Las “AgTech” son un paquete  de tecnologías “de punta” que un grupo de empresas, fundaciones, académicos y Estados promueve como grandes soluciones para los problemas actuales de la agricultura y alimentación.En este informe revisaremos, en una primera parte, cuáles son las tecnologías, quiénes las promueven y qué políticas públicas quieren imponer en Argentina. Desde una visión crítica, expondremos y argumentaremos sobre las condiciones de trabajo, el uso de energía y materiales, las regulaciones y subsidios, el papel de la ciencia y los discursos empresariales.Consideramos que los agronegocios proponen falsas soluciones como fachada para aumentar el volumen de su producción e incrementar la concentración corporativa. Para cada uno de los problemas, con la soberanía alimentaria y la agroecología como horizontes, los caminos hacia las soluciones están claros.

Este informe pertenece a la serie «Amenazas a la soberanía alimentaria en Argentina» realizada con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

– Para descargar el informe completo (PDF), haga clic aquí. 

 


#Podcast 

En este segundo episodio de la serie «Amenazas a la soberanía alimentaria en Argentina», dialogamos sobre qué son las AgTech, quienes las impulsan y qué intenciones hay detrás de la innovación digital en la cadena agroindustrial.

 

Conversamos sobre este tema con Verónica Villa, miembro del grupo ETC de la oficina de México, y con Fernando Frank, ingeniero agrónomo argentino e integrante de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y Bioética del Sur (CALISA Biosur) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL).

En este episodio nos explican qué son las Agtech desde una mirada crítica, quienes son los actores detrás de esta nueva avanzada corporativa, cuáles son las consecuencias en las condiciones de trabajo, las regulaciones estatales y el desarrollo de la ciencia. Desde una mirada global junto a Verónica, y desde la Argentina de la mano de Fernando, abordamos las promesas de las Agtech y las resistencias que se construyen frente a un modelo cada vez más poderoso y concentrado.

Para mayor información sobre qué son las Agtech y qué consecuencias traerán en la producción de alimentos, te invitamos a leer el informe AgTech en Argentina. Nuevas tecnologías, viejas promesas

Producción: Marcha y Acción por la Biodiversidad.

Edición y entrevistas: María Eugenia Waldhüter.

*Este podcast pertenece a la serie «Amenazas a la soberanía alimentaria en Argentina», realizada con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.


Animación

En estas animaciones te contamos qué son las Agtech, quiénes impulsan estas innovaciones digitales en la agroindustria y sus verdaderas intenciones, por que una vez más, el agronegocio intenta avanzar en el control efectivo de qué y cómo se produce y se consume.

¿Habías escuchado hablar de las AgTech o de agricultura digital?

Las “AgTech” son un paquete  de tecnologías “de punta” que un grupo de empresas, fundaciones, académicos y Estados promueve como grandes soluciones para los problemas actuales de la agricultura y alimentación.

La digitalización del campo y el uso de herramientas de la información parecerían, a simple vista, un paso más en el proceso de automatización de la agroindustria y una mejora en las capacidades de producción y rendimiento. El problema se vislumbra cuando se indaga en quienes promueven estas innovaciones, para qué y qué impactos producen.

Para cada uno de los problemas que el mismo modelo crea, con la soberanía alimentaria y la agroecología como horizontes, los caminos hacia las soluciones están claros.

La activista sueca participó del primer programa radial conducido por Enrique Viale  (Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas), Nicole Becker y Bruno Rodríguez (ambos de Jóvenes por el Clima) que se emite todos los sábados  las 16 hs por Futurock.FM y cuenta con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

Permitido pisar el pasto  desarrolla temáticas ambientales que incluyen el objetivo de lograr un futuro más sostenible y socialmente justo. El programa propone disputar sentidos, afirma Viale, porque “nos parece fundamental repensar un montón de cosas que se dan por sentado y que en lo cotidiano, muchas veces no podemos pensarlas. Buscamos, como se dice, dar una vuelta de tuerca entre reflexionar colectivamente y poder informarnos de cosas que sin darnos cuenta nos afectan, y mucho. Pero con dinamismo para que no sea un embole. Son dos horas que nos pasan volando”. (Extraido de «Por un ambientalismo intergeneracional, popular y en movimiento» en Diario Tiempo Argentino)

 

Pueden escuchar el diálogo con Greta aquí:

 

¿Querés conocer más del programa?

Acá te dejamos todos los episodios.

Una mirada tras bambalinas del comercio internacional de los ingredientes activos en plaguicidas

 

Las dos empresas agroquímicas alemanas han desarrollado y comercializado ingredientes activos de plaguicidas altamente peligrosos que causan daños para la salud de las y los agricultores y trabajadores agrícolas en Brasil, México y Sudáfrica.

 

En un nuevo estudio, la Fundación Rosa Luxemburgo, INKOTA-netzwerk y PAN Alemania muestran que Bayer y BASF son responsables de la comercialización y, en algunos casos,  desarrollo de al menos 33 ingredientes activos para la fabricación de plaguicidas que suponen un peligro para la salud humana. Muchos de estos ingredientes activos tinen un efecto letal, incluso en dosis bajas, y otros son probablemente carcinógenos, mutágenos o tóxicos para la reproducción. En Brasil, México y Sudáfrica, se pueden encontrar al menos ocho de estos ingredientes activos en el catálogo de Bayer o BASF. Entre ellos están el glufosinato y el espirodiclofeno.

 

En Sudáfrica, las dos empresas agroquímicas alemanas comercializan en sus propios productos plaguicidas un total de seis ingredientes activos que están prohibidos en la UE debido a sus graves riesgos asociados para la salud. En Brasil y México hay siete y cinco ingredientes activos presentes en los productos de Bayer y BASF, respectivamente. Las ventas se realizan a expensas de la salud de las y los agricultores y trabajadores agrícolas en el sur global. En las regiones vinícolas de la provincia del Cabo Occidental, en Sudáfrica, se utiliza el insecticida Tempo SC de Bayer a gran escala. Este contiene ciflutrina(-beta), un ingrediente activo muy peligroso que es letal a dosis muy bajas. En algunas explotaciones agrícolas, las temporeras son enviadas a los viñedos incluso mientras se rocían y aplican los plaguicidas altamente peligrosos en los campos.

 

Aunque Bayer se comprometió públicamente en 2013 a no comercializar ingredientes activos de toxicidad extrema y muy alta (clases 1A/1B de la OMS), esto aún ocurre. Un ejemplo es que Bayer aún suministra el ingrediente activo fenamifos a Brasil, el cual es procesado allí por otra empresa y comercializado con el nombre de NEMACUR. A pesar de la gran falta de transparencia en el mercado internacional de plaguicidas, los autores y las autoras del estudio lograron demostrar el comercio de este ingrediente activo altamente peligroso de Bayer. Aunque Bayer no vende directamente productos plaguicidas que contienen  fenamifos, este ingrediente activo llega al mercado brasileño a través de los productos plaguicidas de otros fabricantes.

 

Para acabar con los dobles estándares del comercio internacional de los ingredientes activos de plaguicidas, es necesario, entre otras cosas, prohibir la producción, el almacenamiento y el comercio de ingredientes activos altamente peligrosos a nivel global.

 

“Los dobles estándares respecto a los agrotóxicos de Bayer y BASF” es un estudio conjunto de la Fundación Rosa Luxemburgo, INKOTA-netzwerk y PAN Alemania

 

Pueden descargar el PDF aquí.

En Argentina se come cada vez menos carne vacuna. El consumo anualizado per cápita es de 45 kilogramos, el más bajo en 100 años de mediciones. Tiene relación directa con el incremento del precio, entre 2017 y 2021 aumentó un 390 por ciento. La contradicción de un país que se autodefine “productor de alimentos” y donde cada vez menos familias acceden a un consumo tan tradicional como costoso.
Conformación de precios: Carne
Foto: Nicolás Pousthomis / Sub.coop

 

Por Eduardo Duschatzky

La persistente suba del precio de la carne es un componente principal de la llamada inflación de los alimentos y uno de los factores que explican el fuerte incremento de la pobreza y la indigencia, acelerado en lo que va de la pandemia. En un nuevo intento por revertir o al menos morigerar la tendencia alcista, el gobierno nacional anunció la semana pasada una versión ampliada del acuerdo con exportadores, frigoríficos y supermercados lanzado en enero último y que, esta vez, promete cortes a precios rebajados por un volumen cercano al 4,7 por ciento del total de la carne destinada a mercado interno.

Aumento geométrico

Entre marzo de 2017 y el mismo mes de 2021, el precio de la carne vacuna se incrementó un 389,6 por ciento, mientras que la inflación general fue en el mismo período de 310,6 por ciento, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

Junto a otros indicadores del deterioro social, el encarecimiento de la carne, entre otros alimentos, es uno de los factores que explican que la pobreza haya trepado al 42 por ciento y la indigencia al 10,5 por ciento en la segunda mitad de 2020, según la última medición divulgada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

La tendencia alcista siguió de largo con la pandemia. El “Informe Mensual de Precios” realizado en carnicerías y supermercados por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva) constató que, entre abril de 2020 y marzo de 2021, el precio de la carne aumentó el 65,3 por ciento, en tanto que la inflación general medida por el Indice de Precios al Consumidor (IPC del Indec) fue en el mismo período del 42,6 por ciento. Además, la suba fue mayor en los llamados cortes populares de la carne.

Conformación de precios: Carne
Foto: Nicolás Pousthomis / Sub.coop

¿Qué pasa con los acuerdos de precios?

En enero de 2021, el gobierno nacional anunció una primera versión del acuerdo “con la cadena de producción y comercialización” -en rigor, con exportadores, frigoríficos y supermercados– por la cual se iban a ofrecer cortes de carne a valores hasta un 30 por ciento inferior a los de diciembre de 2020. El plan involucraba 6000 toneladas mensuales y 1600 bocas de expendio en todo el país, entre sus datos más publicitados.

Aunque impactante a primera vista, ese volumen de carne equivalía a solo un 3,5 por ciento del consumo interno total de carne bovina.

De hecho, el acuerdo no logró un efecto significativo, por lo que el 9 de abril la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, puso en duda el camino escogido: «Si seguimos viendo comportamientos especulativos (con los precios), no nos temblará el pulso a la hora cerrar las exportaciones de carne».

No obstante, encumbrados voceros gubernamentales desestimaron la posibilidad de recurrir a un cierre transitorio de las exportaciones y días después Español dijo que analizaban “subir las retenciones a las exportaciones de carne”, aunque aclaró que “esto no quiere decir ir en contra de las exportaciones”.

Por su parte, las entidades de la Mesa de Enlace respondieron a las advertencias de la funcionaria con los tapones de punta, como en el caso de Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural, quien rechazó todo control de precios y regulación de las exportaciones bajo amenaza de “medidas de fuerza”.

Una reacción similar se produjo poco después frente a versiones de que el Gobierno presionaba a grandes actores del mercado de hacienda de Liniers con el fin de frenar la suba de precios.

Conformación de precios: Carne
Foto: Nicolás Pousthomis / Sub.coop

¿Por qué sube el precio de la carne?

En la disparada de los precios internos de la carne confluyen procesos que derivan en parte del impacto de la demanda de China en el mercado mundial de carnes y también de la profunda reformulación que desde los 90 emprende el agronegocio en la Argentina, a partir de la expansión de la soja transgénica, acompañada por otros commodities del complejo granario y sus derivados.

La llamada sojización desplazó a la ganadería hacia nuevas localizaciones extrapampeanas y provocó el estancamiento relativo de la actividad, con crisis como la de 2008. Al mismo tiempo, se acentuaron procesos de concentración de la propiedad de la tierra y la producción agroindustrial.

Este escenario interno no cambió con la irrupción de China en el mercado mundial de carne, lo que explica que el crecimiento de las exportaciones de estos últimos años no haya sido acompañado por un incremento proporcional de las existencias de ganado y haya derivado, en cambio, en una fuerte escalada de los precios y el desmoronamiento del consumo interno.

A inicios de mayo, el precio internacional de la soja en el mercado de Chicago se aproximó a los 600 dólares la tonelada, la cotización más alta de los últimos ocho años. También se encuentran en alza granos como el maíz, que incide en los costos de la carne vacuna, aunque mucho menos que en la de cerdo y pollo.

En este escenario, y con stock de ganado bovino relativamente estable, en 2016 las exportaciones de carne vacuna habían alcanzado las 234 mil toneladas y crecieron en años sucesivos hasta superar el año pasado las 900 mil toneladas, una multiplicación que se explica sobre todo por la creciente demanda de China.

En el mismo período, como contracara del auge exportador, el consumo interno de carne perdió más de diez kilogramos/año. Según estimaciones del Rosgan (Rosario Ganadero, mercado controlado por la Bolsa de Comercio de Rosario y una decena de grandes consignatarios), entre 2012 y 2015 el consumo por habitante anual promedio era de 60 kilogramos mientras que, medido en marzo último, pasó a ser de 48,6 kilogramos/año.

Sobre la base de estimaciones propias, la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) afirmó que en abril de este año el consumo anualizado per cápita de carne bovina fue de 45,2 kilogramos, el más bajo en 100 años.

Para todo 2021 se esperan precios internacionales de la carne sostenidos y en ascenso pese a la recurrencia del Covid19 y a las subas de años anteriores, como las registradas desde fines de 2018 y durante 2019, con un tipo de cambio muy favorable a los exportadores.

Conformación de precios: Carne
Foto: Nicolás Pousthomis / Sub.coop

El argumento de la presión fiscal

Es llamativa la falta de informes oficiales sobre cómo se reparte la rentabilidad en el sector. Por su parte, las entidades que responden a los sectores concentrados de la cadena de la carne ponen el acento en la incidencia de los impuestos en el precio final en góndola.

La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) es un espacio de divulgación técnica de las empresas del agronegocio. Su documento “¿Cómo se compone el precio de la leche, carne bovina y pan?”, de octubre de 2020, señala que del precio final que se paga por el kilo de carne “la cría participa con el 29,1 por ciento, los impuestos participan con el 29,2 por ciento, el feedlot con el 22,6, carnicería y frigorífico concentran en conjunto el 19,1 por ciento del precio final”.

Sin embargo, en 2020 no aumentó la presión fiscal (sólo hubo una actualización de los derechos de exportación) pero el precio de la carne en el mercado interno volvió a crecer más que la inflación. La misma observación aplica para todo el ciclo alcista del precio de la carne de los últimos años.

Producir para los argentinos

Enrique Martínez, coordinador del Instituto para la Producción Popular, sostiene que las retenciones que proponen algunos sectores del Gobierno son lo “opuesto a desacoplar”, porque implican “tomar el precio internacional y quitarle parte del precio a los exportadores, deteriorar su negocio” para lograr un menor precio interno. Explica que eso sería redistribuir después de que se produjo, mientras que “desacoplar” es producir de manera diferenciada, con sistemas independientes, para el mercado interno y el mercado externo.

Con ese objetivo, Martínez propone políticas públicas que incentiven la producción de carne para el mercado interno con costos del mercado interno, entre ellas facilitar el acceso al arriendo de la tierra y beneficios impositivos.

Propuestas similares impulsan ex directivos de la Federación Agraria Argentina (FAA) como Omar Príncipe y Pedro Peretti, críticos de la actual conducción de esa entidad, que integra la Mesa de Enlace.

Ex presidente de la FAA, Príncipe respalda al Gobierno en la pulseada con la Mesa de Enlace, exportadores y otros sectores concentrados de la cadena de la carne, a la vez que reclama un plan nacional orientado a pequeños productores a fin de que a mediano plazo aumente la oferta destinada al mercado interno.

Productor en una chacra mixta en Santa Fe, Peretti explica que los pequeños “productores de hasta 100 cabezas son algo más del 50 por ciento del total pero tienen sólo el ocho y el nueve por ciento del stock” de ganado vacuno.

Peretti considera que el Gobierno debería establecer controles más firmes sobre frigoríficos y supermercados, y señala en especial el caso de grupos como Coto y La Anónima, “integrados verticalmente, que controlan todos los eslabones de la cadena, desde la cría y el engorde, pasando por frigoríficos que faenan para el consumo interno y la exportación, hasta la venta minorista”.

Conformación de precios: Carne
Foto: Nicolás Pousthomis / Sub.coop

La ampliación del acuerdo del Gobierno

Con estos precedentes, el Gobierno anunció la ampliación del acuerdo lanzado en enero, que involucra una decena de cortes de carne de novillo, más bocas de expendio y un volumen inicial de 8000 toneladas mensuales, en lugar de las 6000 toneladas comprometidas a comienzos de año.

Para esta renegociación, los principales interlocutores del gobierno fueron otra vez el consorcio de exportadores ABC, cámaras de la industria frigorífica y los supermercados Coto, Jumbo, Vea, Disco, Carrefour, Walmart, Día%, La Anónima y Libertad.

El acuerdo se extenderá hasta el 31 de diciembre próximo y tendrá actualizaciones trimestrales, según informó la Secretaría de Comercio Interior, dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo.

¿Cuál es el poder de fuego de esta nueva versión del plan carne? Su núcleo está dado por la promesa de 8000 toneladas mensuales de carne a precios rebajados, equivalentes a sólo el 4,7 por ciento del consumo interno.

Ese porcentaje surge del cruce de los anuncios con estimaciones privadas (las únicas disponibles) sobre el nivel actual del consumo interno. Según la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el mercado interno absorbe alrededor de 170.000 toneladas mensuales de res con hueso (527.000 toneladas en el primer trimestre y 674.000 toneladas en el primer cuatrimestre).

En consecuencia, aunque algo más potente que el acuerdo de fines de enero, tampoco esta vez el plan lanzado por el Gobierno parece en condiciones de frenar la tendencia alcista en el precio de la carne.

 

 

* Este artículo forma parte de la serie «Los precios de los alimentos», que cuenta con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

Los movimientos sociales interpelan a la política institucional: el 15 y el 16 de mayo se escogerán a lxs nuevxs constituyentes en Chile. Hablamos con Camila Zárate, candidata constituyente para la Lista del Pueblo Distrito 7 de Valparaíso y miembra de la Plataforma Feministas Constituyentes. Es especialista en Derecho Ambiental y Derecho Animal, y ha coordinado el Glosario Eco-Constituyente de OLCA.

Entrevista por Gerhard Dilger y Vanessa Dourado

Camila Zárate Zárate.

¿De dónde vienes y por qué ahora eres candidata a la Constituyente por Valparaíso?

Camila Zárate: Yo comencé a enfocarme en la temática socioambiental en el colegio. Vengo movilizándome desde la Revolución Pingüina en el año 2006. Fui alumna del emblemático Liceo 7, de Valparaíso, luego de pasar la prueba de ingreso. Fui parte del centro de alumnas y pasé a dedicarme a la temática ambiental en términos de activismo, al tema del reciclaje.

Luego, ya en la en la Universidad de Chile, fui parte del centro de estudiantes y de la movilización en 2011 y empecé a involucrarme en procesos en Valparaíso, aunque estudiaba todavía en Santiago. Terminé la carrera de Derecho en la Universidad de Chile, y desde allí seguí super enfocada en la temática ambiental. Fui delegada de la Federación de Estudiantes donde levantamos una comisión de medio ambiente y un comité de sustentabilidad.

En 2012, año en que yo hice un diplomado sobre sustentabilidad en la USACH (Universidad de Santiago de Chile), empieza a formarse el MAT (Movimiento por el Agua y los Territorios), que articula a distintas organizaciones territoriales, de estudiantes, de apoyo y feministas que les interesaba la temática ambiental. Vinculamos demandas comunes y conflictos macro relacionados con la derogación del Código de Agua, una Asamblea Constituyente o la protección de los glaciares, los humedales, los bosques nativos.

Fuimos forjando un gran movimiento donde marchamos el 22 de marzo – el Día del Agua,  y el 22 de abril – el Día de la Tierra. Después fui parte de una organización que se llama Red por la Defensa de la Precordillera, en Santiago, y en el 2017 formé parte también de la EcoAgrupación Estero Cabritería, porque ya también me estaba quedando más a vivir en Valparaíso. Desde allí también formo parte como Red y soy co-vocera del MAT. Hemos levantado el MAT en Valparaíso.

Vino la necesidad que fuéramos los movimientos sociales quienes redactáramos la nueva constitución y por eso me lancé como candidata a constituyente. En algo influyen los conocimientos jurídicos que una tiene, pero sobre todo esto tiene que ver netamente con el movimiento social y con la importancia que los territorios se sientan representados con sus grandes demandas y reivindicaciones la constitución. Vengo a ser más portavoz de las demandas y reivindicaciones que a llevar mis propias propuestas. Siempre hemos estado al servicio de los territorios y las comunidades, las asambleas, los cabildos, los encuentros. Desde hace más de diez años hemos estado deliberando, ahora ya estamos en una etapa que queremos que estas grandes cosas que hemos construido puedan reflejarse en la constitución.

Eres una candidata joven, ¿hay un límite de edad para ser constituyente?  

Hay una edad mínima que es los 18 años, lo cual fue criticado porque acá la revolución social de octubre (de 2019) viene principalmente porque los estudiantes se saltaron los torniquetes en el metro. La consigna “no son 30 pesos, son 30 años” – fue una alza en el precio de los transportes que hizo que los estudiantes empezaran a evadir. Entonces dijimos: si somos los estudiantes quienes nos saltamos los torniquetes, ¿por qué no vamos a ser también quienes vamos a tener la oportunidad de redactar la nueva constitución? Sin embargo, esto no se logró, quienes tienen menos de 18 años no pueden participar del proceso.

¿Cómo y cuándo las luchas feministas pasan a tener más espacio en el escenario político chileno?

No había feminismo en Chile hace cinco años en términos de masas. Siempre hubo organizaciones feministas, articuladas y trabajando, pero de alguna manera se gana fuerza alrededor del año 2018 en el ámbito estudiantil cuando las estudiantes se atreven a denunciar profesores en el espacio universitario. Desde ahí se empieza, sobre todo, a recalcar la labor de los cuidados.

En este momento se forma la Coordinadora Feminista 8 de marzo (que hoy lleva cuatro candidatas a la constituyente), que es una coordinación de organizaciones articuladas en función de la marcha del 8-M en nuestro país. Este ha sido un espacio de encuentro, pero que también logra converger distintas plataformas y organizaciones feministas que antes de eso no estaban trabajando articuladas, como la articulación en función de la despenalización del aborto y la de no más violencia contra las mujeres. Al mismo tiempo hay un espacio mucho más grande que se llama Plataforma Feministas Constituyentes, donde también somos compañeras.

¿Cuáles son las propuestas para pensar una nueva constitución en clave feminista?

En esta Plataforma Feministas Constituyentes buscamos conformar un programa común para acabar con la penalización de la vida de las mujeres, las niñas y las disidencias. Al mismo tiempo somos puras mujeres independientes de partidos políticos. Queremos construir una agenda feminista a través de una constitución que sea transversal en el ámbito de la disputa de temáticas que son importantes para nuestro movimiento y nuestra organización. Y entender también que no solamente nos interesa que estén las grandes demandas por parte del movimiento socioambiental feminista, sino también la participación que tengamos las mujeres, las niñas y las disidencias al momento de redactar la constitución.

Hasta ahora, las constituciones han sido redactadas antidemocráticamente y además, siempre por varones. Este proceso paritario que estamos habitando también va a dar una perspectiva muy distinta. Una perspectiva que esperamos que sea no solo de género sino feminista en la construcción de una nueva sociedad.

Una de las propuestas que hemos vinculado es eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres, las niñas y las disidencias, lo que tiene que ver con sus derechos sexuales – no solamente decidir sobre nuestras propias cuerpas, si queremos o no embarazarnos, sino también cómo queremos vernos, es decir, qué forma física queremos tener. Porque la sociedad también decide respecto a eso.

Ustedes también se han convertido en referentas del ecofeminismo, inclusive a nivel de Latinoamérica. ¿Cuál es el vínculo entre feminismo y posextractivismo?

Las que nos reconocemos como ecofeministas también nos interesan las demandas en torno al fin del extractivismo, queremos eliminar toda la explotación de cuerpos y territorios. En el momento en que existe una depredación territorial, quienes somos más afectadas somos las mujeres. En las zonas de sacrificio, cuando a una comunidad se le despoja de sus economías locales, donde se obliga a los varones a ser parte de las mismas empresas que les están contaminando, finalmente ¿quiénes tienen que hacerse cargo de la movilización, de la defensa del territorio, de los niños y niñas que han sido intoxicados, los enfermos, incluso los mismos maridos, que terminan enfermos de cáncer? Somos nosotras. Entonces, estas empresas terminan afectando a las mujeres el triple de lo que afecta a los varones.

En el campo, las temporeras que están viviendo bajo una forma de contratación sumamente precarizada y eso tiene que ver directamente con una agroindustria que discrimina no solamente por género, sino también de manera netamente colonial y racista en nuestro país.

Y cómo no mencionar a la minería, donde no solamente se está destruyendo el territorio, pero también se despoja, se contamina las cuencas de agua, se destruyen las economías locales. Al mismo tiempo las mujeres cumplen un rol relacionado con la minería desde la cosificación de nuestros cuerpos y territorios. Al momento de insertarse la minería, también se genera una economía masculinizada, en que las mujeres terminamos sosteniendo un rol desde el punto de vista de la prostitución en estos espacios muy masculinizados.

Esos son elementos concretos de cómo el extractivismo, además de depredar los territorios, depreda los cuerpos sobre todo de las niñas, mujeres y disidencias. Entonces, para nosotras las demandas antiextractivista y por desprivatizar el agua y las semillas, para tener una alimentación que pueda nutrir nuestros cuerpos de manera sana, tiene que ver con una demanda profundamente feminista.

Entendemos que el feminismo no es solamente una cuestión relacionada con la temática de las mujeres, sino más bien la perspectiva feminista transciende a todas las temáticas de la precarización de la vida en el ámbito laboral, de la salud y en otros espacios donde las mujeres somos protagonistas y estamos organizadas políticamente para cambiar las reglas de juego.

¿Cómo funciona la colaboración en este proceso constituyente? Por ejemplo, ¿cómo trabajan ustedes con los distintos grupos indí? 

Es una pregunta tremenda porque primero hay que considerar las diferencias políticas. Hay una estrategia que es generar un Estado Plurinacional que contemple distintos pueblos-naciones; sin embargo, también hay otra tendencia igual de válida, que es pensar no solamente desde un mirada del Estado, sino justamente cómo generamos autonomía territorial desde el control y la autodeterminación, independientemente de lo que pase o no con el Estado. Ambas estrategias tienen que estar presentes.

El proceso constituyente no solo se construye por esta coyuntura que estamos viviendo, que se da con la revuelta social sino es un espacio más amplio de deliberación de territorios y comunidades, desde el año 2016 donde ya estábamos creando un proceso de cabildos, de encuentros, o incluso antes.

La verdad es que todos los movimientos ancestrales tienen algo que decir. Tienen su propia estrategia y están dando un proceso constituyente de por sí porque están sustituyendo lo que había y constituyendo algo nuevo. Desde este punto de vista, hemos sido bien respetuosos de los movimientos en los territorios que plantean la perspectiva plurinacional no solamente hacia el Estado, pensando una articulación de políticas, haceres y saberes desde los distintos pueblos-naciones. Entendemos y respetamos las distintas estrategias.

O sea, ¿el proceso también impulsaría el debate plurinacional?

Sí. En concreto, nos gustaría que la constitución estableciera un reconocimiento no solamente a las autonomías y la autodeterminación sino también a las distintas formas de hacer economía, hacer política y hacer incluso sus propias estructuras jurídicas por parte de las comunidades ancestrales.

En Chile hay una deuda histórica que no solo tiene que ver con una represión brutal de un país donde constantemente los gobiernos han declarado guerra a los pueblos-naciones ancestrales, sino también una deuda vinculada con el despojo territorial del agua y de la tierra. Tiene que haber una forma de reparación que incluya la indemnización que se le debe por parte al Estado a los pueblos ancestrales. No basta un reconocimiento de papel en la constitución: se debe poner en la práctica una autodeterminación real y una plurinacionalidad.

Se estableció, a partir de la movilización social, que habría escaños reservados para pueblos originarios. Sin embargo, se estableció que no fue suficiente en números y hay distintas teorías en cuanto a esto: hay muchas personas que militan en partidos políticos a la vez que le están apostando directamente a hacer una lista independiente y tener una representación como cualquier chilena o chileno. Será interesante saber quiénes saldrán electas y electos y en esa perspectiva y qué tipo de estrategia será llevada adelante en el debate constitucional, si es más autonomía titorial o si es desde el Estado.

¿Hay feministas en los pueblos originarios, en los movimientos originarios ancestrales?

Se están construyendo procesos que no son fáciles. Para cierta tendencia dentro de los pueblos ancestrales, está la idea que el feminismo es una práctica colonial que se viene a imponer a las comunidades. Por eso también la reivindicación de otras formas de feminismos también es interesante: no es lo mismo un feminismo posmoderno que un feminismo de los pueblos y de los territorios. Entonces también hay elaboraciones donde la misma comunidad es quien genera ese proceso de construcción feminista, pero desde sus propias prácticas y saberes y no como las otras chilenas lo estamos habitando.

Pero con esto hay que ser justas y justos, sabemos también que hay todavía prácticas patriarcales en los pueblos ancestrales. Hay noticias que nos impactaron desde Rapa Nui, donde se legitimaba la posibilidad de violar a mujeres, es justo decir que la lucha feminista allí es un proceso de construcción. Eso lo digo incluso siendo animalista, entiendo que hay procesos que se dan de forma lenta en cada lugar, que se están habitando desde diferentes espacios en las comunidades. Por supuesto entran en juego tensiones, no son fáciles, no esperamos que lo sean tampoco.

¿Estos procesos de diálogos entre feministas y pueblos originarios se dan en pie de igualdad? ¿Dificulta la carga académica un lenguaje común?

Por esto la importancia de respetar los procesos. Si desde la academia se intenta buscar un “cómo debiera ser un feminismo para los pueblos ancestrales y las comunidades” termina siendo una imposición igual. No hay una igualdad entre lo que podemos saber de feminismo desde la academia, o a través de los conocimientos a nivel mundial, frente al feminismo que se puede dar en las comunidades o territorios organizados; por eso siempre hay que tener ojo con esto, porque no hay una situación de igualdad frente a estos procesos de conocimiento. Son procesos más largos.

¿Cuál es la diferencia entre los movimientos socioambientales y feministas frente a las fuerzas feministas y ecologistas en los partidos tradicionales?

Hay muchas. La primera diferencia sustancial es que lo que sucede hoy es una crisis política e institucional y en esta crisis todos los partidos están involucrados, casi sin excepción. Solo podríamos excluir a los partidos que se quedaron afuera del llamado acuerdo de paz de noviembre 2019 – un acuerdo que fue firmado en cuatro paredes para ponerle fin a la revuelta social y calmar lo que estaba sucediendo en Chile, este despertar.

La mayoría de partidos pactaron dentro de la lógica: hasta aquí llegamos, o va a venir el alzamiento militar. Hicieron ese pacto desde el pensar: tenemos que hacer algo, hacer que las instituciones funcionen y legitimar lo que existe para seguir en el poder. De alguna manera eso también sirvió como una camisa de fuerza para Sebastián Piñera, que todos pedíamos su destitución, quien logra un respaldo del Congreso, que también estaba cuestionado por la ciudadanía, y podía salir arrastrado en esta crisis de legitimidad de poder. Entonces, por lo mismo, finalmente terminan todos siendo parte de esta complicidad y es por eso que finalmente existe una deslegitimación total.

En ese sentir, decía que algunos partidos quedan afuera, pero de todas maneras la gente ya no se siente representada por los partidos políticos, ya los ve como un espacio de poder donde el ciudadano común, que no milita en nada, no se siente parte. Hoy la ciudadanía no siente que puede tomar decisiones, ya que la democracia está totalmente restringida. Aquí no existen plebiscitos vinculantes, la única vía de plebiscito es muy restringida: aparece en la constitución y tiene que ver con que el Presidente de la República quiera insistir con algún proyecto de ley que no haya logrado aprobar en el parlamento. Acá tampoco existe la posibilidad de mandatos revocables. Ni siquiera con Sebastián Piñera, quien tiene una aceptación muy baja. Como no hay herramientas, continúa en el poder.

Tampoco hay iniciativas populares de ley: nosotras podríamos iniciar un proyecto precioso desde los cabildos que lideraran la campaña contra las Administradoras de Fondos de Pensiones de Chile (AFP), y eso quedó como letra muerta porque no tiene cabida. Así como tampoco hay un instrumento institucional que haga que esto llegue a buen puerto.

Finalmente, ¿cómo es su relación con la izquierda tradicional?

Hay un descontento total de la ciudadanía: porque no existe la cabida y tampoco viene la solución en la discusión, porque la clase política no solo se protege a sí misma sino que, además, protege al empresariado – un actor que genera pobreza, pero que siempre va a tener el respaldo de los partidos políticos de nuestro país. Dijimos que no vamos a ser parte de eso, y nos vamos a proyectar como siempre lo hemos hecho: desde los movimientos sociales con autonomía y en paralelo con lo que pase con los partidos políticos.

Quisimos hacerlo desde una lista independiente con todo lo que significó, es decir: juntándonos en Navidad, Año Nuevo, pero a última hora nos bajaron. Lo bueno es que las redes sociales nos acompañaron y pudimos hacerlo. Yo llegué a la candidatura con más de cuatro mil respaldos del distrito 7 que incluye Valparaíso-Costa. Eso se logró porque la gente se concientizó y votará  independiente en la papeleta. Y claro, en términos programáticos y de contenido también nos diferenciamos bastante, por ejemplo: en la agenda ecologista hay una diferencia fundamental y es que no apostamos a un capitalismo verde o a una versión más amigable del capitalismo, sino proponemos empezar a transitar a economías posextractivistas.

El trigo es uno de los cultivos que mayor importancia ha tenido en la historia de la agricultura y la alimentación. Esta historia, como todas, es una serie de procesos de relaciones de fuerza, de conflictos, de avances y retrocesos.

En este escrito presentamos lo que consideramos esencial para entender la problemática actual en torno al trigo transgénico HB4 en Argentina, que fue aprobado en octubre de 2020, convirtiéndose en el primer cultivo comercial de trigo transgénico aprobado en el mundo.

Nuestro objetivo es hacer un aporte al debate, presentando el contexto en el que se realiza esta aprobación, así como los argumentos para rechazarla y las voces que se han alzado en su contra.

Con un compromiso que se ha expresado en varios de los movimientos activos en Argentina: ¡Trigo limpio! ¡Con nuestro pan NO!

Este informe pertenece a la serie «Amenazas a la soberanía alimentaria en Argentina» realizada con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

 

 

Descarga aquí.

 


#Podcast

En este primer episodio de la serie «Amenazas a la soberanía alimentaria en Argentina», dialogamos sobre los riesgos que implica la aprobación en Argentina del primer trigo transgénico del mundo. Un trigo denominado HB4, que presenta dos características: resistencia a la sequía y tolerancia al herbicida glufosinato de amonio.

Conversamos sobre este tema con Alicia Massarini, investigadora del CONICET e integrante de la agrupación de científicos y científicas “Trigo Limpio” y con Rosalía Pellegrini, Coordinadora Nacional de la Secretaría de Género de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT).

Ambas nos cuentan qué significa consumir alimentos transgénicos y con agrotóxicos, cuáles serán las consecuencias de la siembra comercial de este nuevo evento modificado genéticamente. También nos preguntamos qué otros modelos productivos son posibles y qué podemos hacer desde nuestros lugares para frenar esta avanzada.

Para mayor información sobre la aprobación del trigo transgénico, te invitamos a leer el informe “El pan en manos de las corporaciones”.

Producción: Marcha y Acción por la Biodiversidad.

Edición y entrevistas: María Eugenia Waldhüter.

*Este podcast pertenece a la serie «Amenazas a la soberanía alimentaria en Argentina» y se propone abordar algunas de las avanzadas que atentan contra nuestra alimentación y nuestros territorios.  Realizado con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

 


Animación

 

En estas animaciones te contamos qué se esconde detrás de la “reactivación agropecuaria», quienes la impulsan, las posibles consecuencias en los territorios campesinos y nuestra alimentación y por qué es necesario el fortalecimiento de la Agroecología y de la Soberanía Alimentaria.

¿Sabías de que se trata la iniciativa doscientos millones (200.000.000) de toneladas de Cereales, Oleaginosas y Legumbres?

La iniciativa surgió del llamado “Consejo Agroindustrial Argentino” que está conformado por muchos sectores de los agronegocios que tienen el objetivo de lograr aplicar políticas públicas que favorezcan sus intereses.

El Consejo Agroindustrial Argentino y la iniciativa 200 MT muestran un optimismo productivista que asume que los problemas económicos, sociales, ambientales y sanitarios son fácilmente resolubles por medio de las tecnologías de la agricultura industrial. Para ello, plantean una serie de demandas del sector muy claras y fuertes, vinculadas con el otorgamiento de subsidios, directos e indirectos.

¡No queremos más agronegocio!

por Revista Cítrica
Fotos: Euge Neme

 

El equipo docente del Instituto de Salud Socioambiental (InSSA) de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario realizó un mapeo sobre las afecciones a los cuerpos y territorios que genera el modelo extractivista. Iconoclasistas, con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo creó un poster con los datos.

 

Nos encontramos en medio de una emergencia climática y ecológica: incendios, inundaciones, mega minería, pueblos fumigados, ríos cercados y envenenados, empresas que avanzan y destruyen nuestros territorios, una justicia ciega. Históricamente, la explotación de los bienes comunes se asienta en una concepción utilitarista que concibe a la naturaleza como una fuente proveedora de materias primas, fomentando el saqueo, la privatización y contaminación de tierras comunales y recursos hídricos. El desarrollo de la industria extractiva afecta de manera directa o colateral a la salud y a las actividades cotidianas, degradando la calidad de vida de las comunidades.

Las violencias a lo largo del tiempo a las que han sido sometidos los pueblos colonizados de América Latina han golpeado tanto a los territorios ancestrales como al primer territorio, el cuerpo. Sobre él se imprimen las consecuencias generadas por el avance de la frontera extractiva, mostrando las dolencias, enfermedades y limitaciones que su expansión provoca.

Este material educativo y de difusión analiza 10 actividades extractivas y describe concretamente cuál es su impacto al nivel de la salud de nuestros cuerpos.

Es el resultado de los trabajos finales de participantes de los cursos “Introducción al análisis de los procesos de salud en contextos de extractivismos” dictados de manera online por el Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, durante la pandemia del coronavirus en 2020, y apoyado por la Fundación Rosa Luxemburgo.  Iconoclasistas, luego de un taller de mapeo colectivo dictado en el marco del curso, sistematizó junto a médicos y medicas del INSAA la información, y diseñó este material que denuncia el impacto del extractivismo en nuestros cuerpos y en la salud de las comunidades.

 

1-AGRONEGOCIOS

Crédito: Vicky Cuomo

En los territorios: La expansión del cultivo de soja y de otros transgénicos tiene un fuerte impacto socioambiental, y está contaminando la tierra, el aire y el agua debido al uso indiscriminado de plaguicidas, herbicidas e insecticidas. La concentración de tierra genera el desplazamiento de comunidades, afectando la soberanía alimentaria de estas a través de pérdidas en la variedad de cultivos y la biodiversidad de la región.

Consecuencias en los cuerpos: Tumores, malformaciones congénitas, alteraciones neurológicas y hormonales, pérdidas de embarazo, alteraciones de la fertilidad, afecciones respiratorias, intoxicaciones, afecciones de la piel.

Territorio relevado: Pampa Sojera, Argentina.

Para leer más: Mariela Leiva, docente fumigada. Ana Zabaloy, docente fumigada. Estela y Emilce, docentes fumigadas

 

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2- FEEDLOTS

Crédito: Vicky Cuomo

En los territorios: Son lotes para la producción de carne mediante un sistema de cría y engorde intensivo en el cual los animales están encerrados en un espacio reducido, hacinados en su propia orina y materia fecal, y alimentados con balanceados de alto contenido energético y antibióticos. Producen gases muy irritativos y olores repulsivos, los desechos contaminan suelos y aguas y su presencia genera la pérdida de nichos ecológicos de animales silvestres.

Consecuencias en los cuerpos: Inflamación de piel, bronquitis, asma, hipertensión arterial, gastroenteritis, náuseas, vómitos, irritación ocular, fatiga, depresión y ansiedad, enfermedad tiroidea, cáncer colorrectal, abortos, enfermedades zoonóticas

Territorio relevado: Saladillo, Argentina

Para leer más: Veganismo, vegetarianismo y carnívoros.

 

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3- INCENDIOS

En los territorios: Las quemas son producidas para la reconversión de estas tierras para la producción agrícola y ganadera, produciendo un ecocidio que atenta contra los modos de vida de los isleños, y afecta el desarrollo y sustento de la flora y fauna local. Los suelos y la vegetación seca dificultan el control de los incendios, y su expansión conlleva pérdida de biodiversidad y contribuye al cambio climático.

Consecuencias en los cuerpos: Intoxicaciones agudas, enfermedades respiratorias y exacerbación de asma, afecciones oculares, patologías del embarazo, trastornos neurológicos como demencia, enfermedades cardiovasculares, alergias.

Territorio relevado: Bajo Paraná, Argentina

Para leer más: ¿Por qué se incendian nuestros bosques?

 

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4- MEGAMINERÍA  Crédito: Ale Guerra- Colectiva Fotográfica Luan

En los territorios: La minería a cielo abierto es una industria de fuerte impacto ambiental que se basa en la explotación de recursos no renovables encontrados debajo de la corteza superficial de la tierra. Para extraer el mineral se emplean medios mecánicos o explosivos que remueven los terrenos que recubren a la formación geológica, y mediante un proceso que incluye sustancias muy contaminantes, el mineral (oro y cobre) es separado de la roca.

Consecuencias en los cuerpos: Respiratorias, neurodegenerativas, lesiones en la piel, daño celular y genético, tumores, malformaciones congénitas, problemas cardiovasculares, afecciones en la salud mental, proceso inflamatorio de diversos órganos.

Territorio relevado: La Alumbrera, Catamarca, Argentina.

Para leer más: La resistencia de Chubut, La resistencia de Catamarca, La resistencia de Catamarca IILa resistencia de San Juan

 

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5- FORESTALES

Crédito: Euge Neme

En los territorios: Las plantaciones de monocultivos de pino y eucaliptus se multiplican por la instalación de plantas de celulosa, consolidando un modelo forestal que fortalece el desmonte de bosques nativos, la expulsión de pequeños productores de sus chacras y la pérdida de biodiversidad. La industria pastera utiliza esta materia prima para la producción de papel, degrada el uso de la tierra, contamina recursos hídricos y el aire, y deteriora el paisaje.

Consecuencias en los cuerpos: Problemas respiratorios, eccema y manchas en la piel, proliferación de enfermedades endémicas (dengue, zika, chikungunya, paludismo, fiebre amarilla, leishmaniasis), intoxicaciones, alergias.

Territorio relevado: Misiones, Argentina

Para leer más: Los incendios en la Comarca Andina

 

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6- FRACKING

Crédito: Amor y pólvora.

En los territorios: La extracción de hidrocarburos no convencionales se realiza a través de un procedimiento de perforación horizontal y fractura hidráulica, mediante la inyección de toneladas de agua con una fuerte presión y el agregado de arenas y químicos altamente contaminantes. Provoca la contaminación de suelos con desechos y agentes químicos, del aire y de los recursos acuíferos, en zonas con características desérticas y de emergencia hídrica.

Consecuencias en los cuerpos: Irritación en la piel, ojos y parte superior del tracto respiratorio, alteraciones del sistema nervioso, depresión, dolores de cabeza, vértigo y náuseas, fatiga, confusión mental, debilitamiento muscular, cáncer de piel y de pulmón.

Territorio relevado: Puel Mapu, Argentina.

Para leer más: El mercado negro del agua, La lucha en Mendoza, Historia del fracking

 

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7- SALMONERAS

En los territorios: La expansión de la cría intensiva de salmones está causando un desastre ecológico por los múltiples compuestos químicos que utiliza. Al crecimiento de los desechos contaminantes, compuestos por antibióticos, colorantes químicos, fosfatos orgánicos y metales tóxicos, se le suma la muerte masiva de aves, varias especies de moluscos e incluso de lobos marinos que consumen los peces muertos arrojados al mar.

Consecuencias en los cuerpos: Gastroenteritis, mareos, manchas en la piel, hipotiroidismo, bajo peso en neonatos, retardo del crecimiento intrauterino, enfermedades infecciosas, daño celular y mutaciones en diferentes órganos, resistencia a antibióticos.

Territorio relevado: Mar de Chiloé, Chile.

Para leer más: Pescados en Tierra del Fuego

 

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8- HIDROELÉCTRICAS

 

En los territorios: Se instalan para satisfacer las demandas energéticas de proyectos agrícolas, mineros y petrolíferos. Inundan amplios territorios, alientan la pérdida de bosques, tierras fértiles y zonas de alto valor histórico-cultural y trastornan el clima con más humedad, vientos y lluvias. La descomposición de la materia orgánica en los embalses puede promover la generación de gases de efecto invernadero, y afecta la diversidad biótica en ecosistemas ribereños.

Consecuencias en los cuerpos: Ansiedad, depresión y otros trastornos del estado de ánimo, malnutrición, diarreas y gastroenteritis infecciosas, patologías neurológicas y enfermedades transmitidas por vectores, como malaria, dengue, entre otras.

Territorio relevado: Ngulu Mapu, Chile.

Para leer más: Hacia una transición energética justa

 

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9-HIDROCARBUROS

Crédito: Vicky Cuomo

En los territorios: Provocan consecuencias en todas sus fases de desarrollo: durante la exploración se produce deforestación, con las explosiones se afectan los ciclos de vida de la fauna, y el uso de grandes piscinas con químicos, conteniendo el lodo empetrolado, contamina las aguas subterráneas. Los suelos reciben los derrames y desechos de la industria y la presencia de las plataformas produce un impacto físico de importancia, alterando el comportamiento de la vida silvestre.

Consecuencias en los cuerpos: Neurotoxicidad, tumores, malformaciones congénitas, reacciones cutáneas, afectación del tracto respiratorio, alteraciones gastrointestinales, afectación del sistema nervioso.

Territorio relevado: Amazonía ecuatoriana.

Para leer más: ¿Por qué el traslado de alimentos es responsable de la crisis climática?

 

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10- VIOLENCIA ARMADA

En los territorios: Las acciones del conflicto tienen manifestaciones similares a las de una epidemia, y constituyen un problema de salud pública en términos de mortalidad, morbilidad y deterioro de las condiciones de vida. La expansión de los cultivos de coca y de la minería ilegal provoca daños ambientales, promueve la tala indiscriminada, contamina ríos y tierras por el herbicida tóxico que se utiliza para destruir los cultivos de coca, y afecta la provisión de alimentos.

Consecuencias en los cuerpos: Síndrome de estrés postraumático, depresión, ansiedad, trastorno afectivo bipolar, suicidios, consumo problemático de sustancias, problemas inmunológicos debido al estrés, malnutrición, intoxicaciones.

Territorio relevado: Chocó-Darien, Colombia.

 

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El póster

 

 

 

Saberes campesinos, alimentos industriales y con uso de agrotóxicos, crítica al sistema de certificación de alimentos orgánicos, el academicismo, la microbiología de la tierra, la agroecología, diversidad y producción al ritmo de la naturaleza. Son algunos de los temas presentes en el libro «La agricultura orgánica en píldoras».

 

La agricultura orgánica en píldoras

 

Ilustraciones : Carlos Julio Sanchez. Textos: Jairo Restrepo

Por Nahuel Lag

 

Jairo Restrepo, el ingeniero agrónomo colombiano referente de la agricultura orgánica regional, habla de cómo fertilizar los suelos con elementos orgánicos que podría pasar como desechos en un encuentro con campesinos y campesinas en Las Rosas, Córdoba. Entre los asistentes está Carlos Julio Sánchez, docente del Movimiento Campesino de Córdoba, ilustrador, sociólogo. Escucha las ideas de Restrepo sobre el círculo virtuoso entre suelos sanos, alimentos sanos y cagar sano para volver al suelo, los dibuja y lo sintetiza en una viñeta. Carlos y Jairo están en el mismo salón por impulso de Eduardo Belelli, del Movimiento Campesino de Córdoba (MCC) y coordinador del reciente libro escrito por Restrepo e ilustrado por Sánchez: La agricultura orgánica en píldoras.

Desde aquel primer encuentro en Las Rosas, Jairo llama “el dibujante” a Carlos. En el año de la pandemia del Covid-19 —síntesis de cómo el ser humano invade y agota la naturaleza— los dos junto a Belelli intercambiaron decenas de correos en los que llegaron adjuntas unas 80 páginas de ideas y reflexiones en las que Restrepo repasó la filosofía orgánica que difunde en sus talleres, en sus 40 trabajos de divulgación como El ABC de la agricultura orgánica, fosfitos y panes de piedra o desde la web de su nave insignia: La Mierda de Vaca.

En manos de Sánchez y Belelli quedó la tarea de masticar y seleccionar los saberes que llegaban desde Cali, Colombia, para lograr 52 frases finales, que se transformaron en 52 viñetas en las que las máximas de Restrepo se traducen en dibujos coloridos y de impacto a cargo de Carlos. “Pensamos que podíamos hacer un material que no fuera el manual de agricultura orgánica de Jairo, que ya está hecho, sino algo de lectura sencilla, con textos provocativos e imágenes que impacten. El objetivo es que movilice, que haga pensar y genere debate”, explica Sánchez en diálogo con Tierra Viva.

¿Por qué 52? ¿Por qué “píldoras”? Belelli explica que la idea surgió de una ida y vuelta con Sánchez en el que pensaron cómo ir dosificando los saberes de la agricultura orgánica, de una idea por día o con más tiempo incluso: una idea por semana, o sea, 52 en el año. El formato podía ir desde una caja de tarjetas hasta un almanaque, pero finalmente se condensó en un libro con el respaldo de la Fundación Rosa Luxemburgo, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) y el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI-Somos Tierra).

“La agricultura industrial quema el suelo, mata la vida, produce uniformidad. La agricultura orgánica alimenta el suelo, promueve la vida, produce variedad”, resume Restrepo en una de las 52 píldoras. Agricultura orgánica, saberes campesinos, alimentos industriales, alimentos envenenados con agroquímicos, crítica al sistema de certificación, crítica al academicismo, microbiología de la tierra, diversidad y producción al ritmo de la naturaleza. Ese podría ser un repaso de los temas que aborda el libro.

La amplitud de temas parece difícil de abarcar, pero el libro propone desde la leyenda de su título no apresurarse, como los tiempos de la naturaleza: “No se las trague enteras, mastíquelas con paciencia”, invita. “Hay píldoras que son de denuncia, que a quien está en tema le puede parecer algo ya visto, pero aún hay gente que no lo conoce. Como que se utilizan como herbicidas los mismos químicos que se usaron para las guerras. Otras píldoras contienen los saberes campesinos que no han sido olvidados, que se han construido por 10.000 años, y están disponibles para volver a la tierra. Una vez que tomás la píldora de la conciencia, no hay vuelta atrás. Te va a convenir saber qué estás comiendo”, sostiene Belelli.

La agricultura orgánica en píldoras
Ilustraciones : Carlos Julio Sanchez. Textos: Jairo Restrepo

 

Píldoras orgánicas y ¿agroecológicas?

“La agricultura orgánica certificada aumenta la exclusión de los más pobres e impide el acceso a una alimentación sana”, advierte Restrepo en una de las píldoras. La oposición a la certificación es uno de las batallas del referente colombiano por ser parte de un sistema de captura de los alimentos por parte de las multinacionales y la industria alimentaria y, en el mismo debate, a nivel regional están las palabras “orgánica” o “agroecología”. El libro desde su título propone la mirada de Restrepo a favor de recuperar el concepto de lo “orgánico”.

“Uno de los ejes de nuestra escuela campesina en el Movimiento Campesino de Córdoba es la agroecología, pero Jairo me dijo que no usaba ‘agroecología’ porque lo usan las multinacionales, la industria alimentaria, lo usan los enemigos, se lo apropiaron. Aunque orgánica también es una palabra que está muy manoseada”, expone Sánchez en el ida y vuelta teórico, y Belelli agrega: “Jairo plantea que hablar de ‘agroecología’ es hacer una ciencia de agricultura y ecología, que genera más academia. Más investigación, más congresos que no transforman la realidad en el territorio”.

Sin embargo, al repasar las viñetas el debate va quedando saldado ya que el valor de lo local, del conocimiento campesino, la preservación de la biodiversidad son el espíritu de estas prácticas más allá del término utilizado. “La agricultura orgánica es la agricultura del lugar. El campesino del lugar es el que tiene el conocimiento básico para un desarrollo agrícola exitoso”, condensa la idea de la última píldora del libro.

Lo que queda expuesto es el rechazo a la homogenización propuesta por el modelo industrial con la certificación como una de sus expresiones: “No hace falta que un organismo certifique nada porque la agricultura campesina se sostiene por sí misma, los que debería justificarse son los otros, que inventaron la certificación para cercenar derechos, circulación de alimentos y semillas; para cercenar la agricultura orgánica, en definitiva”, señala Sánchez.

“La certificación encarece los precios de los alimentos, cuando la agricultura campesina es orgánica per se. Volver a hablar de ‘agricultura orgánica’ es recuperar el término que se habían quedado las multinacionales y certificadoras”, agrega Belelli.

Píldoras orgánicas, píldoras de esperanzas

El formato libro de las 52 píldoras es una eventualidad para los integrantes del Movimiento Campesino de Córdoba que tienen como mayor expectativa que las ideas de Restrepo puede comenzar a girar de cualquier manera, que las viñetas de Sánchez se transformen en fotocopias, pósters, afiches, powerpoints o píldoras digitales.

“Las píldoras vienen a debatir, a poner propuestas sobre la mesa. Los textos contienen mucha esperanza y los dibujos de Carlos son esperanzadores. Está el conocimiento, está el cómo y desde los movimientos campesinos se está haciendo, solo hay que darle fuerza”, se esperanza Belelli y abre dos preguntas para las que el libro aporta respuestas: ¿Quién alimenta al mundo? ¿Qué estamos comiendo? ¿Cómo recuperar la memoria campesina-indígena y producir comida?

“Quizá mucha gente no vaya a leer el manual gordo de Jairo. Quizá sea gente que no lee artículos largos, pero si lee una frase contundente y le gusta un dibujo bonito: a lo mejor se hace alguna pregunta o se interesa por profundizar en el tema”, comparte sus expectativas “el dibujante” y confía en que el interés que se pueda despertar con las píldoras permita “sumar gente, sumar conciencias, llegar a corazones y voluntades”, en particular, de aquellas personas que viven en las ciudades alejadas de la realidad de los campos donde se producen los alimentos: “La alimentación es algo que va más allá de lo urbano o lo rural o de si tenés una huerta o tenés un campo, la alimentación es un problema de todos”.

Compartimos la historieta «Semillas en Resistencia» realizada a partir de la animación que integró el Documental «Semillas, bien común el propiedad corporativa» realizado en el año 2017 por un colectivo de organizaciones latinoamericanas que trabajan a lo largo de todo el continente en defensa de las semillas nativas y criollas como base de la Soberanía Alimentaria de los Pueblos. Esta animación es una herramienta más para la reflexión, comprensión y formación en esta problemática.

 

Acción por la Biodiversidad

 

El material busca continuar honrando a las y los millones de campesinas y campesinos que siguen defendiendo a las semillas desde sus territorios y en especial a aquellas y aquellos que integran La Vía Campesina que desde su Campaña de la Semilla han inspirado los contenidos de esta historieta y nos ha regalado la conciencia de que las semillas son «el corazón de la Soberanía Alimentaria».


«Las semillas tienen reservado un lugar especial en la lucha por la soberanía alimentaria. Estos pequeños granos son la base del futuro. Ellas determinan, en cada ciclo vital, qué tipo de alimento consumen las personas, cómo se cultiva y quién lo cultiva. Pero las semillas también son el recipiente que transporta el pasado, la visión, el conocimiento y las prácticas acumuladas de las comunidades campesinas de todo el mundo que, durante miles de años, han creado la base de todo lo que nos sostiene en el presente».

 

El Colectivo de Semillas de América Latina está compuesto por: la Asociación Nacional para el Fomento de la Agricultura Ecológica (ANAFAE) de Honduras, la Red Nacional para la defensa de la Soberanía Alimentaria en Guatemala (REDSAG), la Red de Biodiversidad de Costa Rica , el Grupo Semillas de Colombia, Acción Ecológica de Ecuador, Articulación Nacional de Agroecología de Brasil, Acción por la Biodiversidad de Argentina y GRAIN.

 

 

DESCARGAR HISTORIETA 


Historieta-Semillas-en-Resistencia_destacada

 

 

Esta historieta está basada en la animación Semillas en Resistencia realizada por el Colectivo de Semillas de América Latina en el año 2017
Guión: Grupo Semillas de Colombia, Red de Coordinación en Biodiversidad de Costa Rica y GRAIN
Dibujos: Sol Azpiroz
Diagramación: Ailin Vicente

 

 

Nos complace compartir con todos y todas esta hermosísima producción de VacaBonsai Colectivo Audiovisual en colaboración con la Fundación Rosa Luxemburgo Oficina Cono Sur y la #RAOM (Red de Agricultura Orgánica de Misiones).

Mientras la agroindustria en Misiones, Argentina provoca la pérdida de biodiversidad y erosión de los suelos, el campesinado y las comunidades indígenas resisten en el cuidado de la agrobiodiversidad puesta al servicio de la soberanía alimentaria y el arraigo en el campo.

Las semillas traspasan fronteras, se entremezclan en las culturas de la tierra y florecen en la diversidad de sus cultivos.

Están en manos de los #GuardianesDeSemillas, que nos invitan a conocer su mundo a través de la lente de VacaBonsai Colectivo Audiovisual. Para ver, compartir, debatir.. ¡y seguir construyendo!

 

Guía para la reflexión colectiva

Este cortometraje nos invita a debatir en torno al concepto de guardianes y guardianas de semillas. Aquí proponemos algunos ejes y preguntas para generar espacios colectivos de diálogo.

Identificar guardianes en tu comunidad (individuales y colectivos).

  • ¿Qué rol cumplen los guardianes de semillas en los sistemas productivos?
  • ¿Que sentido (espiritual, productivo, económico, político, cultural, etc.) le dan a la semillas?
  • ¿Que sentido construyen en relación a las semillas con sus prácticas, lxs agricultorxs familiares y las comunidades guaraníes?
  • ¿Que rol cumple la comunidad en el resguardo de las semillas?
  • ¿Existe en tu comunidad experiencias que apuntan a esto? ¿Qué amenazas identifican en relación a las semillas y a la biodiversidad?
  • ¿Como deben ser pensadas las políticas públicas para el resguardo de la biodiversidad?
  • ¿Podés identificar el rol del estado en tu región en relación a la preservación de la biodiversidad?
  • ¿Que relación se puede encontrar entre la salud y las prácticas agroecológicas?
  • ¿Que relación pueden encontrar entre la idea de soberanía alimentaría y resguardo de semillas?