversos actores del FSM hacen lecturas críticas de los «llamados gobiernos progresistas» de la región de la década pasada donde, «con honrosas excepciones, no hubo un intento serio por modificar los pilares estructurales de la desigualdad social, mas allá de avances y conquistas que obviamente reconocemos y saludamos». El Frente Darío Santillán confirmó su apoyo al candidato Guilherme Boulos, candidato nacido de movimientos sociales y del PSOL, expectante ante la posibilidad de la prohibición de Lula (PT).
Boulos es precandidato a presidente junto a a la líder indígena Sonia Guajajara y suelen definirlos como «la nueva izquierda». Reconoce avances de los gobiernos de PT, pero también los límites: «Brasil sigue siendo de los países más desiguales del mundo, donde seis millonarios tienen más que seis millones de personas. Para acabar con esa desigualdad hay que enfrentan a sectores que no se ha tocado, como a los bancos».
Boulos, del mismo partido que la asesinada Marielle Franco, afirmó que su candidatura recoge políticas y reclamos nacidos de las calles, organizaciones sociales y de los sectores populares de Brasil. Resumió la situación local: «Hay una crisis política, económica y de esperanza, donde el pueblo no ve futuro para sus hijos. Ante eso, nuestro proyecto es de cambios profundos y sin miedo para enfrentar a los sectores que siempre ganaron en Brasil».
Foto: Verena Glass

La Fundación Rosa Luxemburgo, organizó –junto a CEIL PIETTE (Centro de Estudios e Investigaciones Laborales CONICET)– un taller titulado “La clase trabajadora hoy: procesos de organización, desafíos y perspectivas”, donde Marcha entrevistó, en forma exclusiva, al geógrafo marxista y especialista en urbanismo, David Harvey

Por Carina López Monja, Francisco Farina, Vivian Palmbaum y Sergio Segura / Traducción Diego di Risio

En el inicio de la jornada se abordó la coyuntura mundial. Así, Elis Soldatelli, Directora de la Oficina de enlace Buenos Aires de la Fundación Rosa de Luxemburgo, caracterizó la situación actual refiriendo que existe “una avanzada conservadora y transformadora de las estructuras legales de trabajo, un avance en la política represiva que expone a los trabajadores a una situación precaria y defensiva”, y expresó la decisión de la Fundación de apoyar los procesos de resistencia. Por su parte, otra de las organizadoras, Julia Soul de la CEIL PIETTE, explicó la propuesta del taller para reflexionar sobre el carácter actual de la clase trabajadora, las estrategias de organización y los desafíos que plantean las tecnologías digitales.

En el encuentro participaron Lucas Cifuentes –sociólogo y asesor sindical en Chile–, Rosalía Pellegrini, de la Unión de Trabajadores de la Tierra-CTEP; Tomás Eliaschev del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA); Lucía Caballero, integrante de Ni Una Menos y Cecilia Belistri, trabajadora despedida (en lucha) del INTI, quienes plantearon las experiencias que vienen impulsando.

Luego, los miembros del ILPC Cinzia Arruzza –activista organizadora del paro mundial de mujeres–, David Harvey, el especialista en economía política Leo Panitch y Nantina Vgotzas, entre otras y otros, se encargaron de recuperar los ejes de debate y plantear el escenario del mundo laboral en la actualidad.

En este marco, Marcha noticias dialogó con David Harvey, geógrafo e intelectual inglés, cuyo estudios a los movimientos urbanos contemporáneos desde una perspectiva antropológica y marxista han aportado al debate para pensar la ofensiva del capital hoy y el proceso de acumulación por desposesión que se da hoy en los territorios urbanos. Harvey dejó planteada la pregunta hecha por Marielle Franco, la concejala asesinada en Brasil: “¿Y si la Ciudad fuera  nuestra?”.
Harvey
-¿Qué escenario percibe en América Latina,  después del ciclo de los gobiernos de centro-izquierda y progresistas?  

-Pienso que el movimiento progresista no fue del todo progresista; en algún sentido hubo avances en cuestiones redistributivas, pero no hubo un enfrentamiento directo con la clase burguesa o las clases de las élites. Por otro lado, desde afuera, lo que me parece que puede haber despertado esto es la idea de un movimiento progresista que vaya más a fondo. Entonces no me sorprendería ver un renacer del movimiento progresista o socialista en la región. Podemos ver algunas señales, informes de movilizaciones masivas por lo de Marielle Franco o vemos también movilizaciones masivas acá, estas son señales de que la izquierda podría llegar a volver. Una gran pregunta entonces es: ¿Qué tipo de liderazgo de izquierda va a resurgir para dar dirección a este movimiento? Si es una restauración de lo que estaba antes, tal vez no funcione: tiene que haber, pues, un nuevo liderazgo y una nueva dirección; pero esta es solamente mi impresión.

-Por otro lado, el trabajo está en un enorme retroceso en el mundo con la crisis global… ¿Qué destino ve hoy para el mundo del trabajo?

-Pienso que todas las dimensiones del trabajo dentro del capitalismo actual están en una transformación masiva: hay una parte de la discusión que es la introducción de las nuevas tecnologías, pero hay otra parte que es la integración de los mercados y cómo están funcionando y retroalimentándose. Hoy justo estaba preguntando por lo que había pasado con las empresas recuperadas, las imprentas específicamente, y veo que enfrentan dos grandes desafíos: por una lado, las nuevas tecnologías digitales de offset; y la segunda dimensión es que la gente ya lee sus noticias de las redes sociales y medios digitales, entonces ¿qué hacen estas imprentas para vivir? Entonces, así como en los años setenta y ochenta, vimos una desindustrialización masiva a partir de la introducción de tecnologías, hoy lo estamos viendo en el sector de servicios. Esto pone un desafío muy grande para la izquierda, donde en aquellos años enfrentó los procesos de desindustrialización y perdió. ¿Hoy en día va a perder también en los sectores de servicios? Tiene que haber un proceso de reflexión muy profunda de cómo vamos a lidiar con estas nuevas tecnologías para darle una salida socialista.

-Pero también, en la región la economía se ha informalizado mucho. Hay un gran sector que hoy no es asalariado…

-En todos lados, e incluso ciertas personas jóvenes que recién conocen eso, les gusta. Trabajan seis meses en un café y después dicen “chau” y se van, y están todo el tiempo moviéndose y eso les parece entretenido; cuarenta años en un mismo trabajo les parece completamente aburrido.

-En el libro Ciudades Rebeldes habla de la precarización laboral en la juventud a escala mundial, un  sector de la sociedad que sufre de manera particular las consecuencias de la gentrificación, del crecimiento desproporcionado de las ciudades, de la represión y el desempleo.

-En la gran mayoría de los lugares que conozco, la posibilidad de ascenso social ha declinado. Por ejemplo, como tengo un ingreso razonable puedo ayudar a mis hijos a acceder a una vivienda y a otros tipos de necesidades que tengan. Puedo ayudarlos a que profundicen sus carreras universitarias o que tengan mayor nivel de educación y eso lo que genera es estratificar y solidificar la sociedad en segmentos. Lo que termina resultando es que para un sector puede haber un futuro razonable y para otra capa ningún tipo de futuro.

-Las ciudades se están transformando rápidamente con la especulación inmobiliaria. Hoy, ¿hay debilidades o contradicciones de esta ofensiva del capital?

-No veo muchas debilidades, más bien veo muchas fortalezas. Hay un proceso donde las ciudades dejan de ser un lugar para habitar y se convierten en un lugar para invertir, donde hay muchos condominios, mucho dinero puesto en edificios para ricos pero no en casas decentes para la vivienda, esto es lo que llamo la locura del capital y eso da como resultado que los movimientos que han emergido en los últimos veinte años tienen como uno de sus puntos centrales la vida diaria en las ciudades.

-En ese sentido la especulación inmobiliaria en la Ciudad de Buenos Aires, como en otras ciudades no para de crecer.  ¿El combo deuda-créditos puede generar una crisis?

-Más que una posibilidad, eso es una certeza.

-Entonces, con esa perspectiva, ¿cuál tiene que ser la tarea de los movimientos urbanos?

-Una de las tareas es tomar la ciudad para prevenir que el capital se aloje en las ciudades. Hay un ejemplo en Londres, donde se empujó al movimiento laborista por parte de varios movimientos para que esto no pasara. Lo que terminó sucediendo es que una mitad del movimiento laborista tuvo que frenar a la otra mitad del sector que estaba en el gobierno. Hay una división en la izquierda entre aquellos que están gerenciando el neoliberalismo y los que están viniendo de abajo diciendo: “no queremos más eso”.
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-En la actualidad, muchos políticos de derecha hablan de “vivir mejor”. Creemos que ahí surge el desafío desde los movimientos populares de proponer la idea de vida digna, de pensar el derecho a la ciudad con esta concepción de transformar el territorio urbano no bajo la lógica del mercado y el consumo sino como espacio común bajo nuevas lógicas y nuevas relaciones sociales.

-Creo que Marielle Franco en Brasil tuvo un slogan de campaña que era: “Si la ciudad fuera nuestra”. Eso tuvo mucha repercusión y alcanzó el 37 % de los votos por sobre los evangelistas, y creo que un slogan de ese tipo puede traer unidad en la gente y hacer una ciudad diferente. Al mismo tiempo, esto se relaciona con los fondos de pensión: si uno pudiera estar tomando el control de los fondos de pensión estos se podrían estar invirtiendo en casas dignas, en acceso a la vivienda, en lugar de invertir en grandes edificios y especulación.

Estos conceptos también los usa la burguesía, no es un problema del eslogan en sí sino de quién lo toma, cómo lo usa y para qué. La izquierda es la que tiene que darle contenido a esos conceptos, eso es lo que me gustó de la campaña que se presentó como una pregunta. Marx dijo en El Capital que “los trabajadores y la burguesía tenían los mismo derechos, y ante igualdad de derechos la fuerza decide”.

Entre el próximo miércoles 21 y viernes 23 de marzo, tendrá lugar en Buenos Aires la 36th International Labour Process Conference (IPLC), en la Facultad de Ciencias Sociales – UBA. En ese marco, desde la Fundación Rosa Luxemburgo en conjunto con Centro de Estudios e Investigaciones Laborales CEIL- Piette, estamos impulsando un espacio de reflexión sobre las formas que asume la organización de lxs trabajadorxs en contextos de globalización
Desde hace 36 años, la IPLC reúne a académicos de la sociología del trabajo y el empleo, de la geografía y la antropología del trabajo, de la historia, la economía y las relaciones laborales, del análisis de organizaciones y otras disciplinas para debatir y evaluar interdisciplinariamente los cambios en el mundo del trabajo contemporáneo. Este año, se retoma centralmente una perspectiva de clase, a fin de discutir críticamente la articulación entre clase y proceso de trabajo.
A continuación, les acercamos la agenda de conferencias y simposios, todos son de entrada libre y gratuita:
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En particular, el Simposio Globalización, clase trabajadora y solidaridad internacional. Desafíos teóricos y políticos, que impulsamos conjuntamente con el Centro de Estudios e Investigaciones Laborales CEIL- Piette buscará indagar la globalización de los procesos productivos en relación con la solidaridad global de los grupos subalternos, señalando las nuevas formas de acción y protesta internacionales. Al mismo tiempo, se reflexionará en torno a la forma en que los sindicatos retomaron el tema de la solidaridad internacional como una estrategia de revitalización, para fortalecer sus posiciones frente a las empresas multinacionales.
Participantes:
Jorge Garcia-Orgales: International coordinator of Tenaris-Ternium Workers World Council –  USW. Canada.
Oscar Martinez: Taller de Estudios Laborales -Buenos Aires
Katiuscia Galhera: Doctora en Ciencia Política (UNICAMP), Profesora de la Universidade Federal da Grande Dourados (UFGD)
Coordinadora: Julia Soul – CEIL CONICET – TEL
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El Foro Social Mundial se movilizó para exigir justicia por el  crimen de la militante feminista y de derechos humanos. La responsabilidad del Gobierno, la violencia contra las mujeres, racismo y el genocidio negro
Por Darío Aranda, Salvador de Bahía
El asesinato de Marielle Franco, militante feminista y activista por los derechos de la población negra, impactó en el Foro Social Mundial y en todo Brasil. Se cancelaron la mayor parte de las actividades y se realizó una marcha de reclamo dentro de la Universidad Federal (sede del encuentro) y luego por las calles de Bahía. El reclamo tiene múltiples dimensiones: justicia por el asesinato, repudio a la militarización de Río de Janeiro, la responsabilidad del Gobierno y el racismo histórico en Brasil.
Marielle Franco era una referente de la lucha por los derechos de la mujeres y una férrea opositora a la militarización de Río de Janeiro (realizada por el gobierno nacional de Michel Temer). Nació, se crió y aún vivía en la favela Maré, la más grande la ciudad. Obtuvo una beca y logró alga muy difícil para la población negra de Brasil: ir a la universidad, donde se graduó de socióloga.
MarielleSiempre militó por la causa de los derechos humanos y denunció el racismo estructural de Brasil. Era concejal desde 2016 y en febrero pasado fue nombrada al frente de la comisión especial de concejales para investigar el acción de los militares en la cuidad. El miércoles por la noche fue asesinada desde otro auto que hizo al menos nueve disparos. Tenía 38 años.
El Foro Social Mundial, donde también hay referentes del PSOL (Partido Socialismo y Libertad, espacio político de Franco) y  organizaciones sociales aliadas, modificó su agenda por completo. A las 9.30 hubo una conferencia de prensa en la llamada «Tienda Pueblo sin Miedo» (una gran carpa blanca en un extremo de campus universitario). Cientos de personas se congregaron. Muchos se abrazaban y lloraban (la escena se repitió a la lo largo de la marcha).
Habló Guilherme Boulos, militante social y precandidato a presidente por el PSOL. «Exigimos una investigación independiente. Hoy es un día de luto, pero no vamos a descansar un minuto hasta que se haga justicia. Es momento de resistencia y movilizar todos los que queremos que paguen los criminales», señaló. Y propuso una pregunta que se transforme en bandera: «¿Quién mató a Marielle?»
Cinco mujeres hablaron desde el palco. El discurso fue coincidente: fue un crimen político, fue un femicidio y se exigirá justicia hasta que se castigue a los autores materiales e intelectuales del asesinato. Aunque con mucha tristeza y llantos, también se exhibía fortaleza y se advirtió que «sólo estando en la calle lograremos justicia».
Otros conceptos de la conferencia de prensa:
-Estamos shockeados.
-Fue asesinada por defender a los jóvenes negros.
-La intervención militar en Río de Janeiro es propia de la dictadura militar.
-Marielle es un símbolo de la lucha de las mujeres y por los derechos humanos.
-Debemos dejar diferencias de lado y unirnos todos para detener a los asesinos.
-Este es un mensaje de las élites y del poder contra los que luchan.
-Fuera Temer.
Se repetía el grito conmovedor: «Marielle, presente. Marielle, presente. Marielle, presente. Ahora, y siempre».
A las 10 de la mañana comenzó la marcha, bajo un sol que quemaba. El grito hecho canto fue «aquí está un pueblo sin miedo, sin miedo de luchar».
A poco de andar en la marcha, desde un altoparlante se pidió que sólo hablen mujeres negras. Aplausos de aprobación. Desde otro megáfono, de un partido de izquierda, enmarca el asesinato en la lucha de clases. Metros atrás, una joven negra lleva un cartel escrito a mano: «El problema de Brasil no es de clase, es racial».
Carmen Moraes, de Río Grande do Sul, resumió: «Fue ejecutada porque luchaba por los derechos humanos y contra la intervención militar».
Catia Mai, joven de 23 años de Río de Janeiro, afirmó que el «pueblo está de luto». Tiene una remera del Movimiento Negro Unificado y afirmó que «es recurrente que maten a las mujeres negras». Pidió que los sectores de izquierda hagan una autocrítica y otorguen protagonismo a los mujeres negras. Señaló que desde el Movimiento Negro se luchó por el cupo en la universidad y su objetivo principal es la equidad socio-racial.
«Es común que maten a nuestros hijos. El racismo está en la estructura, sin educación, sin salud, con los peores hogares», denunció. Sostuvo que durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) hubo mejoras, pero no fueron suficiente. Precisó que el 50 por ciento de la población es negra en Brasil, y el 70 por ciento de ellos son pobres. «Somos la base de la base de las pirámide social, estamos abajo en todo», resumió.
Edison Rodrigues tiene una gorra del Movimiento Nacional de Lucha por la Morada (vivienda) y apuntó a los presuntos asesinos: «Fue la policía. Los policías militares son unos cobardes. Asesinan a mujeres y jóvenes. Cobardes». Se muestra enojado pero aclara: «Estoy triste, muy triste, un dolor muy profundo».
«Marielle presente, ejemplo de lucha», se lee en otro cartel hecho con cartulina y marcador. «Fue asesinada por el poder económico y por el crimen organizado. Y la responsabilidad total es del gobierno nacional y del estadual», destacó María Foucar, docente del estado de Paraná.
Una mujer blanca, de unos 50 años, camina bajo el sol. Tiene los ojos llorosos. «Estamos desbastados, muy tristes, Brasil llora. Es un golpe fuerte, fue hecho por cobardes, pero no nos detendrán. Marielle vive en millones». La mujer se llama Denise Acevedo, es de Río de Janeiro y conoce la favela donde nació y vivió siempre Marielle (Complejo da Maré).
Fabiana Queiroz tiene una remera blanca con letras negras escritas a mano: «No nos van a callar. Marielle presente». Exige que haya una comisión independiente que investigue el asesinato. «No puede investigar el mismo Gobierno que la asesinó».
Charlotte da Silva es de Brasilia y llegó hasta Bahía para participar del Foro Social Mundial. «Fue racismo y fue femicidio», afirmó. Y recordó que Marielle era una madre soltera, militante popular, que cuestionaba al poder y que sólo podía ser silenciada con la muerte. «Era una mujer valiente que luchaba por el pueblo pobre», afirmó.
Bárbara Piñeyro es docente y apunta al fondo: «El asesinato de Marielle es parte del genocidio negro que lleva 400 años, de un racismo estructural que es parte del proyecto del estado nación de Brasil».
Precisó con cifras: un joven negro es asesinado en Brasil cada 23 minutos y la población negra tiene los peores empleos, la peor salud y la peor educación. Ejemplificó con la Universidad Federal de Bahía (donde ella es docente): sobre un total de 3000 docentes, sólo el dos por ciento es negro.
«Fue un crimen político, pero el trasfondo es el racismo estructural histórico que hoy se expresa en los partidos políticos mayoritarios y como posibilitan que la policía mate y humille a los negros», afirmó la mujer de 30 años. Y lamentó: «¿Sabe dónde somos mayoría los negros… en las favelas, en las cárceles y en los cementerios. Por eso decimos que es un genocidio».
Foto: Mídia Ninja

Una nueva edición del encuentro internacional de resistencias y alternativas al capitalismo comenzó en Brasil. Durante cinco días se congregan organizaciones sociales, activistas, académicos y sindicatos de decenas de países
Por Darío Aranda, Salvador de Bahía
El Foro Social Mundial (FSM), conocido espacio anticapitalista y repleto de movimientos sociales, comenzó hoy martes 13 una nueva edición. Quizá como símbolo de su tiempo, y luego del paso de gobiernos progresistas o de izquierda en América Latina, vuelve con una agenda cargada de críticas al neoliberalismo, cuestionador del avance del poder de las grandes trasnacionales y también con propuestas concretas de alternativas y ejemplos de otros mundos posibles. Se esperan 50.000 asistentes y 1.600 actividades durante cinco días en el noreste de Brasil.#
FSMMarx
«La sociedad civil no encuentra espacio de respeto en los grandes medios de comunicación, pero sí en otros periodistas, que tienen presente a los movimientos sociales y situaciones de injusticia», afirmó Rita Freire, mujer de unos 50 años con la remera roja de Foro, al inicio de la conferencia de prensa, primera actividad oficial del encuentro. Pidió una cobertura crítica y agradeció a los periodistas que llenaron el auditorio.
En la mesa también estaba la joven Mariana Dias, de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE). Recordó que en Brasil hubo una «interrupción democrática y el actual gobierno no fue aprobado en las urnas». Definió como «delicado» el momento que vive el país y llamó a resistir, y a crear caminos para transformar el presente.
Señaló que desde el primer gran encuentro (en 2001 en Porto Alegre), el Foro Social Mundial tiene como legado la unión entre movimientos y pueblos para «transformar nuestros países y el mundo».
El Foro Social Mundial (FSM) nació en 2001 como espacio de resistencia y lucha en contraposición al Foro Económico Mundial (de Davos, Suiza), lugar donde se reúnen presidentes, organismos multilaterales de crédito, banqueros y multinacionales.
Los primeros encuentros del FSM fueron en Porto Alegre (2001, 2002, 2003 y 2005). Luego fue el turno de Mumbai, Caracas, Karashi, Bamako (2006), Nairobi (2007), Belém (2009), Dakar (2011), Túnez (2013 y 2015) y Montreal (2017), además de ediciones temáticas, regionales y continentales. Llegó a congregar más de 150 mil personas, en 2005.
Mauri Cruz es también un referente del FSM. Aclaró que el Foro no tiene presidente ni coordinadores generales, sí un concejo internacional que busca las formas más horizontales y participativas posibles para cada encuentro. Dio la bienvenida a las organizaciones sociales, sindicatos y activistas, pero también pasó un aviso: «Somos muchos movimientos, con variadas estrategias, diversos. Uno de los mayores desafíos es lo metodológico, partiendo de la base de que no venimos a ver quién lucha más».
«Nuestras luchas inundan el sistema. Veremos cómo articular esas estrategias y diversidades», afirmó. En el mismo sentido, remarcó que la conferencia de prensa no era el inicio del foro: «El Foro Social Mundial no tiene un acto de apertura. La marcha (de las 15 horas de este martes) es el inicio, allí todos juntos abrimos el Foro».
Precisó que ya se desarrolla en paralelo el campamento de las juventudes, estará la Asamblea Mundial de Mujeres, el Foro de Economía Solidaria y actividades en tres barrios de Bahía.
FSMMSTB
Aclaró que el lema de este foro («resistir es crear, resistir es transformar») busca fortalecer y avanzar en acciones concretas contra el capitalismo, no quedarse sólo en la denuncia, «resistir es crear lo nuevo».
Milena Nascimento, del Foro de Mujeres, remarcó que se lucha contra la violencia del Estado pero también contra las violencias cotidianas, de la sociedad, de la calle, de los hogares.  Auguró que se espera una concurrencia masiva al encuentro de mujeres e invitó a todos: «También esperamos que vengan hombres, todos debemos combatir al machismo». Hizo una mención especial a la situación de la juventud: «Es un genocidio lo que pasa todo los días con los jóvenes negros».
Habrá cientos de talleres y ponencias. Sólo las áreas temáticas de actividades ya muestran la diversidad: mundo de trabajo, derechos humanos, derecho a la ciudad, democratización de la economía, tierra y territorio, luchas anti inmigración, justicia social, feminismo, diversidad de género, pueblos indígenas, comunicación y tecnologías, culturas de resistencias, democracias, educación y futuro del FSM.
La política regional atravesará el Foro, donde se espera la presencia de movimientos sociales de todo el continente. Y la situación de Brasil tendrá espacios protagónicos, no sólo por ser la sede del encuentro sino también por la situación del ex presidente Lula da Silva, candidato con mayor intención de voto para las próximas elecciones pero con causas judiciales que podrían imposibilitar su candidatura.
El Partido de los Trabajadores (PT) y la CUT (Central Única de Trabajadores) siempre fueron partícipes e impulsores del FSM.  Estarán presentes en el Foro. Incluso habrá un acto en el que estará presente Lula y se espera que sea masivo.
«Las luchas reunidas en el FSM lograron impulsar cambios y apuntar caminos, hoy seriamente amenazados. En América Latina, en particular, fueron posibles experiencias más democráticas, de ascenso de fuerzas populares, de indígenas y trabajadores, o más progresistas, a los gobiernos. Y contra las cuales también se organizaron todas las fuerzas conservadoras», recuerda la convocatoria a la nueva edición. En la marcha inicial, miles de participantes se manifestaron en las calles de Salvador.

Desde la Fundación Rosa Luxemburgo, presente en el FSM desde el 2002, se planificaron varias actividades, con cuatro focos themáticos: Las luchas por la justicia ambiental y  el capitalismo verde, el transporte público libre y la crítica a la cultura hegemónica del carro, la resistencia a los mal llamados tratados de libre comercio, y actividades de grupo del Teatro del Oprimido del Movimiento Sin Techo de Bahía (MSTB).
El martes 13 se presentará el libro «CARtoons», que aborda la cultura automovilística, el racismo y el machismo (será a las 18.30 en el Centro Cultural La Frida).
El miércoles 14 a la mañana será el turno del  panel «Comunicación sindical, el arte de hablar para millones». También a la mañana habrá una mesa sobre «Nuevos paradigmas para la sociedad del Buen Vivir», con disertantes de Suiza, El Salvador, Congo, Brasil, Bolivia y Venezuela.
El mismo miércoles 14 se abordará la situación ambiental global bajo el título «El clima y las falsas soluciones: de REDD a la extrema derecha». Se presentarán experiencias de diferentes países, las políticas públicas, resistencias territoriales y las propuestas del «capitalismo verde».
FSMmejorsinTLCs
El jueves 15 durante la mañana se brindará una charla en profundidad sobre «Acuerdo Mercosur-Unión Europea: negociaciones de urgencia», en un contexto de avance de gobiernos de la región para acelerar acuerdos de libre comercio. Por la tarde se abordará la «Bioeconomía, nueva cara del agronegocio».
El sábado 17 a las 9.30 se abordará la Agenda Nacional por el Desencarcelamiento (selectividad del sistema penal) y por la tarde será la presentación del Teatro del Oprimido entre África y América Latina.
Todas las actividades de la Fundación Rosa Luxemburgo, como las que cuentan con su apoyo, están detalladas en https://rosalux-ba.org/fsm/

Fotos de la marcha: Gerhard Dilger