El viernes 27 de mayo por la tarde se realizó, en el Hotel Bauen una actividad conjunta entre el Frente Popular Darío Santillán y la Fundación Rosa Luxemburgo. El panel, titulado “Ante la ofensiva conservadora, los desafíos de las organizaciones populares y la izquierda en América Latina”, expresó las voces de distintas organizaciones del continente en torno a las tareas y balances necesarios frente al nuevo escenario político en la región.
Por: Francisco Farina (Frente Popular Darío Santillán)
El Hotel Bauen, recuperado y gestionado por sus trabajadores y trabajadoras, fue el escenario para la discusión sobre los desafíos que afrontan las organizaciones populares en un contexto de avance de las derechas en la región. Desde la convocatoria se expresaba la necesidad de la reflexión “con el objetivo de generar una salida a esta crisis en un contexto donde la ofensiva del capital busca no sólo precarizar el trabajo sino cada uno de los ámbitos de nuestra vida, agudizando la desigualdad en nuestros territorios”.
El panel latinoamericano organizado por el Frente Popular Darío Santillán y la Fundación Rosa Luxemburgo contó con la participación de distintos movimientos populares del continente: Movimento dos Trabalhadores Sem-Teto (MTST) de Brasil, el Congreso de los Pueblos de Colombia, el Movimiento de Pobladores Ukamau de Chile, el Movimiento de Pobladores de Venezuela.
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La hora del Imperio
En primer lugar, en representación del Movimiento de Pobladores, realizó su intervención Rigel Sergent de Venezuela y expresó algunos aspectos del momento político en su país, pero también de la relación del movimiento social y el gobierno. “Actualmente nos encontramos en uno de los peores escenarios políticos donde el imperialismo ha dicho que es el momento”, explicó y agregó que “venimos sufriendo un reflujo en los últimos años, principalmente respecto a la vieja política y la relación con el viejo estado.
Son diversas las pujas que afronta la Revolución Bolivariana: “Existen dos chavismos actualmente en nuestro país, un chavismo institucional -la clásica burocracia- pero también existe el chavismo de base que son los millones de compatriotas, de hombres y mujeres que se encuentran en lucha y en la construcción real del poder popular”, expresó Sergent. Y especificó que “esa es la pugna que se está dando ahora en Venezuela y que realmente va a definir el rumbo que va a tomar el proceso revolucionario”.
Construir y reinventarse
Luego, Lisbeth Montaña del Congreso de los Pueblos de Colombia aportó un análisis de la situación en el continente y los proyectos que se encuentran en disputa: “Nos enfrentamos a tres proyectos en crisis, el proyecto neoliberal, el proyecto desarrollista y el proyecto del ALBA que no ha podido concretarse en términos alternativos al capitalismo”. “No podemos seguir haciendo los diagnósticos porque hoy la urgencia es proponer un modelo clave para la salida a la arremetida del capital”, sentenció.
Frente a los desafíos que se plantean los movimientos populares, Montaña explicó la necesidad de “superar el desequilibrio entre las izquierdas y las derechas en relación con el conocimiento estratégico del mundo, donde lleva una gran ventaja la derecha. Las izquierdas tenemos el reto de construir conocimiento más allá de las facciones, de reinventarse y ser convocante para enfrentar a la nueva derecha, es un imperativo disputar el sentido común” y agregó que “el reto es construir democracias participativas, directas, anticapitalistas y antipatriarcales”.
“El PT no cumplió”

Rudrigo Silva es miembro del Movimento dos Trabalhadores Sem-Teto (MTST) de Brasil y centró su intervención, realizada en portugués “para ampliar nuestra gramática y conseguir implementar un proyecto latinoamericano”, en las respuestas que acontecen en su país en relación al golpe. “Tenemos hoy un gobierno en el país que no es reconocido por grandes sectores de la sociedad (…) pero es importante entender que el proceso no comenzó en el 2016, viene siendo construido en varios años”, explicó y agregó que “es necesario remitirse a 15 años atrás” y que además “Brasil representó, en la década del 60 y 70, el principal laboratorio del neoliberalismo”.
Silva rastreó algunas respuestas para la situación que atraviesa Brasil actualmente y el rol del Partido de los Trabajadores: “No creemos que el PT sea el principal responsable de este proceso porque eso le restaría crédito a la derecha, pero su adopción de una política de consenso entre las clases, en una coalición,  terminó en el proceso que presenciamos hoy”, explicó. Además hizo un balance de la gestión de gobierno: “El PT asumió el poder con la promesa de reformas urbanas, reforma agraria, democratización de medios, reforma tributaria, que no cumplió; y de una manera u otra eso lo hace responsable por la coyuntura que tenemos hoy”.
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“Tener el gobierno no es tener el Estado”
Aland Castro del Movimiento de Pobladores Ukamau de Chile comenzó su exposición centrándose en la institucionalidad y la relación con el movimiento popular. “La lucha de clases es un proceso que no se detiene y que dentro de ella el Estado es un campo en disputa; y quien lo controle es quien va a imponer las condiciones políticas y económicas; si el pueblo no controla el Estado, otros lo controlan”, explicó Castro y agregó: “Dramáticamente aprendimos que tener el gobierno no es tener el Estado, tener el gobierno no implica tener el poder; tener el gobierno implica tener una mejor posición para llevar adelante ciertos proyectos”
El representante del Ukamau incursionó sobre las experiencias y proyecciones de la izquierda en los gobiernos: “La tarea de los pueblos cuando controlamos el gobierno es disputar todos los ámbitos de la vida a los poderosos”, y sostuvo que “no podemos limitar nuestra concepción a la concepción de la democracia liberal que tienen los patrones, porque cuando son las izquierdas quienes controlan el gobierno y llevan adelante reformas que cuestionan el modelo de acumulación, ellos están dispuestos a hacer cualquier cosa y traspasan la democracia y las instituciones que defienden”. “Ahí es donde nosotros vemos una contradicción y una debilidad de las izquierdas: cuando nos hacemos del gobierno tenemos un respeto inmaculado por las instituciones”, sentenció Castro.
Del piquete al proyecto continental
Para cerrar el panel y en representación del Frente Popular Darío Santillán, Francisco Longa expresó dos ideas a partir del rol de los movimientos sociales y organizaciones populares en la región en las ultimas décadas: “estas organizaciones cumplieron un rol de trinchera, de resguardo frente a las ofensivas restauradoras” y además “tienen y han tenido un rol de vanguardia política, no en el sentido iluminista, sino de poder plantear algunas líneas estratégicas de avance para esos procesos populares”.
En relación a los desafíos de los movimientos populares, Longa desarrollo tres puntos: “nuestra perspectiva no apunta a volver a ninguna ‘edad de oro’ del capitalismo”; “los movimientos populares tenemos un rol estratégico en la construcción del proyecto socialista” y por último “creemos que contamos con un acumulado político continental para nada despreciable, y debemos construir, necesariamente, en perspectiva continental si queremos avanzar en nuestra lucha contra el capital”.
 
Fotos: Oscar Alerta

A 100 años del libro «Imperialismo – Fase superior del capitalismo“ de Lenin se realizó el viernes 20 de mayo un seminario acerca del Imperialismo hoy. Reconocidos investigadores nacionales e internacionales, dirigentes sindicales y sociales debatieron la actualidad del tema en todas sus facetas con el objetivo de poder intervenir efectivamente en la realidad del pueblo para transformarla

Foto: Instituto IEF-CTA
Por FISyP
Cuesta resumir un debate tan variado y rico, partiendo desde un análisis profundo. Sin embargo, algunos puntos se expresaron con mayor énfasis: Así es que prevaleció la preocupación por la situación dramática por la cual está pasando la región y se recordó que no se trata de un hecho aislado, ya que la crisis es mundial y civilizatoria. Crisis generada por un sistema que impone la lógica de la acumulación capitalista por sobre todo, que depreda la naturaleza, super explota a los trabajadores y ejerce un control social a través del consumo y los medios masivos de comunicación.
Además, mediante acuerdos de libre comercio, que hoy en día proliferan con una velocidad alarmante, los países centrales imperialistas pretenden atar a los pueblos a una estructura económica y un modelo productivo, que únicamente beneficia a los capitales transnacionales y va en detrimento de la salud, la protección de la naturaleza, de las industrias de interés nacional con sus medianas y pequeñas empresas, en detrimento de la soberanía nacional de los países y los pueblos.
Se argumentó que, sin embargo, el imperialismo –como lo había explicado Lenin– es la etapa de la crisis y decadencia del sistema capitalista, una etapa en la cual la guerra es un elemento sustancial, Esta realidad debería llevar a un cambio de época, a una revolución global que requiere que los trabajadores del mundo se conformen como fuerza global en contra del capital, y se exhortó a que aunque el camino de la construcción de otro sistema sea difícil, nunca hay que perder el optimismo militante. Haciendo alusión a la frase de la compañera hondureña asesinada Berta Cáceres se rememoró: «Nos tienen miedo porque no les tenemos miedo».
Volviendo al sistema capitalista, se analizó que uno de los problemas de fondo es la propiedad privada que genera escasez y lleva a la mercantilización de la vida, ya que en última instancia, todo tiene dueño, hasta el agua y las semillas. En ese sentido, se puso en consideración que ya Lenin había dicho que el imperialismo era en su esencia un capitalismo monopólico que desde la esfera económica se apropiaba de todos los demás ámbitos de la vida.
En este contexto, se puso especial énfasis en el hecho de que la producción capitalista pone en peligro la supervivencia humana, y más aún, que ya hoy en día se está exterminando la considerada como “población sobrante“ que no le es útil al sistema en su reproducción. Haciendo referencia a este último punto, se expuso que no son solamente los desempleados y pobres los que de acuerdo a esa concepción: “sobran“, sino también los investigadores y trabajadores que no generan ganancia para las grandes transnacionales.
Otro problema neurálgico de nuestros tiempos que se tocó, es el poder financiero, o sea la fusión entre el poder bancario y el poder industrial. También estuvo presente el debate acerca de Argentina, como país capitalista dependiente que a diferencia de los países del centro, no tiene la posibilidad de descargar sus contradicciones a otros países para mantener una cierta paz social (relativa) como ocurre con los países centrales.
Muchas intervenciones concluyeron con la necesidad urgente de estudiar el imperialismo actual, que hoy en día y desde los años 90 porta como eufemismo el nombre de “globalización“. Se llamó a ser realista, ya que la cuestión hoy en día es una vez más “revolución o barbarie“ y actualmente el mundo avanza claramente más hacia la barbarie. Pero no solamente son las guerras y la destrucción masiva del hábitat que demuestran eso, sino también la creciente sobreexplotación de los trabajadores del sur, a tal punto que hoy en día 79% de los trabajadores industriales y 83% de los trabajadores manufactureros viven en el sur.
Es el pago de los trabajadores por debajo del nivel de su productividad que le ha generado ganancias obscenas al capital en las últimas décadas. Partiendo de ese punto, se analizó la cultura de la competencia, inherente al sistema capitalista, que hoy en día llegó a la lógica extrema de que hay que liquidar al que uno tiene al lado para sobrevivir. En este contexto, se recordó que en América Latina están activos más de 70 “Think Tank“, que aportan con sus informes, actividades públicas y hasta universidades a la construcción y difusión del pensamiento individualista, meritocrático, de las benevolencias del mercado libre y la competencia.Pensando en la construcción de otro sistema, es fundamental entonces asumir la batalla de ideas y crear teorías y prácticas contrahegemónicas.
Finalizando el seminario, se reiteró que los tiempos actuales son tiempos de subsunción de la naturaleza, del trabajo y del consumo a la lógica del capital, pero que por el otro lado hay una enorme cantidad de procesos emancipadores para estudiar con el objetivo de poder responder al «¿Qué hacer?», pregunta que Lenin ya se hizo hace más de 110 años y que aún no ha perdido vigencia.
Foto: Instituto IEF-CT

Ante el abandono, la comunidad Primero de Marzo agenció los derechos elementales de 320 familias agricultoras
Por Jorge González,  BASE-IS

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Allí viven más de 300 familias – al menos 1500 personas – campesinas que se establecieron sobre 4.500 hectáreas de tierras y extendieron los servicios de agua, electrificación, escuela, puesto de salud, radio, caminos, oportunidades de trabajo, asistencia productiva a las familias, almacenes de consumo y distribución de tierra.

Todos estos servicios lo levantaron con sus propias manos los vecinos y vecinas desde el 1 de marzo de 2012, a partir de una ocupación por la fuerza de la tierra donde hoy recrean su vida y su cultura. Las familias forman parte de la Organización de Lucha por la Tierra (OLT), que articula a agricultores y agricultoras sin tierra de distintas regiones de Paraguay.

La familia de origen alemán Bendlin, propietaria de la empresa importadora de armas y autos BMW en el país, Perfecta, se atribuye la propiedad y entra en conflicto con las familias agricultoras. Sobre el título de la propiedad planea una sombra de irregularidad por el modo en que los Bendlin se hicieron de estas tierras. La documentación oficial muestra que las tierras originalmente eran del Estado, hasta que una de las dictaduras más despiadadas de la historia latinoamericana, la de Alfredo Stroessner, cambió las tierras por una avioneta con la familia empresaria.

Esto se concretó en 1969 a través de una resolución del entonces Instituto de Bienestar Rural(IBR) que tenía a su cargo desarrollar las políticas agrarias y de tierra con sujetos de la reforma agraria y no con firmas mercantiles, de acuerdo a las leyes de entonces. A partir de la obtención de estas tierras, los Bendlin levantaron en el terreno la hacienda agroganadera Pindó.

Al Estado paraguayo, específicamente a los gobiernos de Federico Franco y Horacio Cartes, al parecer no preocupa esclarecer la situación de las tierras, tampoco si hubo responsabilidades legales en la permuta. Hoy las acciones gubernamentales alternan entre la indiferencia y la criminalización de las familias campesinas de Primero de Marzo, dando por hecho los voceros estatales la legitimidad de los Bendlin sobre la tierra, a pesar de los antecedentes.

Pero el accionar de estos gobiernos todavía es más reprochable si tenemos en cuenta que desestimaron todas las propuestas de soluciones que presentaron las familias agricultoras al actual Instituto de la tierra (INDERT) y archivaron el caso desentendiéndose de su responsabilidad en un estado de derechos.

El argumento que el INDERT dio a las familias de Primero de Marzo para cerrar toda tratativa fue que se le terminó la plata, luego de agotar todo su presupuesto en la compra de un inmueble en el departamento de Cordillera, operación que es investigada por la justicia por involucrar en hechos de corrupción al entonces titular del INDERT, Luis Ortigoza,  al entonces presidente de la Repúlica, Federico Franco y al entonces presidente del Congreso Nacional, Jorge Oviedo Matto.

Luis Ortigoza también es investigado en otro caso de irregularidad por, al parecer, haber vendido parte de la reserva forestal Mbaracayú y en al menos otro más por intentar vender un aeropuerto del Estado a un ciudadano.

Últimamente la única respuesta del Estado paraguayo hacia Primero de Marzo es el envío de policías y fiscales, que en cuatro año realizaron tres operativos violentos contra la comunidad y que desde hace dos meses realizan un retén que amedrenta y humilla a pobladores y pobladoras, explica Jorge Mercado, uno de los dirigentes campesinos.En un aparente intento de asfixiar a la comunidad, la policía impide la entrada a la comunidad de vendedores ambulantes que abastecen a las familias con distintos artículos, incluyendo alimentos de primera necesidad, dice el referente.

De hecho, fue la alerta de un nuevo desalojo violento lo que movilizó a una misión de observación compuesta por organizaciones defensoras de derechos humanos, abogados y periodistas, que visitamos la comunidad el pasado 12 de mayo.

Deforestación y criminalización

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Uno de los discursos más virulentos de la familia Bendlin, el actual gobierno y sectores propietarios de tierra en Paraguay y parte de la prensa es que las familias campesinas de Primero de Marzo deforestan el lugar para vender la madera. El técnico agrícola de la comunidad , Ciro Rojas, explica a parte de la comitiva que dentro de la comunidad tienen un criterio forestal que permite tumbar árboles solamente para hacer limpios donde cultivar alimentos o para hacer caminos o viviendas.

Este es un manejo tradicional dentro de la economía indígena y campesina local, inclusive dentro de las colonias estatales.Jorge Mercado agrega que en el asentamiento existe un reglamento que orienta lo que llaman raleo, y que permite a la familia a disponer de  hasta una hectárea y media de monte si es para hacer alimentos o viviendas. El paisaje, en el asentamiento, alterna entre remanentes de bosque y cultivos de maíz, mandioca, hortalizas y casas de madera.

Mercado explica esto en un “soja-ty kue” o un lugar donde hasta hace unos meses se cultivaba soja mecanizada. De acuerdo a nuestra fuente, los Bendlin alquilaban esa parte de la tierra a otros empresarios para el cultivo de soja. Y para eso se tumbaron todos los árboles de esa parte de la finca, pero esto al parecer no genera un remordimiento ecologista en los Bendlin, tampoco un arrebato ambientalista en los sectores propietarios y menos aún en el gobierno. O por lo menos no salieron a denunciar nada públicamente.

Tampoco preocupa a estos sectores o al gobierno que Paraguay esté señalado entre los países que más deforesta en el planeta, en un promedio diario de más de mil hectáreas. Así las cosas, nos seduce concluir que la cuestión ambiental parece más una excusa para justificar un escenario propicio para un desalojo policial.

Muchos derechos están en juego”

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“Estamos en presencia de una situación donde la propia comisión vecinal de los campesinos sin tierra han tomado por sí la tarea del Estado de proveer los servicios básicos de la comunidad”, dice Óscar Ayala, que participó de la misión como secretario general de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (CODEHUPY).

Para él el asentamiento y el modo de usar la tierra están cumpliendo lo que la ley exige, que es la función social de la tierra. Para este abogado con experiencia en litigar causas indígenas en instancias internacionales, el origen cuestionado del título es un hecho que le debe hacer ceder a la empresa ante los otros derechos humanos que están en juego.

“El acceder a la tierra supone, en términos de derechos humanos en el contexto rural, poder acceder a la alimentación, a la vivienda, al trabajo…en fin a un conjunto de derechos humanos que están en juego y en tensión en momentos de disputarse la propiedad de un inmueble rural”, dice.

Entramos a esta tierra por necesidad y porque es malhabida”

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“Ocupamos por necesidad de las familias sin tierra y también porque son tierras malhabidas que hasta ahora no se aclara su situación”, dice Jorge Mercado cuando se le pregunta por qué ocuparon el lugar. Dice que investigaron todas las leyes relacionadas y no encontraron ninguna que permite cambiar un inmueble del Estado por otro privado. “Así es que nos organizamos los sin tierra y en 2012 realizamos la ocupación”, explica.

Comenta que desde un primer momento se acercaron al INDERT con varias alternativas de solución y hasta firmaron un acuerdo tripartido donde se comprometieron en salir de la tierra con la condición de que el INDERT pusiera a disposición otras tierras donde se reubicarían. El asentamiento cumplió, explica, pero al vencer el plazo acordado, el INDERT no había movido nada, por lo que volvieron a ocupar plenamente la finca.

“Para solucionar el problema, el INDERT debería darnos tierra. 3500 hectáreas pedimos para 320 familias. Eso nos da y terminará el problema”, dice. Manejan la información, asegura, de una nueva orden de desalojo firmada por un juez y que está en poder del fiscal de la ciudad de Curuguaty, Vicente Rodríguez, pero que no tiene fecha. Por lo que la incertidumbre y la alarma está latente en el asentamiento. “Tenemos miedo, nosotros no tenemos armas, solo tenemos herramienta de trabajo, para poder trabajar y vivir”, dice.

Junto con más de 100 personas de la comunidad, Mercado está imputado por el Ministerio Público por distintas causas relacionadas a la ocupación de la tierra. El origen del título de propiedad – que genera el conflicto – la falta de soluciones institucionales del Estado paraguayo, la corrupción en torno a la tierra pública y el desentendimiento de las instituciones de sus responsabilidades en este caso, expresan fielmente la situación nacional de las tierras de Paraguay y los derechos en torno a ella.

En este país el 2% de los propietarios acapara el 86% de todas las tierras, mientras que unas 300 mil familias campesinas deambulan por el campo y por las villas de las ciudades, vulneradas en todo sentido. Se estima que el 90% de todas las tierras que hoy tienen las comunidades campesinas en Paraguay fueron obtenidas a través de la ocupación a la fuerza, como única vía restante a conquistar sus derechos más elementales. En Primero de Marzo están en disputa dos modelos que se enfrentan en el campo paraguayo, el que acumula tierras para lucrar y el que necesita tierra para recrear su vida.

 

Cumbre Pueblos Mar del Plata AR 4

En noviembre de 2005, la presión popular derrubó el Alca en Mar del Plata, Argentina                        (Foto: Verena Glass)


Por Isabel Díaz Medina
Compartir las experiencias regionales de lucha y resistencia ante la imposición de los mal denominados “tratados de libre comercio” (TLCs), analizar el nuevo escenario político latinoamericano, y debatir posibles alternativas en el nuevo contexto planetario fueron algunas de las temáticas de un taller organizado por la Fundación Rosa Luxemburgo, en alianza con el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL) y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), a finales de abril en Santiago de Chile.
El Taller “TPP y proyectos de ‘libre comercio’ en la región como amenaza a la democracia” abordó la agenda global sobre los nuevos ordenamientos político-comerciales. Desde Europa y América Latina se propusieron herramientas para el debate sobre los ejes de integración regional.
¿Quién gana y quién pierde con los TLCs?, ¿quiénes están viendo desarrollada su ganancia y dónde se solicializan los costos? Son preguntas que plantea Natalia Carrau, de REDES/Amigos de la Tierra Uruguay, como claves para entender las implicancias de estos tratados.
Natalia

Tatiana Carrau (Redes)                 Foto: GD                     


En términos económicos, los TLC no están promoviendo un cambio de la matriz productiva, ni haciendo una transferencia tecnológica, tendiente al desarrollo económico de nuestros países, opina Carrau: “Los TLC entran en contradicción con la legislación nacional que implementan los Estados.  Ponen en peligro la potestad del Estado, no solo en las leyes que implementa, sino la de legislar en función de los intereses del pueblo, lo que se traduce en una pérdida de soberanía y una suspensión de la democracia”.
El mecanismo de blindaje de las multinacionales recurre a “tribunales” arbitrales privados y no a las justicias nacionales, lo que obliga también a contratar los costosos servicios de firmas de abogados especializados. Natalia Carrau afirma que “algunos actores políticos en Uruguay planteaban que los mecanismos de solución de controversias entre las transnacionales y los Estados de los TLC no iban a afectarnos, porque el país brindaría seguridad jurídica, sería promotor de leyes de protección a la inversión y respetaría los derechos de los inversionistas’”.
El caso del litigio entre la transnacional Philip Morris y el Estado de Uruguay demuestra lo contrario.En 2010, la principal tabacalera del mundo demandó a Uruguay por 25 millones de dólares, ante el CIADI (Caso del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones), institución del Banco Mundial, alegando una violación del tratado bilateral de inversión entre Suiza y el país latinoamericano, por las medidas aprobadas por el primer gobierno del Frente Amplio para combatir el tabaquismo.
La lucha contra el TISA en Uruguay En 2015, las organizaciones y movimientos sociales de Uruguay lograron que el Gobierno abandonara las negociaciones de un tratado de nuevo tipo que afectaba directamente a las empresas estatales. Se trata del TISA (Trade in Services Agreement), la alianza sobre servicios que negocian desde el 2013, varios países, incluidos la Unión Europea y Estados Unidos, con el más absoluto secreto, para dotar de nuevos poderes a las multinacionales.
Debido a la presión social, Uruguay se convirtió en el primer país latinoamericano en dar un portazo al TISA. Natalia Carrau explica que “apelamos como organizaciones sociales y movimientos en Uruguay a confluir en una plataforma única. Analizamos en conjunto con el movimiento sindical las implicancias del TISA, y como podía afectar valores centrales de la izquierda en Uruguay”.
Según la activista, el debilitamiento de las empresas pública era un elemento que constituía un peligro, por lo que se interpeló al gobierno y a los legisladores a pronunciarse al respecto. “El diálogo con la fuerza política se fue incrementando, se debatió si el TISA era o no acorde con el programa de gobierno y surgieron cuestionamientos a la legitimidad del proceso por el absoluto secretismo de las negociaciones”.
En medio de la creciente movilización social, el presidente Tabaré Vázquez puso la decisión en manos su fuerza política, el Frente Amplio, aun con tensiones internas, falló en contra del TISA. Finalmente, el presidente anunció la salida de Uruguay de las negociaciones.

Javier Couso: “El mercado entierra la democracia”
TTP, TTIP, TLC: Tratados vampiro
Daños y costo del modelo extractivista en Chile

La representante de Amigos de la Tierra asegura que la experiencia de Uruguay contra el TISA “demuestra que la unidad es posible en la diversidad”. Agrega que es central “hacernos siempre la pregunta ¿quién gana y quién pierde con estos tratados?. Cuando es el pueblo quien gana, las organizaciones sociales vamos a estar siempre de acuerdo. Cuando los que están ganando son los capitales transnacionales, en alianza con los gobiernos y con el sistema financiero, que aboga por la desregulación, podemos tener más claridad del lugar donde nos vamos a ubicar”.
Natalia Carrau alerta que los intereses de los inversionistas están amparados en toda la letra de los tratados. Pero “¿qué pasa con los intereses de los pueblos?, ¿dónde los movimientos sociales, ya sea de feministas, campesinos, trabajadores, entre otros, se harán escuchar respecto de la violación que cometen las empresas transnacionales en nuestros territorios?”
Bajo estas interrogantes, destaca el intento de impulsar un tratado vinculante que juzgue a las empresas transnacionales que violen los derechos de los territorios donde se asientan, en el marco de Naciones Unidas. Un mecanismo que es apoyado por diversidad de organizaciones sociales, pese a todas las falencias del órgano internacional, precisa.
Articulación regional por una alternativa
Al igual que fue la lucha de Uruguay en contra del TISA, hubo consenso en l de Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil y del Parlamento Europeo, que participaron del taller, que es urgente avanzar en una articulación a todo nivel, nacional, regional e internacional. “No estaremos de acuerdo en todo, pero ante la ofensiva de la derecha conservadora, del capital transnacional, es importante ver que tenemos delante y donde nos vamos a colocar en este tablero”.
Carrau destaca que “la articulación y la unión desde la diversidad es muy importante, entre compañeros y compañeras que luchan en el territorio poniendo sus cuerpos frente a las amenazas de las transnacionales, los que desde la fábrica se movilizan porque no se flexibilicen sus normas laborales que los protegían, y los que estamos generando información, reflexión y debate en torno a estos temas”.

Adhemar

Adhemar Mineiro (Rebrip) Foto: GD


América Latina ha sido escenario de luchas sociales muy importantes contra el comercio bilateral, los tratados de inversión y los TLC. Adhemar Mineiro, economista y asesor de la Red Brasileña por la Integración de los Pueblos (Rebrip), hizo hincapié en que los movimientos sociales, en particular en la región, tuvieron un papel a fines de los años 90 e inicio del nuevo siglo, de confrontación con el proyecto del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas).
Después que bajó la intensidad de los movimientos a nivel internacional se intentaron retomar los procesos de negociación de los acuerdos. La crisis económica del 2008 detuvo esta arremetida de las trasnacionales, pero dos años más tarde volvieron con más fuerza.
Según Mineiro, “los movimientos sociales perdieron un poco la capacidad de reaccionar que tuvieron hasta el 2005. Ante la arremetida de los TLC, que son un peligro para la democracia y la soberanía de los pueblos, hay que articular una reacción en contra, en lo posible con la alternativa de integración regional en las Américas”. El economista brasileño recordó que la resistencia se hizo en el espacio regional. “Hay que tener la memoria de lo que fue la lucha en el pasado. Tenemos la experiencia de que es posible vencer”.
Para el asesor de Rebrip-Brasil, “estando juntos en el sur de América constatamos que en general tenemos más proximidad que distinciones entre nosotros. Los problemas de desarrollo, de desigualdad, de concentración de ingresos y de la tierra, de educación, son los mismos; y los enemigos que tenemos en frente, como los TLC, también lo son. Es muy importante hacer la conexión entre nosotros para retomar la lucha”.
Chile neoliberal y los desafíos que enfrenta
Además de la firma del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), Chile, junto a medio centenar de gobiernos, es uno de los países que negocia el TISA, acuerdo mundial de comercio internacional de servicios, que estaría por encima de todas las regulaciones y normativas estatales y parlamentarias, en beneficio de las corporaciones.
Natalia Carrau opina que Chile tiene un desafío mayúsculo por lo complejo que resultaría revertir su estrategia de inserción internacional, vía tratados de libre comercio, principalmente por las clausulas de solución de controversia. “Es distinta la experiencia de Chile, a la que hicieron países del Cono Sur, que fue la de apostar a la integración regional en el marco del MERCOSUR”.
En tanto, Adhemar Mineiro afirma que Chile con 25 acuerdos de “libre comercio” firmados, hoy se encuentra negociando la profundización de éstos. “El TISA fija límites a la actuación del Estado, incluso en áreas como la educación, poniendo en peligro los posibles avances que puedan lograr las reformas que Chile tramita en el Parlamento”, señala Mineiro.
Chile está en el momento de evaluar y exponer a la opinión pública los efectos de los TLC sobre la sociedad chilena. “No hubo un cambio estructural de producción en Chile. Al comparar la agenda de exportación del país en la década del 90 con la actual, sigue estando centrada en el modelo extractivista de recursos naturales, algunos en los primeros niveles de procesamiento.Además, está la percepción de que existe una mayor concentración del ingreso, de la riqueza, como efecto de los TLC”.
Para el economista brasileño, hoy la lucha es contra el potencial de destrucción que tienen los acuerdos comerciales denominados de última generación, que se caracterizan por abarcar un ámbito más amplio que el simple comercio de bienes, incluyendo temas nuevos como el comercio de servicios, inversiones, propiedad intelectual, y compras estatales.
 
 

Más de 4,500 personas fue la estimación de la organización de la IV marcha de los Pueblos (plurinacional) por la defensa y recuperación de las aguas y territorios realizada en la ciudad de Temuco este 23 de abril, la que partió por en la Plaza Hospital pasado las 15:30 y recorrió diversas calles de la ciudad.
A la marcha, organizada por la Red por la Defensa de los Territorios en la Araucanía y el Movimiento social por la Recuperación del Agua y la Vida, acudieron delegaciones de organizaciones socioambientales provenientes de la zona norte grande, norte chico, centro y centro sur; junto a diversas organizaciones sociales y comunitarias, con una alta participación de referentes defensores de los territorios en la Araucanía, entretelones que fueron transmitido por radios vinculados a la Red de Medios de los Pueblos a través de más de 20 emisoras en diversas localidades de Chile y también con enlaces en medios internacionales, en medio de la censura de la mayoría de los medios comerciales y TV pública chilena.

Por OLCA – Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales
Luego de un almuerzo comunitario a la asistencia ofrecido a través de la autogestión y el servicio, se procedió a la concentración en la Plaza Hospital, donde comenzó la marcha con múltiples lienzos y consignas denunciando la invasión megaminera, energética, forestal, y agroalimentaria, los que se levantaron con fuerza entre los sones vivos de las comparsas y bailes andinos, tambores de batucadas, los cantos y la fuerza de comunidades que alzan la voz para defender sus territorios ante la expansión de proyectos considerados depredadores y atentatorios, como también, en contra de la criminalización y la violencia estatal al Pueblo Mapuche, solidarizando con los presos políticos de este Pueblo.
La marcha que transitó por varios kilómetros en la ciudad, concluyó con un acto artístico y cultural en el Gimnasio Olímpico de la Universidad de la Frontera, con la participación de destacados artísticas de la región y el país, oportunidad donde también se expuso una feria de la soberanía alimentaria y mercados con identidad, con productores provenientes de diversas localidades del centro sur.
Movimiento social por la defensa y recuperación del agua y la vida
Durante la mañana del sábado 23 de abril se realizó una Asamblea del Movimiento en el auditórium de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Frontera, a salón repleto, con más de trescientas cincuenta personas, destacándose la idea de “plurinacionalidad” o de “pueblos” con respecto a la forma de relación y respeto desde los movimientos sociales a la coexistencia de los Pueblos que habitan en Chile y a la necesidad de recuperar las soberanías y derechos.
Allí, se dio cuenta del duro diagnóstico que enfrenta el país en su totalidad con respecto a lo que se ha denominado los embates del neoliberalismo y su actual intento de expansión en áreas extractivistas, tales como la mega minería, las forestales, las de energía (hidroeléctrica, termoeléctricas y mega parques eólicos), entre otros, y sus graves impactos a las fuentes hídricas que intensifica su actual crisis y escasez.
También se expuso y se articuló trabajo en torno a ejes transversales que asume en su agenda: El régimen jurídico y político de las aguas en el País, la derogación definitiva del Decreto de Ley 701 de fomento forestal, el activo rechazo a la ley de “protección” de Glaciares y al nefasto e impuesto tratado internacional TPP, así como la urgente necesidad de revitalizar los territorios a través de las economías locales, la soberanía alimentaria, los mercados con identidad y la protección de las semillas nativas y campesinas.
Marcha por los ríos libres en Melipeuco
Las actividades continuaron el domingo con un Llellipun mapuche y una Pawa andina, ambas ceremonias por el agua a las orillas del trayenko del truful truful, lugar sagrado del Pueblo Mapuche dónde se pretende realizar un proyecto hidroeléctrico del empresario Manuel Madrid que intervendría gravemente su caudal, razón por la cual se estableció un amplio compromiso por defenderlo y frenar este abuso y atropello.

Luego con convicción y alegría, la organización Melipeuco Ríos Libres invitó a los y las presentes, cerca de mil personas a marchar por la ruta del camino internacional hasta el gimnasio municipal de Melipeuco, donde se compartieron las preocupaciones y estrategias para la defensa de las aguas, así como una olla común y un acto cultural con presencia, tanto de músicos locales como invitados.
Melipeuco lo están convirtiendo en una zona de sacrificio hidroeléctrico donde se emplazan múltiples proyectos de centrales hidroeléctricas y líneas de alta tensión, algunas de las cuales ya están construidas las que, comparativamente, servirían para producir la energía que necesita toda la región de la Araucanía, aun así, se pretende continuar con su destrucción ya que se estima que la cuenca puede producir 1.500% más de energía. Por otro lado, sus aguas están gravemente contaminadas por la salmonicultura y los monocultivos de árboles, como los pinos y los eucaliptos, arrasan cada día con el bosque nativo, así como desenfrenados incendios de bosque nativos por parte de desquiciados, hechos que afectan a todo ser que habita en esta Región.
Ante estas realidades, con unidad, autonomía y respeto, se hace un llamado a toda persona que entiende que el agua es vida y que no vende, a toda persona respetuosa de los derechos humanos y el medio ambiente, a quienes respetan los derechos de los Pueblos, a continuar movilizándose a través de las diversas formas de expresión social, para terminar con tanta injusticia y violencia.
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La ex relatora de las Naciones Unidas, Rosa María Ortiz, habló sobre el caso Curuguaty en el programa radial “Made in Paraguay” de Radio Ñandutí.

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Graffiti en las calles de Asunción.


Por BASE IS, BASE IS
Asunción, 2 de mayo (BASE IS) El 28 de abril pasado fue entrevistada por el conductor Leo Rubín, donde explicó que en el mes dejunio vence el plazo que tiene Paraguay para responder sobre el caso Curuguaty ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Específicamente sobre dos recomendaciones hechas por Alemania y Estados Unidos: garantizar el cumplimiento objetivo e imparcial del juicio del caso y conformar una comisión independiente para apoyar a la justicia a esclarecerlo.
Este plazo empezó a correr a inicios de año, cuando Paraguay pidió prórroga al Consejo luego de haber presentado su informe periódico. Este órgano está conformado por unos 47 estados que se turnan para recibir informes permanentes de todos los estados.
Estas dos recomendaciones son las únicas que no fueron contestadas entonces y Paraguay pidió más tiempo para contestarlas, dijo la experta.
Dijo que para ella es evidente que es un tema político y que este tipo de recomendaciones de crear una comisión independiente está pensada justamente para casos difíciles.
Dijo que en el caso de que Paraguay no responda o no satisfagan sus respuestas, se pueden prever repercusiones en la cooperación que tienen ambos países -Alemania y Estados Unidos-con Paraguay.
“Es vergonzoso lo que está ocurriendo. El hecho de que ningún agente policial haya sido investigado por las 11 muertes campesinas, te deja con la boca abierta. Cómo puede ser que solamente se investigue la muerte de policías pero no de campesinos. Ahí ya te da una pauta de la parcialidad de este juicio, además de las contradicciones con la autopsia, la pérdida de pruebas…”, dijo.
Para ella el caso tiene todas las características de que llegará a instancias internacionales de justicia.
“Evidentemente este juicio no va a concluir solo aquí en Paraguay…está siendo observado y va a tener repercusiones. Si aquí no se hace justicia, hay otras instancias supranacionales, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Interamericana de derechos Humanos…que pueden dar sentencia(en el caso de la Corte) al respecto”, dijo.
 
Foto: Natalia Viana via Agência Pública
Vea también: Curuguaty, a matança que derrubou Lugo

… si salen a la luz pública, la gente sabrá cuanto le van a afectar. TLCs imponen la supremacía de las transnacionales por encima de los derechos humanos y la soberanía de los pueblos

Por Isabel Díaz Medina

Un amplio debate sobre las consecuencias sociales y económicas de los mal denominados “tratados de libre comercio”, las estrategias geopolíticas que hay detrás de estos mecanismos que favorecen a las transnacionales, y cómo proyectar posibles articulaciones de los movimientos sociales regionales contra los acuerdos de “nueva generación”, se realizó el 27 de abril, en el Ex Congreso Nacional, en Santiago de Chile.

La charla pública “TPP y otros Tratados de Libre Comercio: ¿Integración o desintegración regional?”, en la que participaron representantes de organizaciones de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, y de la Unión Europea, fue organizada por la Fundación Rosa Luxemburgo, en alianza con el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL) y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA).

En el panel expusieron los invitados internacionales Luciana Ghiotto, de Attac-Argentina y de la Alianza Social Continental, Javier Couso, eurodiputado español por Izquierda Unida. Desde Chile, Lucía Sepúlveda, encargada del área de semillas y transgénicos de la Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile, y el asesor jurídico de la diputada comunista Karol Cariola, Yuri Vásquez.
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Luego de la introducción a cargo de Gerhard Dilger, de la Fundación Rosa Luxemburgo, Lucía Sepúlveda expuso sobre los alcances del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, conocido como TPP (por sus siglas en inglés), firmado por Chile en febrero pasado, luego de cinco años de negociaciones secretas.

Sepúlveda aseguró que en el proceso de negociación, los únicos que tuvieron oportunidad de opinar fueron las grandes transnacionales, excluyendo a organizaciones sociales, de defensa del medio ambiente, pueblos originarios y sindicales, aunque el tratado impone importantes efectos sobre la políticas públicas en estos ámbitos.

El TPP afectará severamente a los pueblos originarios, pues también no fueron consultados, como dispone el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) suscrito por Chile.

“El TPP entierra la soberanía nacional”

La integrante de RAP-Chile afirmó que cualquier actividad o decisión del Estado contraria a los intereses de las transnacionales será objetada como obstáculo a la inversión, constituyéndose en una “interferencia pública” que será causa de sanción por paneles de arbitraje externos al país, que denominan erróneamente tribunales, pero no cumplen con el debido proceso”.
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Sin embargo, -advirtió Lucía Sepúlveda- el Estado no puede demandar a una transnacional, como Barrick Gold por contaminar los territorios y afectar la vida de las comunidades. Un mecanismo unilateral y discriminatorio, que ha generado el reproche de los relatores de los derechos humanos a nivel internacional.

En este sentido, destacó que la demanda de los movimientos sociales por una nueva Constitución para Chile también se vería impactada de ratificarse el TPP. “Este tratado va a examinar toda la legislación interna de los países, incluyendo la posible nueva Constitución que esperamos impulsar”.

“TPP: un Truco Para Patentar”

La integrante de RAP-Chile señaló que hasta el 2013, el negociador de temas agrícolas del tratado por Estados Unidos fue Islam Siddiqui, ex lobbysta de Monsanto, quien se retiró tras asegurar en la redacción los intereses de la transnacional productora de híbridos, transgénicos y plaguicidas. El 2014, ante la presión social, la Presidenta Michelle Bachelet retiró el proyecto de Ley de Obtentores Vegetales, denominado “Ley Monsanto”, de la tramitación en el Senado.

“A través de información filtrada por WikiLeaks, constatamos que el TPP es un truco para patentar. El capítulo 18 referido a la propiedad intelectual, obliga a Chile a ratificar el Convenio UPOV 91”. Para Sepúlveda, reponer la Ley Monsanto, a través del TPP, tiene implicancias en la soberanía alimentaria y la biodiversidad. Significa impedir el ejercicio del derecho ancestral al libre intercambio de semillas.
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Las medidas previstas por este tratado significarán además el encarecimiento de los medicamentos. La Directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, alertó que el TPP bloquea el acceso a los medicamentos por su alto precio.

La plataforma Chile Mejor sin TPP

“¿Vamos a dejar que decidan por nosotros?” Es la pregunta que planteó Lucía Sepúlveda, para luego explicar el desarrollo de la campaña Chile Mejor sin TPP, donde actúa como vocera, iniciativa que intenta bloquear la ratificación en el Parlamento del acuerdo multilateral, promovido por Estados Unidos, y que involucra 11 países.

“Los legisladores están limitado a votar si o no para ratificar el TPP, por tanto no pueden introducir modificaciones. Con ello, el propio rol del Parlamento se desdibujaría porque las leyes que promulguen serán examinadas por las grandes corporaciones, y por cierto afectará directamente a los movimientos sociales que exigimos leyes justas”, afirmó Sepúlveda.

De ahí que los movimientos sociales por la semilla, la defensa del agua y ahora los territorios indígenas se hayan sumado a la plataforma.

El Partido Comunista chileno aún no toma posición frente al TPP

Consultado por la posición del Partido Comunista (PC) frente al TPP, Yuri Vásquez, asesor jurídico de la diputada Karol Cariola, primero se excusó de no ser la persona indicada para referirse al tema porque no forma parte de la dirección, ni de la Comisión Política de la colectividad. Luego, el abogado argumentó que el PC es un partido marxista y por tanto requiere de evidencia científica para un pronunciamiento.

Legisladoras del PC com Camila Vallejo o Carol Kariola ha rechazado públicamente el TTP. Pero algunos de sus colegas no han manifestado claramente cual será su postura cuando se vote la ratificación del tratado en el Parlamento. Durante su presentación, Vásquez también discrepó de que los “tribunales arbitrales internacionales” operen por encima de la legislación y el poder judicial chileno.

Argentina, punto de inflexión
charla-tpp-luciana-gLa activista argentina Luciana Ghiotto analizó los nuevos escenarios en la región, a partir del cambio en la política comercial de Argentina, junto con destacar los desafíos de instalar una nueva articulación continental contra los acuerdos de “nueva generación”.

“Del cambio de gobierno en Argentina, -que generó sorpresa a muchos, pues por primera vez la derecha asume el poder de manera democrática-, lo que más llama la atención es la crudeza con que el proyecto neoliberal se desplegó desde el primer momento”.

Según Ghiotto, Argentina se está transformando en el aliado estratégico de los Estados Unidos. Además, comienza a jugar otro rol en la región, que es contener el avance de China, y como freno al poder de los países miembros del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América).
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La integrante de Attac-Argentina explicó que existe un triple panorama en la región en relación a la política comercial de los países. “Uno es el despertar del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea; el anuncio de negociaciones de un acuerdo bilateral entre Argentina y Estados Unidos, para lo cual Barack Obama y Mauricio Macri firmaron recientemente un acuerdo macro de comercio e inversiones; y por último el interés del gobierno argentino de adherir al TPP”.

El TPP tiene como uno de sus objetivos estratégicos, aislar y acorralar a la economía China, la segunda economía más poderosa del mundo. Se trata de una estratégica geopolítica para hacer frente a un mundo multipolar.

¿Fin del ciclo?
En los últimos 10 años, el ALBA ha estado en disputa con el proyecto hegemónico del capital de los países mas poderosos del mundo. Este proyecto contra hegemónico está en crisis, aseguró Ghiotto. “Se habla del fin del ciclo”, tras triunfos de la derecha en el escenario regional. Precisó que para los países de la Alianza del Pacífico no hay un fin de ciclo, Chile ha firmado más de 20 tratados de libre comercio.

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Para la Doctora en Ciencias Sociales de Argentina, “el encuentro en Chile nos ha permitido recordar que no venimos de cero. Venimos de una lucha en contra el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), en la que Chile fue muy importante, al igual que en la Alianza Social Continental, espacio de alternativa de los movimiento sociales, indígenas, sindicales, que entró en crisis en los últimos años”.

“Tenemos un desafío mayor como movimientos sociales frente a un escenario distinto, complejo, marcado por el cambio de política comercial de Argentina, en que el proyecto actual no se limita al miedo al poderío de Estados Unidos. El proyecto se presenta con mucha más crudeza, como por ejemplo la necesidad del capital de aumentar sus ganancias en sectores que no estaban mercantilizados.

Precisó que es posible aprovechar este escenario más crudo que nos muestra de manera más clara lo que tenemos al frente. “El desafío es poder discutir con más profundidad los temas, ir a la raíz de los tratados, pensar instancias de articulación regional, jornadas de discusión y de acción continental contra los TLC, contra el poder de las corporaciones. Tenemos que seguir organizándonos y decir que Chile en esta lucha no está solo”, concluyó la activista.
La democracia y los derechos sociales en juego en Europa

El eurodiputado español Javier Couso analizó los alcances de la Asociación Transatlántico de Libre Comercio e Inversiones (TTIP), en negociación entre Estados Unidos y la Unión Europea, y las resistencias a estos acuerdos en España, y otros países europeos. “El TTIP constituye el último clavo del ataúd de la democracia de la Unión Europea. Es un asalto al sector público, que todavía no habían podido tocar, debido a la estructura europea, que es muy diferente a como está construida en los Estados Unidos y en también en Chile, después de la dictadura cívico-militar”.

El diputado de Izquierda Unida advirtió que “tenemos que tener cuidado con la ‘neolengua’, no podemos llamarles tratados de libre comercio, porque son justamente lo contrario. Estos acuerdos atacan las normas de protección, impidiendo a los actores más pequeños tener un comercio libre, y entregan el poder a las grandes multinacionales por encima de los poderes emanados de la voluntad popular”.
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Para Javier Couso, el comercio debe enmarcarse en un conjunto de reglas que impidan la concentración del poder o de la riqueza y la vulneración de los derechos humanos. “Los que impulsan estos tratados lo que pretenden es la desregulación total. El poder de los mercados para autoregularse está en la base de todo. Ellos no descansan, siempre están conspirando para lograr ese ideal de la gobernanza enmarcada en la globalización, que significa un ataque al Estado Nación, es decir a la soberanía nacional para decidir las normas que nos queremos dar democráticamente los pueblos”, planteó el eurodiptado.

UE: La sumisión a los Estados Unidos y el poderío de empresas transnacionales

«Los TLC en negociación están hechos a la medida de los intereses de las grandes empresas transnacionales, que responden al diseño estratégico de los Estados Unidos, que intenta sobreponerse a la competencia de las economías emergentes, China en el Pacífico, Rusia en Europa y Brasil en América Latina». – Javier Couso

Couso planteó que “la Unión Europea es un proyecto de excepcionalidad neoliberal. Como dice nuestro candidato a la presidencia, Alberto Garzón, “somos países en vías al subdesarrollo”. A mayor Unión Europea menos Europa. “Cada vez, tenemos menos poder. Estamos en manos del diseño geopolítico de Estados Unidos”.

Según el invitado internacional, “los países han perdido la soberanía para dársela al hegemón, que es Estados Unidos. Esa es la trampa de la globalización. Con los países emergentes se rompe esa unipolaridad, que surge a partir de la guerra del Golfo y la caída del pacto socialista, por tanto tienen miedo a las contrapartes”.

“He escuchado una frase que aterra, del Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker: “no puede haber decisiones democráticas contra los tratados europeos”.

Gaby Küppers, consultora del Parlamento Europeo sobre relaciones internacionales económicas relacionadas a América Latina, participó del encuentro y también presentó una perspectiva critica a los tratados a partir de una mirada de Europa. Para una profundización sobre el tema, vale escuchar la entrevista que ella concedió a la Radio Universidad de Chile.

La diversidad de impactos del TTIP

Según Couso, el TTIP también afectará a la seguridad alimentaria. “En Europa, funciona el principio de precaución, que consiste en demostrar que un producto no va ser nocivo para la población. En Estados Unidos, no opera. En Europa, se han prohibido 120 sustancias que se utilizan en cosmética, de los cuales en Estados Unidos impide su comercialización a solo 12”.

Al igual que otros tratados, con el TTIP se enfrenta al problema de la resolución de conflictos entre inversor y Estado. Los inversores tienen derecho a demandar a los gobiernos soberanos, es decir reclamar pérdidas de beneficios por decisiones sobre la política pública. Con ello, “amordazan a los Estados, a las sociedades, nos atan las manos para que no podamos defender a nuestras poblaciones”.

“El TTIP es un tratado vampiro y por eso lo quieren esconder, porque si sale a la luz pública la gente sabrá cuanto le va a afectar. El 95 por ciento de las decisiones fueron negociadas por los lobistas, que representan las grandes multinacionales”.
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Nuevos tiempos para la lucha y la resistencia

Pese al panorama adverso, el eurodiputado se declaró optimista porque vislumbra otros tiempos, por lo menos en la periferia de Europa. “A partir del 15-M en España (movimiento de los indignados) se abrió una reflexión colectiva y espontánea de gente nueva que intentaba hacer política con una idea clara: recuperar la democracia secuestrada por los poderes financieros y multinacionales”.

“Por la movilización, pero sobre todo por lo nuevos proyectos de unidad popular con los cuales estamos recuperando las ciudades más importantes de España, pondremos en jaque a la Unión Europea, a este nuevo neoliberalismo que pretende esclavizarnos definitivamente”, acotó Javier Couso.

Fotos: Isabel Díaz Medina

El eurodiputado de Izquierda Unida habló acerca de su lucha contra la firma del TTIP entre EE.UU. y la Unión Europea, analizando los efectos que estos tratados de libre comercio pueden tener en la democracia y los derechos humanos. Invitado por la Fundación Rosa Luxemburgo, Couso participó en una conferencia con representantes de España, Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil, Alemania y Chile

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Por Yasna Mussa, eldesconcierto.cl
La historia de Javier Couso (Ferrol, 1968) con Chile no es reciente. La primera vez que visitó Santiago fue en 2003, cuando ofreció un concierto junto a su banda de rock. Más tarde, en 2007, volvería para reencontrarse con amigos y para cultivar ese lazo que ha tenido con este país desde que tiene memoria, cuando compartía espacios de lucha y activismo con chilenos exiliados en España. “Chile para nosotros es como un ying-yang, un cara y cruz en donde, por un lado, está toda esa expectación que provocó la vía democrática al socialismo con Allende y luego, la cruz que significó el golpe de Estado y dictadura de Pinochet”, dice Couso.

 
Este otoño, la visita de Couso ha sido particular. Esta vez, subió a un escenario muy distinto, ya no como rockero, sino que en su condición de eurodiputado de Izquierda Unida, como miembro de una delegación internacional para debatir con organizaciones nacionales sobre el impacto de los tratados de libre comercio en la democracia y los derechos humanos.
El encuentro que se realizó el 26 y 27 de abril reunió a representantes de España, Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil, Alemania y Chile. El objetivo fue poner en la discusión un tema contingente como es  la firma del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por su siglas en inglés), el cual ya fue firmado por el gobierno de Chile y espera ser ratificado en el parlamento.
El eurodiputado ha participado activamente en España contra la firma del Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP), difundiendo las consecuencias que tendría en la vida diaria el eventual pacto entre Estados Unidos y la Unión Europea, por eso aceptó la invitación de la Fundación Rosa Luxemburgo para venir a Chile a compartir su experiencia como parlamentario.
 
¿Qué peligro directo representa el TTIP para los ciudadanos europeos?
Un ejemplo es lo que va a pasar con la agricultura. Nosotros en Europa tenemos principio de precaución, algo que no existe en Estados Unidos, en el que las farmacéuticas o las empresas de alimentación tienen que demostrar que el producto no es dañino para el ser humano, entonces hay que testearlo y eso encarece el producto. Nosotros tenemos prohibido 120 agentes que intervienen en cosmética y en Estados Unidos de esos 120 tienen 5 prohibidos. Ellos permiten los pollos con hormonas y permiten la carne clorada, en Europa no.
Por otra parte, Estados Unidos se va a imponer, por lo cual se está tratando de abrir, lo único que le quedaba a las grandes transnacionales: el sector público en el que está sanidad y educación, algo que en Europa es fundamental después de la segunda guerra mundial. Es nuestro ADN tener educación universal y gratuita, tener sanidad exactamente igual. Pues para ellos, había un blindaje estatal y lo que quieren es abrirlo para que entren las grandes empresas y eso es terrible para los pueblos.
 
Lo que llama la atención es que estas negociaciones entre EEUU y la UE se llevaran a cabo en secreto…

Hubo una iniciativa que reunió 2 millones de firmas, que está recogida en los tratados de la Unión Europea pero que no es vinculante, donde se le pedía abrir un debate público sobre el TTIP y nos lo han negado, pero nos hemos enterado, porque los hackers se han encargado. Gracias a eso hemos podido leer y nos hemos asustado. El 90 por ciento se han reunido con grandes empresas, no han incorporado ni los sindicatos ni los agentes sociales, ni a los movimiento ni nada para preguntar qué es lo quería la ciudadanía y sobre todo, no nos van a permitir ni siquiera ratificarlo por referéndum.
El tratado, como lo dijo Susan George, es un tratado vampiro: cuando le de la luz, es decir, cuando la gente sepa lo que es, no lo va a apoyar nadie, ni siquiera el campesino aunque sea de derechas va a apoyar eso que es el empeoramiento. La misma milonga que cantaban a los canadienses y mexicanos del tratado que iban a conseguir 10 millones de empleo y perdieron un millón y medio. Ahora la comisión europea está reconociendo que vamos a perder empleos entonces yo no sé qué beneficios vamos a tener. Yo creo que es una movida geopolítica de Estados Unidos y de Europa para no perder peso en las negociaciones de comercio por el surgimiento de los países emergentes.
 
Se dice el TTP es un tratado hermano del TTIP ¿Considera es igual de perjudicial este tratado para Chile?
Hay diferencias pero en el fondo son lo mismo. Que un país pierda capacidad soberana para decidir las políticas que sus ciudadanos y ciudadanas hayan decidido nos afecta a los dos igual.
En Europa la diferencia es lo que los servicios públicos han sido la vanguardia de ese consenso de post guerra mientras existía la Unión Soviética que daba miedo y había que darle a la gente para que no quisiera intentar otro modelo diferente. Aquí no pasó, en ese sentido no hubo ese desarrollo porque fue más  parecido en algunas cosas a Estados Unidos. El peligro es el porque son tratados de libre comercio que lo que van a intentar, sobre todo, es un modelo de desarrollo.

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Primero de mayo en Santiago de Chile


Por los datos que yo tengo de Chile, exporta materia prima pero no exporta productos de valor añadido. Es decir, no tienen la capacidad de sacarle más rentabilidad a esas materias primas. Es un modelo de desarrollo que es contrario a la vida y, sobre todo, al país, porque a esas grandes empresas extractivistas les da exactamente igual la ecología. Nosotros venimos ahora de la cumbre del clima, y venimos alertando lo que va a pasar. Y estos tratados ahondan en el deterioro medioambiental que nos puede llevar a la extinción pero lo que tiene que tener claro es que tiene mucho que ver porque es transpacífico y tiene mucho que ver con la emergencia de Chile y con esa segunda ruta de la seda que está implementando China y es una manera de controlar.
 
Usted ha dicho que “el TTIP es el último clavo en ese ataúd neoliberal en el que el mercado entierra la democracia” ¿Podríamos aplicar esa observación en el caso chileno?
Lo que pasa es que los sistemas son diferentes, pero es cierto que le ha tocado a los chilenos soportar esas terapias de choque que luego se han exportado a otros lugares. Tratados como el TTP vienen precedidos por otros tratados de libre comercio desde hace mucho tiempo. Incluso la primera globalización que desarrolló Gran Bretaña al final de las guerras napoleónicas y todo el siglo XIX de hegemonía, parecida a la que tiene Estados Unidos ahora, se dio a través de tratados de libre comercio. Lo que pasa es que antes había una serie de contrapesos.
Cuando Charles de Gaulle llega después de la Segunda Guerra Mundial, es una persona de derechas, pero en el acuerdo global para reconstruir su país, él reconoce y acepta que por lo menos el 40 por ciento de los servicios estratégicos tienen que estar en manos del Estado. Lo que cambia es esa derecha liberal que es la expansión de esos tratados para quitar la potestad a los estados de defenderse de determinadas cosas que les imponen las trasnacionales, que además aseguran esas inversiones por encima del interés general.
Nosotros nos estamos en contra del comercio, lo que pasa es que entendemos que el comercio tiene que estar regulado y tiene que estar dentro de unos estándares de derecho internacional y de derechos humanos. Tanto un tratado como otro, colisionan con el derecho internacional, colisionan con el propio derecho interno, porque se ponen por encima de los tribunales estatales e incluso chocan con la Organización Mundial del Comercio.
 
¿Cómo ha sido la lucha contra este tratado al interior del Parlamento europeo?
Actualmente en contra del TTIP se manifiesta el grupo de la Izquierda europea, parte de los Verdes, y parte de la extrema derecha. En el Parlamento europeo, por desgracia, existe la gran coalición. Está comprobado que en materias sustanciales, el 68 por ciento del Partido Popular, el Partido Socialista, los liberales y los conservadores votan exactamente igual. Lo que pasa es que en esto afortunadamente se dan excepciones y, por ejemplo, ya ha habido algunos rechazos a la disciplina parlamentaria pues dentro de los partidos socialistas o incluso algunos conservadores han votado contra el TTIP. Por desgracia, no puedo decir lo mismo de los diputados socialistas españoles que votan todos como si estuvieran en el ejército y no hay diferencia en la social democracia  y la derecha liberal, cuando la social democracia podría jugar un papel como el que jugó en los años 70, de conseguir un Estado de bienestar que fue la admiración del mundo.
Fotos: Isabel Díaz Medina, Gerhard Dilger

 
La batalla de Couso
Javier Couso, el tercero de cinco hermanos, ha estado ligado desde los 13 años a movimientos sociales y culturales. Su vida transitó desde la militancia hasta su participación activa en espacios contraculturales a través del rock o luchando por los derechos de los migrantes. Pero a partir del 8 de abril de 2003, su lucha tuvo un vuelco personal que se instala como un motor hasta el día de hoy. Su hermano José -camarógrafo español, segundo de la familia- fue asesinado junto a otros dos periodistas, mientras cubría la invasión de Estados Unidos a Irak, en el bombardeo contra el hotel Palestina de Bagdad, donde se alojaba la prensa extranjera. Desde entonces, Couso, su familia y amigos, mantienen una lucha incansable que acaba de cumplir 13 años, en la que han recurrido a todas las instancias judiciales para conseguir que se haga justicia e instalar la historia de su hermano en la memoria colectiva de España.
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¿Qué posibilidades hay de reabrir el caso de su hermano  y apelar a otras instancias judiciales?
Nosotros entendemos que tenemos que reconocer nuestro Estado de derecho y por eso en un principio acudimos a la jurisdicción española. Mucha gente nos decía que hiciéramos un caso civil en Estados Unidos pero con eso sólo tendríamos dinero y no buscamos dinero, buscamos justicia. Entonces en cuanto se agote toda la capacidad para seguir batallando en los tribunales españoles pues iremos al tribunal de Estrasburgo, sobre todo diciendo dos cosas: la falta de tutelaje efectiva en el propio Estado sobre un ciudadano español y, por otro lado,  pues las normas y disposiciones que ha firmado la Unión Europea.
Por eso vamos a DDHH en Estrasburgo, porque tenemos muchas esperanzas de poder reabrir el caso, porque además ya ha habido tres o cuatro sentencias del tribunal de Estrasburgo contra el gobierno español en diferentes casos: cierre de periódicos, torturas, etc. Esperamos que en este caso también tengamos el apoyo de la justicia para seguir luchando simplemente para una cosa: para que no haya impunidad para los asesinos de periodistas o por lo menos para que los tribunales determinen. No estamos pidiendo una venganza, ni una condena de ante mano,  sino la capacidad de donaciones soberanas, democráticas en el marco del Estado de derecho, para solucionar los problemas.
 
¿Después de 13 años cree que José ya se ha transformado en un símbolo en España?
Son muchos años. Lo que hacemos todos los años y que estamos trabajando mucho, es la memoria  y de hecho creo que  ya hemos conseguido que mi hermano sea un símbolo de la libertad de información en todo el mundo y eso es lo peor que le puede pasar a sus asesinos. Ya hay gobiernos los más importantes de mi país, por ejemplo el ayuntamiento de Barcelona, en Madrid y de Ferrol que están homenajeando a mi hermano con calles, plazas o con parques.
Hacemos concentraciones adelante de la embajada y vienen periodistas, gente del activismo social y músicos con una reivindicación, entonces siempre mantenemos una regularidad de gente que nos juntamos. Es algo que afortunadamente se mantiene vivo en la memoria de mi país y es algo muy difícil después de 13 años en una sociedad en la cual las noticias se fabrican, como existe la fast food, existe la fast news, o sea son noticias hechas para caducar prácticamente a los minutos de emitirla, entonces nos sentimos muy satisfechos. Yo creo que a mi hermano se sentiría muy honrado.
 
Las revelaciones de Wikileaks fueron fundamentales en el caso de su hermano pues se comprobaron los vínculos entre la embajada de Estados Unidos en España y el gobierno español…
Así es. Por los papeles de Wikileaks yo creo que no descubrimos la presión, porque sabíamos que la iba a haber y es normal en una potencia global como Estados Unidos contra un país tan pequeñito como España. Sabíamos que había presión, nos la contaban, no teníamos la prueba exacta, pero eso nos desveló no sólo la prueba sino la conspiración directa de nuestro gobierno con un gobierno extranjero, para evitar que se investigara lo que le había pasado a un ciudadano español. Es terrible.
Gracias a Wikileaks supimos que el Fiscal General del Estado estuvo comiendo con el embajador estadounidense y asesorándole para que diera pasos para poder cerrar el caso. El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, el ministro de Justicia comiendo con el embajador, la vicepresidenta coordinando un mini gabinete, entonces intentaron todo lo posible. El caso fue emblemático, porque fue el primer caso contra militares estadounidenses y no son soldados, sino que un suboficial, un teniente coronel y un capitán.
Estamos  hablando de gente que sabe hacer la guerra. Y fueron procesados, fueron imputados y además se les puso en búsqueda de captura, la primera búsqueda y captura de la historia. Como no podían parar el caso, porque siempre lo reabrimos y lo volveremos a reabrir, lo que hizo el gobierno del Partido Popular, fue eliminar la jurisdicción universal, es decir, que si a un ciudadano español lo matan en un país extranjero pero los que le han matado no residen en España, no puede actuar.
 
¿Existen testigos que aseguran que el ataque fue premeditado?
Sí, está todo comprobado, tenemos testigos. Hay una persona de inteligencia militar estadounidense que se enteró que iban a atacar el hotel Palestina y ella era la encargada de espiar las conversaciones de los periodistas y las ONGs, entonces  se dirigió a su superior diciendo: “oiga, he visto que el hotel Palestina está dentro de los objetivos y ahí sólo hay periodistas”. Y le dijeron: usted ocúpese que esa decisión se toma a otro nivel. Cuando ella vio se quedó con tanto remordimientos, que fue al programa Democracy Now, de Amy Goodman.
Supimos que la cadena Fox estaba empotrada en el jeep del coronel Perkins, que es el segundo de la Tercera Infantería Corazada y emitían desde ahí para mostrar una única versión de los hechos, según nos enteramos por un periodista que iba empotrado en esa unidad.  Él nos aportó esos datos que aportamos también al magistrado, por lo que ya se sostiene la tesis de que fue una acción para aterrorizar a la prensa que no iba controlada y así entregar la información a la prensa que ellos controlaban. Nos enteramos de esto hace dos o tres años, no lo sabíamos de antemano. Por eso contactamos con esa testigo y dijo que iría a dar su testimonio, pero finalmente no lo hizo. Incluso nos ha dicho alguien cercano a ella que la amenazaron con alta traición, o sea que le pasaría lo mismo que a Manning (soldado condenado por filtraciones del ejército de EEUU). Entonces yo no le puedo pedir más porque aportamos la entrevista y llevamos a Amy Goodman a declarar ante el juez para dar veracidad de ese testimonio.
Yo quiero dejar en claro que nosotros entendemos el oficio de periodista. Yo he estado en guerras, conozco lo que son las guerras y entendemos que mi hermano hubiera podido morir en un accidente de su profesión y hubiera sido pisar una mina, o un fuego cruzado. Pero lo que no vamos a aceptar es el asesinato de periodistas y todos los indicios que hay es que fue un asesinato para impedir el ejercicio del periodismo.

Taller: TPP y proyectos de “libre comercio” en la región, como amenaza a la democracia
tallerPor Isabel Díaz Medina
Con la participación de representantes de organizaciones de Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil y del Parlamento Europeo, se inició, este 26 de abril, en Santiago, el taller regional “TPP y proyectos de ‘libre comercio’ en la región como amenaza a la democracia”, organizado por la Fundación Rosa Luxemburgo, en alianza con el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL) y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA).
El encuentro tiene como objetivo analizar y reflexionar en torno a cómo los mal llamados tratados de libre comercio debilitan la democracia y los derechos humanos, evaluar en conjunto estrategias y proyecciones de las organizaciones y territorios para confrontar esta tendencia global, además de discutir los ejes de integración regional y la mirada geopolítica del rol del Chile en la región, entre otros asuntos.
El primer espacio de reflexión se enfocó en la realización de un diagnóstico colectivo respecto del modelo económico y político chileno, en el marco de los avances de los Tratados de Libre Comercio, ligados en este momento a la firma del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), que se negoció bajo estricto secretismo, durante cinco años, y cuyo plazo para ser ratificado por el Parlamento es de dos años.
Inició las presentaciones Lucio Cuenca, director del OLCA, quien advirtió que la profundización del modelo extractivista en Chile está ligada a una estrategia de inserción en el comercio global. Indicó que se está configurando desde Chile y a nivel regional una nueva situación geopolítica, a partir de los acuerdos comerciales, como el Tratado Minero entre Chile y Argentina. Estos van reforzando y facilitando el modelo económico, que prioriza por el mercado en función de debilitar el ejercicio de la democracia.
Chile tiene firmados 25 acuerdos comerciales, suscritos a partir de la década del 90, con 64 “mercados” (ya no hablan de países), que abarcan el 64% de la población mundial, y que representan el 86.3 % del PIB global, incluyendo muchas personas con capacidad de compra. De cada 100 dólares que el país vende al mercado global, 90 son materias primas sin transformación, provenientes de los sectores mineros, forestal, pesca y agricultura.
 
Explosión de concesiones mineras
Según Cuenca, este escenario se enmarca en una institucionalidad heredada de la dictadura, que no solo regula el sistema democrático, sino que incorpora en la Constitución aspectos del modelo económico, que lo deja amarrado. Por ejemplo, en la supremacía de la minería y los derechos que se le transfieren a los privados, en relación a otras actividades productivas, además de la desnacionalización y privatización del sector.
Del año 2006 al 2013, Chile transitó de tener 19 millones de hectáreas concesionadas entre exploración y explotación minera (24% del territorio nacional) a 30 millones de hectáreas (41%). “Los favorecidos con los tratados comerciales no es la empresa nacional minera CODELCO, sino las multinacionales, que representan más del 70% de toda la producción”, acotó.
Entre los impactos socioambientales del modelo extractivista exportador, mencionó que 10 millones de personas en Chile respiran aire contaminando por sobre la normativa que el propio Estado definió para cuidar la salud de la población. Muchas de esas personas viven en zonas mineras, conocidas como “zonas de sacrificio”.
También entregó antecedentes de los procesos de desertificación, que afecta al 70% de los suelos, la crisis hídrica y el colapso de las pesquerías.
 
Una distribución de tierra peor que antes de la Reforma Agraria
En tanto, Camila Montecinos, investigadora de GRAIN y Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI), aseguró que el modelo agroexportador chileno es sólo la careta de una historia de expulsión desde el campo, concentración extrema de la tierra y la riqueza, y niveles crecientes de explotación del trabajo. Un “milagro” para las grandes empresas, expulsión y marginación para el resto.
Precisó que el modelo montado e impulsado por la dictadura, y profundizado por los gobiernos de la Concertación, ha provocado que las familias campesinas hayan perdido 9 millones de hectáreas desde 1973. La investigadora expuso que Chile encabeza, junto con Paraguay, la peor distribución desigual de la tierra en la región, siendo más negativa que incluso previo a la Reforma Agraria.
Menos del 1% de los dueños de la tierra tiene el 75% de la tierra en Chile. En tanto, el 75% de los agricultores en Chile son campesinos, con menos de 2 hectáreas de tierra por familia. Sin embargo, con un 3 % de la tierra producen el 40% de la alimentación nacional. El campesinado sigue alimentando el planeta.
El modelo ha hecho que la producción agrícola vaya centralmente al extranjero. Actualmente se exporta el 80% de la producción agrícola.
Para Montecinos, Chile “no está alimentando a nadie”, pues exporta mayoritariamente vino, fruta, salmón y celulosa, un consumo de lujo, mientras es cada vez más dependiente de la importación de alimentos. El país importa más de 4.000 millones de dólares en productos agrícolas, centralmente alimentos, cómo trigo, del arroz y del maiz (50% de cada uno).
Sentenció que el modelo exportador chileno no creó nuevos empleo. Si se toma en cuenta el crecimiento poblacional, en realidad han desaparecido la mitad de los puestos de trabajo agrícolas. Detalló que el TPP establece que los Estados podrán ser demandados por cualquier medida que se considere dificulte el comercio internacional.  “Medida incluye cualquier ley, regulación, procedimiento, requisito o práctica”, explicó.
En definitiva, toda iniciativa contraria a los intereses de las transnacionales será objetada como obstáculo a la inversión, por tribunales de arbitraje externos al país. En Chile, las transnacionales ya controlan más del 60% de la exportación de la fruta, más del 80 % del agua dulce, al menos 50% de los alimentos envasados y cerca de la mitad del producto interno bruto.
 
Un proceso sin vuelta atrás
Advirtió además que el TPP es un proceso sin fin, se negocia en forma permanente, por tanto la desregulación será cada vez más profunda, y se institucionaliza el lobby nacional e internacional. Otro punto que preocupa es que el TPP obliga a Chile a ratificar el Convenio UPOV 91, que es la versión internacional de la Ley Monsanto de privatización (propiedad intelectual) de la semilla, lo que constituye un daño a la soberanía alimentaria.
Camila Montecinos explicó que implicaría la obligación de comprar las semillas privatizadas, confiscación de cultivos y cosechas, penas de cárcel, posibilidad de allanamiento por sospecha y ser juzgado en ausencia sin notificación previa, entre otras medidas abusivas.
Posteriormente, se generó una discusión colectiva para ampliar el diagnóstico de la problemática en Chile, con la imposición de un TPP, que afecta las libertades democráticas y las luchas por la recuperación de derechos, como la salud, la educación y la alimentación.
La primera parte de la jornada concluyó con un trabajo colectivo en torno al tema “Chile visto desde afuera y su rol en la geopolítica globalizadora”. Para esta noche, invitamos a un foro-debate sobre el tema.
charlaFINALOGOS

La Fundación Rosa Luxemburgo, el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales invitan a la charla pública «TPP y otros tratados de ‘libre comercio’. ¿Integración o desintegrácion regional?» el 27 de abril a las 18:30 en el Ex Congreso Nacional, en Santiago de Chile.
charlaFINALOGOS
Los acuerdos de “libre comercio” aprobados, como el TPP, o todavía en negociación, son un verdadero proyecto totalitario a favor de las multinacionales y vulneran los derechos humanos y de la naturaleza.
El objetivo de esta la charla pública es de llamar la atención de la opinión pública chilena sobre los peligros de los mal llamados tratados de libre comercio, empezando por el TTP, pasando por el acuerdo Unión Europea-Mercosur, tratados bilaterales, el TISA, y el TTIP.
Lucía Sepúlveda, la encargada del área de semillas y transgénicos de la Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile, posicionará el debate a partir de los movimientos sociales. La diputada comunista Karol Cariola  hablará de Salud Pública en su calidad de miembro de la comisión de salud de la Cámara de Diputados, conectado a los procesos de liberalización económica que propician los TLCs y el TPP. Luciana Ghiotto, de Attac-Argentina y veterana de la lucha exitosa contra el Alca, ampliará el panaroma destacando los desafíos de montar una nueva articulación continental contra los acuerdos de “nueva generación”.
El eurodiputado español Javier Couso nos contará sobre las resistencias a estos acuerdos en España, en otros países europeos y desde el parlamento europeo. TTIP, la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión, en negociación entre EEUU y la UE, está siendo cuestionada, en algunos países, por un movimiento amplio y multiclasista. Por el otro lado, hay una megacoalición a favor, encabezada por socialdemócratas y  conservadores. ¿Cómo podemos ampliar y profundizar las resistencias?
TPP y otros tratados de ‘libre comercio’. ¿Integración o desintegración regional? 
Evento gratuito y abierto
Fecha: 27/04/2016
Horario: 18:30 a 20:30
Lugar: Ex Congreso Nacional – Sala Los Presidentes
Dirección: Catedral 1158, Santiago de Chile